La creación de Eva

Adán se sintió invadido por un profundo sopor. Y durmió. Durmió largamente, sin soñar nada. Fue un largo viaje en la oscuridad. Cuando despertó, le dolía el costado. Y comenzó su sueño.

�lvaro Ménen Desleal: Cuentos breves y maravillosos.

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