tumba.jpg
Una mujer con gasas de luto lloraba sobre una tumba.
-Consuélese, señora- dijo un simpático forastero-
La misericordia del cielo es infinita. Habrá otro hombre en alguna parte, además de su marido, que todavía puede hacerla feliz.
-Había- sollozó la mujer-, había, pero ésta es su tumba.

Ambrose Bierce
Fotografía: Patricia

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here