Café de Tacuba (episodio II y último)

Lo importante de un restaurante, además de la comida, es el servicio y nuestra experiencia en el Café de Tacuba fue mala. Como ya habíamos comido pan, el mesero seguramente consideró que eramos lo suficientemente gordos como para esperar un poco más. Entre las cervezas y las ensaladas el tiempo nos pareció interminable, casi media hora. Pero como todo llega a su debido momento en la vida, también las entradas terminaron por llegar ! Una ensalada de nopales, una mixta y una orden de guacamole con totopos. Por fin comida ! No es solamente porque estábamos hambrientos y hubiéramos comido cualquier cosa, pero hay que reconocer que el guacamole está muy bueno, apenas picosito, fresco y con un buen equilibrio entre el sabor del aguacate y los demás ingredientes, en resumen una grata sorpresa. La ensalada de nopal era fresca, los nopales cortados en trocitos acompañados de cilantro muy aromático, el conjunto de un buen “verde confianza�. La ensalada mixta con lechuga, huevos duros, jitomate, zanahoria, espárragos, todo fresco y colorido, excelente para empezar una comida con algo ligero y sano. Los platos fuertes fueron unas enchiladas y uno tacos de pollo, los tacos aunque no hayan sido los mejores no estaban tan mal. Bien servidos con el queso, la crema y la lechuga picada, el kit completo vaya. Las enchiladas estaban un poco grasosas, bañadas en salsa y queso fundido aunque para rescatar el todo la sensación en boca era agradable.
Era entonces «postre time» ! Cuando nos dimos cuenta que los postres estaban esperando en una vitrina que da a la calle sin refrigeración a donde le daba el sol decidimos que no estabamos lo suficientemente ebrios como para probar esos postres que llevaban horas en una vitrina sobrecalentada. Optamos entonces por unos cafés , y fue una muy mala idea. Como se puede llegar a servir un café tan malo ya ni el jugo de calcetín de Sanborns que venden como café. – Nota: estimado lector, si a usted le gusta el café de Sanborns, mejor tómese una cervecita o un juguito porque eso que le han estando sirviendo NO ES CAFE!!!, entiéndalo bien – Bueno entonces ese jugo llamado café del Café de Tacuba es un híbrido entre un café de olla y un café americano sobrecalentado que seguramente llevaba hecho desde la mañana, una experiencia sumamente desagradable. Pedimos finalmente la cuenta y fue otra Odisea, esperamos más tiempo y después de repetidas solicitudes por fin nuestro mesero nos la dio con un ladrido que sonaba a «bueno bueno, ya va», una reprimenda por no haber tenido la paciencia de esperar más de 20 minutos !!

En conclusión, ir al Café de Tacuba resultó ser una mala idea porque, con la mediocridad de la comida, y el muy pero muy mal servicio, perdimos literalmente nuestro tiempo y nuestro dinero. Entramos a ese lugar con todas nuestras esperanzas, salimos completamente decepcionados. Curiosamente conozco gente a quién le ha resultado una grata experiencia comer o desayunar allí. Los dioses no estaban con nosotros? No tuvimos suerte? Hubo algún cambio en el equipo? No lo sé y como cliente no es mi problema. De lo que sí estoy seguro es que no volveré a ir al Café de Tacuba del Centro Histórico de la Ciudad de México ni tampoco lo recomendaré, quizá sí a mi peor enemigo . Y que tal estará la sucursal de Polanco ?

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