Puertos norteamericanos bajo control árabe

Desde hace unas semanas se ha estado gestando un “escándalo� en los Estados Unidos de América. La empresa publica Dubai Ports World (DPW) de Dubai en los Emiratos �rabes Unido a tomado el control de la empresa P&O, que administra veinte puertos norteamericanos entre los cuales seis de los más importantes como los son New York, Newark, Baltimore, Philadelphia, Miami y New-Orleans.

La administración norteamericana y el propio presidente Bush han aprobado y se han felicitado de esta maniobra financiera. En ningún momento han opuesto resistencia a esta toma de control por parte de la empresa árabe. Sin embargo cuando se conoció la noticia varias voces empezaron a elevarse en contra de esta operación invocando principalmente un problema de seguridad nacional. Estas voces se han multiplicado en varias semanas hasta llegar al congreso estadounidense que decidió tomar cartas en el asunto.

Desde el inicio los detractores han argumentado que a pesar de sus esfuerzos por controlar los integristas islámicos en su territorio, los Emiratos �rabes Unidos siguen perteneciendo a una de las zonas más conflictivas y anti norteamericana del planeta. Además han ido recordando que entre los secuestradores de los aviones involucrados en los atentados del 11 de septiembre del 2001 se encontraban varios ciudadanos de los Emiratos �rabes.

La preocupación para muchos norteamericanos es la de saber cuál sería el real nivel de peligro al dejar sus más importantes puertos marítimos a manos de un país que lucha internamente contra el integrismo islámico. Los congresistas estadounidenses ya están declarando que se opondrán a esta maniobra financiera para que los puestos norteamericanos no caigan en manos potencialmente “enemigas�. La gran mayoría de los representantes republicanos se oponen a la toma de control entrando de esta manera en una confrontación directa y frontal con el Presidente Bush a quien han apoyado de manera prácticamente incondicional desde hace seis años.

Finalmente después de semanas de polémicas, en nombre de las buenas relaciones de “amistad� entre los Estados Unidos de América y los Emiratos �rabes Unidos y con algo de presión del Sheik Mohamed, actual Emir de Dubai, la DPW ha decidido transferir la administración de los puertos en territorios americano en una “entidad�norteamericana. El miedo de algunos congresistas americanos así como parte de la opinión pública, la poca que estuvo al tanto y se interesó por el asunto, me parecen bastante infundados cuando se conoce un poco el funcionamiento de los Emiratos �rabes Unidos.

Además la toma de control por parte de DPW de P&O entidad administradora de los puertos estadounidenses no significaba que de repente iban a llegar a trabajar en los puertos americanos caravanas de inmigrantes árabes, musulmanes extremistas o terroristas suicidas. La poca serenidad con la que el poder legislativo norteamericano reaccionó frente a este asunto demuestra que los miedos y prejuicio son persistentes en una amplia franja de políticos norteamericanos de ambos partidos políticos, tanto republicanos como demócratas. De hecho han sido probablemente estos últimos quienes han sido los más virulentos acusando el gobierno de Bush de descuidar la seguridad del estado. Es justamente con este tema de la seguridad interior de los Estados Unidos de América que George Bush a basado prácticamente toda su política interior desde los atentados del 11 de septiembre.

Sea como sea, este episodio nos muestra también el fabuloso auge de algunas pequeñas potencias que en poco más de diez años han llegado a infiltrarse en las finanzas internacionales con gran éxito. El modelo de desarrollo de Dubai, sin ser perfecto, ha sido un ejemplo de cómo obtener resultados positivos en muy poco tiempo. Las razones son varias, el pequeño tamaño del territorio y la poca presión demográfica han ayudado sin lugar a dudas al desarrollo de este pequeño emirato. También el hecho de que por ahí del 2020 las reservas de petróleo de Dubai ya se hayan casi consumido ha incitado a la familia gobernante a multiplicar los focos de desarrollo en diversos niveles como el turismo, el inmobiliario, los servicios financieros entre otros. La anticipación y la diversificación de su economía pueden ser, entre otros, algunos factores del exitoso desarrollo de Dubai. Este éxito económico acompañado de un bien estar social bastante amplio han hecho que al fin de cuentas Dubai sea sin duda alguna la zona árabe musulmana menos propensa a favorecer el desarrollo del integrismo islámico.

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