Jolgorio Iconográfico: Leovigildo Martínez

loe0Agradezco la valiosa colaboración de María Luisa Guerrero y Pablo Leal para la elaboración de este Jolgorio.

Leovigildo Martínez es originario de Oaxaca de Juárez (1959). Realizó estudios en el CEDAR (Centro de Educación Artística de Oaxaca) con un año de extensión pedagógica. De manera paralela, Leovigildo estudió en el “Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo� bajo la dirección del maestro Roberto Donis. Desde 1985 y hasta la fecha, Leovigildo Martínez ha participado en más de 120 exposiciones colectivas e individuales. Ha realizado cinco murales albergados en Santa Fe Nuevo México, Palm Spring California, Austin Texas, y el “Hospital Infantil Federico Gómez� en la Ciudad de México. Otra de sus facetas como pintor incluye la ilustración de once libros para la “Diversidad de Boston Massachussets�, tres con la Editorial “Tambori Books� en Nueva York. Entra las ilustraciones más exitosas se encuentran: “Tío Culebra�, “La Luna se fue a una Fiesta� y “25 Gatos Mixtecos�, ya que los originales de las mismas fueron requeridas para una exposición itinerante -de 5 años de duración- en los principales museos de los Estados Unidos. Entre sus Menciones Honoríficas se encuentran: El “Primer Premio de Pintura en la Ciudad de Oaxaca (1984)� y en la “IX Bienal de Arte Iberoamericana (1993)�.

La pintura de Leovigildo Martínez se desarrolla en un contexto histórico contundente en el arte oaxaqueño pues se trata de la generación de artistas que detonaron la ebullición local, llamando la atención de “otras miradasâ€? a “este ladoâ€? del país. La fuerte asociación de sus pinturas con los relatos de la cosmogonía del sureste de México, nos demuestran “per seâ€? que la palabra, los dichos o las creencias populares se pueden transformar en metáfora pictórica. Para Leovigildo el imaginario es a su obra artística una reflexión transfigurada, de ahí que a principios de los años ochenta haya llevado a cabo una investigación empírica sobre brujos y curanderos, la cual inició en la Sierra de Juárez y terminó en San Andrés Tuxtla, Veracruz. Luego un grupo de Artistas Chicanos lo invito a participar en varias exposiciones itinerantes, una de ellas titulada «Muertos de Risa» porque aludía a los ritos ceremoniales y ofrendas de las festividades del día de Muertos en México.

Leovigildo nos presenta durante las siguientes dos semanas parte de su vasta obra y también nos deja saber un poco de sí mismo, gracias a una entrevista realizada para el Jolgorio Iconográfico. Esperamos que sea de su agrado.

Victoria Contreras

Defecito: Don Leovigildo, dígame ¿Quién es usted? ¿Cuál es el origen de su gusto por la pintura y en qué manera se dio su acercamiento a ella?, también hábleme del contexto en que esto se suscita.

Leovigildo: Soy Leovigildo Martínez. Mi gusto por la pintura nace cuando era pequeño, nace al visitar las iglesias, al mirar los cuadros enormes en su interior. El acercamiento que tuve con la pintura fue cuando tome un curso en el año de 1972, era curso de dibujo, con un gran Acuarelista: Ernesto León Surita. Esto se da por una motivación que descubre mi papá, quién vendía pan y se dio cuenta de que todos sus papeles de estraza estaban rayados y me pregunto que porqué rayaba el papel y le contesté que quería aprender a Dibujar.

Defecito: ¿Qué elementos caracterizan su obra? y ¿De dónde retoma la temática de sus obras, a qué aluden o refieren?

Leovigildo: Uno de los principales elementos que caracterizan mi pintura es la Luna, también retomo ideas de lo espiritual que existe en los personajes no populares, es decir aquellos personajes que caminan medio doblados o aquellos personajes que caminan medios erguidos o los que rebasan la altura normal.

Defecito: Mencione alguna fuente de inspiración, impacto o influencia.

Leovigildo: Impacto fue cuando vieron por primera vez mi obra y encontraron influencias de Chagall.

Defecito: ¿Qué significa para usted ser oaxaqueño y pintor en el contexto de la Oaxaca actual? y dígame ¿Cuál es su opinión sobre la nueva generación de artistas oaxaqueños?

Leovigildo: El ser oaxaqueño para mí significa el encontrarle a cada día un motivo para vivirlo, como si ese día fuera de fiesta. El ser pintor oaxaqueño para mí es un honor, ya que tenemos muestra de grandes pintores oaxaqueños como: Edmundo Aquino, Rufino Tamayo, Rodolfo Morales, Rodolfo Nieto, Francisco Toledo. En este momento que me toco vivir, creo que para el artista joven debe ser motivo de reflexión y de gran responsabilidad que nuestro Estado sea señalado como uno de los principales generadores de un movimiento artístico «pictórico», el cual fue enriquecido por gente que emigraba de otros Estados de la República (DF, Morelia, Guadalajara) o de países extranjeros (USA, Canadá). Hoy vislumbro un gran desequilibrio de esta generación -en la que estoy- con la que viene, miré mi generación somos gente que veníamos de escuelas de arte y la mayoría de los jóvenes artistas oaxaqueños que actualmente empiezan, se están formando en talleres improvisados. Pienso que va a ver alguno o algunos de ellos que se van a tener que incorporar a Escuelas formales, o, emigrar a los grandes países donde se puedan foguear con nuevos conocimientos, etc.

Defecito: Si hay algo que desee agregar o comentar es bienvenido.

Leovigildo: Al escuchar este plan de trabajo me hizo retroceder un poquito a la época de los 60´s donde se encontraban en los cafés, en las bibliotecas, en los cines, infinidad de grupos de jóvenes con proyectos, siempre empuñando un libro o un par de hojas en blanco con una pluma siempre en la mano, para escribir sus anteproyectos, y al mirarles a los ojos se contagiaba uno de la emoción que proyectaban. Así me sucedió por el teléfono al escuchar cada una de sus palabras. Me llene de emoción y alegría. Y con deseos de que mi información funcione y contribuya a su Jolgorio Iconográfico.

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