HYPER LOVE 0.24

Condesa 13.26

La señora Lina de Valium es una sesentona agraciada por una vida sencilla y saludable… y por la mota y el slimfast. A Rita, como le llaman sus amigas, la marcaron los años sesenta cuando los jóvenes de su época se rebelaron contra las tradiciones más sofocantes e hipócritas que se tenían sobre la política, la sexualidad y la educación. Nada de lo que un reaganista consumado apreciaría más tarde. Todas las mañanas lee un par de periódicos para enterarse de la mierda que ocurre a su alrededor y en el mundo. Todavía se lee el promedio mexicano anual de lectura en una semana y habla tres idiomas a la perfección. Y está profundamente indignada por lo que sucede hoy día. Se impacta de cómo pueden los mexicanos de hoy hacerle tanto caso a un Papa que ni es mexicano ni le preocupa su futuro ni sigue los ejemplos delhijodedios, cómo pueden haber tantos rancheros del Norte metidos en la política y con tan poca ética incrustada en sus botas; cómo pueden los estudiantes de las máximas casas de estudio publicas y privadas rebuznar tan fuerte y con tanta seguridad cuando los entrevistan sobre temas de actualidad o históricos. Y es cuando siente como un cosquilleo nauseabundo indescriptible… es como…es como Aznar cuando dice que fueron los de la ETA porque lo siente en los tobillos; es como cuando Bush admite que estuvo bien invadir a Irak a pesar de no encontrar las evidencias para legitimar su acción y todavía tiene la vergüenza de decir que no lo hizo por el petróleo; es como Manuel Espino del PAN cuando asegura que está a favor de los derechos humanos pero no para todos; es como el presidente Fox cuando dice que México está retebien porque ya los miserables ya son ahora sólo pobres y tendrán acceso a computadoras e inglés para poder trabajar aunque sea de peones de una empresa norteamericana toda su vida…

Rita se pregunta qué demonios pasó desde finales de los sesenta hasta ahorita como para que el promedio de lectura de los mexicanos fuera de dos libros al año y estos fueran Juventud en Éxtasis de Cuauhtémoc Sánchez y la Biblia según Serrano Limón. Se extraña de que le digan que el nacionalismo es algo que no sirve y que México está muy bien en realidad, que es cierto que hay menos pobres, que se ven personas mejor vestidas y alimentadas que antes, que el modelo a seguir son los EEUU, que el comunismo era una maldita religión para comerse a los niños y que por eso desapareció, que el Papa Juan Pablo2 era un ángel ungido profundamente por el dígito de Dios; que México está realmente muy cerca de ser como los países industrializados del hemisferio norte…


Y Colombia nunca se colombianizó y el narco no existe ni las armas se venden desde la Sedena como pan caliente; tampoco existen los generales corruptos ni los políticos adictos al dinero fácil; no existen las amas de casa que opinan sin pensar y votan por quien sea más blanco; no se sataniza la sexualidad; no existe la adolescente que se deja embarazar para tratar de amarrar al novio como se lo enseñó su madre, ni el novio que la mata porque lo dejó; no existe el cura pederasta que se escuda detrás de Dios para no ser jamás alcanzado por la justicia terrenal; no existe el alumno de la universidad privada que está convencido de que sin corrupción no tendrá futuro; no existe la CIA y nunca se entrometió en los países de América Latina y sus críticos nunca fueron insultados ni encarcelados; no existen los cientos de miles de muertos anuales por accidentes de tránsito y caseros, por asesinatos de narcos o por intentar huir a los EEUU, por la contaminación ambiental o por enfermedades no tratadas; no murieron indígenas por racismo ni existe éste entre mexicanos; no hay discriminación por cualquier excusa, nunca existió el fascismo ni la 2ª guerra mundial, jamás seguir una religión ha provocado masacres ni ignorancia, no existe la guerra por el petróleo/el gas/el oro/las riquezas y energéticos de este mundo materialista y cínico hasta gritar Paris Hilton (quien aún no existe),

¡Ay! –espeta repentinamente Rita a ver su reloj Cartier. ¡Ya es la una y media y no he hecho todavía la comida! ¿Qué va a decirme Jorge? Se despidió de sus amigas y le pidió a su sirvienta carimorena que se pusiera el delantal de inmediato.

Un pequeño temblor hizo que del librero cayeran de pronto varios libros mordiendo el polvo: Simone de Beauvoir, Susa Sontag, Joyce, Victor Hugo, Justo Sierra, Novo…

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