América-Chivas II

Ya lo habíamos comentamos en este mismo espacio la semana pasada, el clásico del futbol mexicano ha perdido garra, pasión, entrega y corazón.

A pesar del triunfo chiva, el encuentro no respondió a las expectativas generadas. Ambos equipos nos quedaron a deber y mucho.

El Guadalajara dirá que compite en dos torneos, que aportará valiosos elementos a la selección y que ha cambiado de director técnico en momentos no muy atinados para la institución. Y es válido, es su justificación.

Por su parte, el América qué argumentos podrá tener para explicar la mala campaña?

Es un equipo que tiene todo para no ser uno más del montón.

Tiene Historia
Tiene Tradición
Tiene Prosapia
Tiene Campeonatos
Tiene afición
Tiene instalaciones de primer nivel
Tiene una gran institución que lo respalda
Tiene jugadores de gran nivel tanto nacionales como extranjeros

Ahora bien, tiene entrenador, o mas bien, ¿lo tenía? Evidentemente que no y el problema fue ese, no había entrenador, no había una cabeza, pues una cosa era quien daba la cara y dirigía los entrenamientos en la semana y otra era quien realmente daba las indicaciones el día del encuentro.

Y lo que mal empieza, mal termina.

La directiva americanista se dio cuenta del grave error que estaba cometiendo y dio un giro a su decisión de avalar una dirección técnica desde las alturas.

Ahora los papeles se invertirán, Lapuente será el director técnico y Víctor Manuel Aguado, es quien estará en las alturas para dar consejos a “manolo�.

Es difícil creer que la directiva haya pecado de inocente al avalar tan singular trabajo, sobre todo conociendo los antecedentes y capacidad de Guillermo Cañedo. Mas bien, creemos que quien se quiso pasar de vivo fue Lapuente y les vendió la idea que así se iba a trabajar mejor. Le creyeron y ahí están los resultados.

La directiva tuvo que recular y darle la responsabilidad a quien la debería tener en la cancha. Evidentemente las tres partes nunca reconocieron el error, manejaron términos institucionales y se “apoyaron�.

Mas bien, creemos que los dueños del equipo, se dieron cuenta de lo que estaba pasando: el antiamericanismo presionó con todo, con José Ramón Fernández a la cabeza. El americanismo tampoco se tragó ese gancho de la dualidad aérea y terrestre. Y los medios de comunicación cada vez fueron más duros, no se podía ocultar algo de todos ya sabido, visto y comprobado.

Ahora viene lo más difícil, responder a las expectativas de un equipo como el América.

La directiva lo sabe e hizo los cambios.

Manuel Lapuente lo sabe y conociendo su peculiar “estiloâ€? de trabajo, sacará los resultados deseados… no importando si gusta o no gusta, él dará lo que pide la directiva.

Y serán los jugadores los que tendrán la carga más difícil, pero creo la más apasionante para alguien que se dedica a esa profesión: jugar al futbol y devolverle un poco de lo que le deben a la afición.

Esperemos ver lo que resta de la temporada a un equipo que se entregue, que despierte pasión, que provoque ir al estadio a ver garra, entrega, corazón y buen futbol.

No creo que sea difícil… o qué opinan ustedes amigos de defecito.com

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