rive02


No desdeñes la sombra
de la noche en que piensas.
Puede ser una nube. El viento sopla.
Se irá la nube y quedará la estrella.

No desdeñes los surcos
que atraviesas de prisa.
Hoy son polvo no más. Vendrá la lluvia.
Y al sol de julio brillará la espiga.

No desdeñes el alma
difícil de querer. Está cerrada.
Pero con el dolor y con el tiempo
se abrirá lentamente la esperanza.

¡Y verás cómo es dulce entrar, entonces,
en el cielo de un alma
que acaban de lavar lágrimas claras!

Jaime Torres Bodet

(Foto: Rivelino Díaz)

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