Hyper Love 0.18

Condesa 11.30

Canito Gómez es de esos ciudadanos cuyas actividades tienen prioridad sobre los demás; aplanan gustos ajenos, arrollan responsabilidades y desgañitan el respeto. Si ya no le gustó el chicle que mastica, lo escupe; si ya no quiere el cigarrillo, lo avienta por detrás de su hombro; si le molestó el comentario de su congenere, le mienta la madre; cuando se acuerda que tiene una religión, la suya es la unica verdadera. Detrás del volante afloran aún más los instintos pero con la furia cotidiana afortunadamente canalizada por ese maravilloso invento llamado claxon. Es muy fácil: si se maneja hay que llegar al lugar de destino sin importar quién camine y si se camina hay que enojarse con los automovilistas que casi le arrollan a uno.

A Canito Gómez sólo le molesta una cosa: que lo traten de “perro�, para él es como recibir un periodicazo en la cabeza.

Curiosamente Canito se ha vuelto un buen observador de la relación entre los humanos y sus mascotas, aunque siempre desde la moda parisina de concentrarse unicamente en los defectos ajenos. Hubiera jurado que cada perro se parece a su dueño. Y es que de ver el desfile de estos canes en el parque Río de Janeiro uno pensaría igual: el Dalmata reflejaba sus manchas en los jeans de su dueño, el yorkshire compartía los listones de su dueña…

También hubiera jurado que es cierto que los perros son el reflejo de las manías, complejos y miedos de sus dueños: Un sabueso derretido sobre el pavimento compartía de lejos la aburrida conversación de su ojeroso propietario moldeado ya a la silla de la terraza del Café, mientras tanto un chihuahua competía en ladridos chillones con su alebrestada cuidadora de ojos saltones en la mesa de adjunto; a lo lejos, un mastín italiano de uno sesenta de alto paseaba a su dueño de uno cincuenta; a la izquierda una dulce anciana imploraba a su rottweiler de no engullir al french poodle que se desayunaba. ¿Dónde estaba ahí el nuevo eje franco-alemán? ¿Era acaso un reflejo de la real politik europea? ¿El euro no sería más que un espejismo de estabilidad?

A Canito Gómez sólo le gusta un perro y ese es su mascota. Hay perros que tienen personalidad propia y La Greta parecía no necesitar dueño. Se levantaba todos los días a las 11am quiera o no su dueño convertido inadvertidamente en criado. Hay perros que tienen tanta personalidad que pueden competir y hasta rebasar a sus amos en carisma. La Greta levantaba un ojo fuera de sus cobijas para ver si no hacía demasiado frío para poder estirar sus paticortos animos. Parecía quitarse los cubreojos mañaneros y pedir su primera ronda de martinis. Una perra que cuando levantada se sentía desnuda sin su correa de diamantes. Las largas orejas simulaban una atractiva cabellera negra y su típico ninguneo a los perros que la cortejaban en la calle cerraba hocicos y despertaba la envidia de las menos afortunadas. Siempre se le veía posando sobre el diván esperando algún día ser retratada desnuda en su divina gloria. Lo suyo era el paté de foie gras mientras escuchaba la canción The Jet Set de Alphaville traicionando así su edad. Dejaba a Canito con las deudas y las croquetas. El champagne era un lujo que se daba cada día de fiesta que Canito le parecía organizar cada jueves y sábado. Ella era el alma de las fiestas fuera de casa y nadie se atrevía a admitirle a Canito que era la verdadera razón del por qué lo seguían invitando. De haber aprendido a hablar sería dueña de empresa o senadora aunque por los vivos ejemplos en México hoy día ese es un detalle del cual bien podía pasarse…

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