Expo: El Cuerpo Humano Real y NO tan Fascinante

Fuimos a la exposición de la que les platicábamos hace unos días sobre el Cuerpo Humano que se presenta en el Foro Polanco. La venta de boletos está limitada por día así que cuando fuimos, sábado; ya se habían terminado, pero aprovechamos y ya que estábamos ahí, compramos nuestros boletos para el día siguiente. Por fin llegamos hoy domingo a las 10h00 y ya había mucha, pero mucha gente. Aproximadamente estuvimos haciendo fila por espacio de una hora afuera para poder entrar al recinto. Luego de otro poco tiempo de espera dentro del inicio del foro, pudimos entrar a la exposición en sí.

Mucha gente, bastante desorden, niños maleducados, padres tontos que no educan a sus hijos y unos órganos metidos en unas vitrinas literalmente tomadas por asalto por los visitantes. Creemos que por vitrina había más de veinte personas. Recorrimos toda la muestra, vimos cosas interesantes como los cortes de cerebro con infarto masivo o la reconstrucción de todos los vasos sanguíneos del cuerpo. Fue instructivo ver los pulmones negros por el cáncer, y entonces pensé que había hecho bien de dejar de fumar hace año y medio…

Regresando a la exposición; el sentimiento al salir fue de insatisfacción, tanto por lo que vimos como por el hecho que pagamos $140 pesos por entrada. Al pagar esta cantidad para visitar una exposición de este supuesto «calibre» organizada por Ocesa y patrocinada por Astra Zeneca, es decir dos empresas importantes, con recursos y renombre, nosotros como visitantes esperamos varias cosas:

1.- Un mejor servicio, es decir, ¿qué les hubiése costado a los organizadores por ejemplo regalar botellitas de agua a los visitantes que están haciendo una fila abajo del sol por una hora?
2.- Una mejor organización para el acceso a la exposición. Esto es lo mínimo que se puede esperar cuando el precio de acceso es de $140 pesos!
3.- Graso error, deberían de haber pensando en un lugar más espacioso si se pretende recibir un número masivo de visitante de forma simultánea.
4.- La distribución de un folleto explicativo para entender mejor el recorrido, así como para conocer más de la técnica utilizada para la conservación de los cuerpos y órganos.
5.- Tener un mejor control de los visitantes, pasarlos por grupos y por salas para evitar así «embotellamientos» en algunos espacios y que la gente no tenga que esperar mucho tiempo para poder observar de cerca una vitrina.
6.- Por la complejidad del tema debería de haber guías conocedores del tema para explicar a los visitantes el funcionamiento y la utilidad de los órganos expuestos al público.
7.- No son suficientes unas cartulinas, algunas escritas a mano, pequeñas y poco legibles para los visitantes.
8.- Más control de los niños que, sin que a los padres les importe, andan corriendo por la instalación como si fuera parque de diversiones.

Se podría esperar mucho más pero bueno esto es lo más relevante.

Como conclusión terminaré diciendo que siento que a esta exposición le falto organización, brillo, aportación educativa fácilmente entendible. Si piensan ir les recomiendo: tener $140 pesos que les sobre, tener mucho tiempo para la espera y sobre todo no ir con la idea de que van a ver algo espectacular.

Una lástima en verdad.