Minificción urbana 1

bricksEn Mariano Escobedo casi esquina con Masaryk, un poste de luz amanece tirado, cuan largo es, en la banqueta. Los peatones cotidianos maldicen entre dientes este nuevo obstáculo y sin otra opción que resignarse, toman vuelo y saltan al otro lado. Largas filas se organizan, espontáneas, y conforme pasan los días el tiempo de espera se reduce. Algunos que frecuentan el parque Gandhi han dejado de correr una vuelta entera, sustituyéndola por dar el salto.

Una noche y sin anunciarlo, empleados de la compañía de luz han orillado el poste. Por la mañana y sin advertirlo, una gorda bajita que trae unos tacones puestos y unos bultos bajo el brazo, toma vuelo y salta el obstáculo imaginario. Tropieza con el agujero que acusa el poste que ya no está, y cae profiriendo un “ah que la chingada!!�. El siguiente peatón en la fila menea la cabeza, toma vuelo y la salta.

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