Hyper Love 0.02

romaRoma Sur 14.25

Doleandro habría sido marinero si no le dieran mareos hasta las trajineras de Xochimilco. Su espíritu aventurero termina ahí donde empieza un cuerpo de agua a formarse. Xochimilco, Chapultepec o Periférico cuando llueve, son sinónimos de pesadilla.

Doleandro forma parte de esos artistas que empiezan su carrera entre mesereando y adulando directores, que es el momento en que la diplomacia despide un aire de prostitución. Tuvo que abandonar la Condesa por una zona más económica donde pudiera aún conseguir contactos necesarios para trabajar en su vocación y bares suficientes para vivir la vida bohemia. Pero Doleandro no vive la ‘vie bohème’ por gusto.

Habita un destartalado edificio de los años 60 con acné de mosaico y enormes ventanales. El edificio se mantiene erguido y solitario pues sus vecinos se derrumbaron en el ’85. Desafiante, espera tranquilo el próximo terremoto para enfrentar su destino y el de sus ocupantes. Doleandro ansía mudarse pronto de ahí pero no encuentra mejor renta alrededor. Se siente atrapado. Y es que parece como si el asfalto hubiera sido puesto directamente sobre el agua y los edificios fueran barquillos pues al paso de un camión medianamente pesado, se balancean como si de un temblor se tratara. Así, mientras su edificio se divierte todos los días desde la madrugada hasta la noche en que pasan los últimos tráilers, Doleandro ha optado por el alcohol como medio para suavizar su crisis nerviosa. Esta es una extraña fiesta que le ha provocado una severa alopecia a su gato, una telurofobia a él y el primer caso en el mundo de mareo marítimo en pescaditos domésticos.

La única que no parece afectada por esta curiosidad es la chica que frecuenta actualmente. Su novia, Pasiflorina Hernández, bella activista social que prefiere ver las posibilidades que tiene aún el mundo en vez de las oportunidades perdidas, le dice que no hay que verla como zona de riesgo sísmico sino como el lugar de los edificios danzantes, porque es más alegre…

De modo que la Roma es la tierra donde bailan y se acuestan los edificios en este Ballet Catastrophe que nunca se anuncia pero siempre sorprende.
(© Moscaman 2005)

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