El Oficio de Vestirse
De repente
cuando me despierto en la mañana
me acuerdo de mí,
con sigilo abro los ojos
y procedo a vestirme.
Lo primero es colocarme mi gesto
de persona decente.
En seguida me pongo las buenas
costumbres, el amor
filial, el decoro, la moral,
la fidelidad conyugal:
para el final dejo los recuerdos.
Lavo con primor
mi cara de buena ciudadana
visto mi tan deteriorada esperanza,
me meto entre la boca las palabras
cepillo la bondad
y me la pongo de sombrero
y en los ojos
esa mirada tan amable.
María Mercedes Carranza (Colombia 1945-2003)




















angel comenta,
November 16, 2005 @ 3:25 pm
Muy buen poema. Otra colombiana que como la Carranza me gusta, es Piedad Bonnett.
saludos,
angel
Vicky comenta,
November 19, 2005 @ 11:44 am
Hola Angel,
Coincido plenamente contigo, sobre ambas poetas. Visité tu blog y curioseando me llevé una grata sorpresa.
Gracias por la visita,
Vicky