MUNDIAL

A tan sólo unos días para que La Selección Mexicana de Fútbol debute en la justa mundialista de Alemania 2006, la presión y la tensión, llegaron.

Nos pueden decir que no, que todo esta tranquilo, que han sido malas interpretaciones de la prensa.
Y quizás tengan razón.

Pero la realidad puede ser otra, muy distinta a la que nos han tratado de vender, sobre todo la televisión.

Que si hubo mala fe, por parte de algún sector de la prensa, podría ser… pero no podemos darnos el lujo de estarnos peleando los días previos a un evento de tal magnitud, dónde se han depositado enormes esperanzas de hacer algo y decir que tenemos un equipo competitivo que puede llegar más allá de lo esperado.

La Federación y sobre todo las televisoras han minimizado las declaraciones de Lavolpe, ya de todos conocidas. Y lo hacen no en función del fútbol mexicano, sino en función de sus intereses que son enormes, estratosféricos. Después de ver la actuación del tricolor ante Francia en tierras galas, el fantasma de Argentina 78 volvió a nuestro entorno futbolístico. Se comenta que sino se corrigen algunos puntos, o más bien, si el entrenador y su selección no corrigen, el fracaso puede llegar en el momento menos esperado.

Y se hicieron más cuestionamientos: ¿Realmente tenemos un equipo que pueda, por lo menos pasar a la siguiente ronda? ¿Hay equipo, no de nombres, sino de hombres, técnico incluido, como para llegar al tan ansiado quinto partido? Es más, muchos “analistas�, y el aficionado en general, creen que se podrá llegar hasta las semifinales.

En el 78 se decía lo mismo del tricolor. Jugadores, cuerpo técnico, directivos y Televisa se encargaron de hacernos creer que había un gran equipo… “la esperanza verdeâ€?, “el equipo de todosâ€?, fueron los slogans de la televisora. “Le ganamos a Túnez y a Polonia y empatamos con Alemaniaâ€?, fue la afirmación de José Antonio Roca, que inclusive le valió la portada de la revista proceso en ese momento, con la quiniela de pronósticos deportivos.

A pesar de todos esos grandes augurios, la realidad fue otra, pero lo que más caló en la sociedad fue el engaño en esa página negra del fútbol mexicano.

Ahora, esperemos no se repita la misma historia.

Tvazteca se convirtió en un jilguero más de la selección y de todos los intereses comerciales y políticos que rodean al fútbol mexicano. Lo que tanto critico ahora lo hace. Y Televisa no quita el dedo del renglón: negocios son negocios. Y ambas están en su derecho, de eso viven, pero… ¿ Y su compromiso con la sociedad, con esos millones de aficionados que verán los partidos por sus canales?

Porque no decirles que a pesar de que se “pongan la verdeâ€? o que se â€?pinten de tricoloresâ€?, México no tiene un equipo como para llegar a los niveles que dicen que tiene. Pero no lo harán porque sería atentar contra su propio negocio. Pero, ojo, una sociedad decepcionada puede reaccionar de diversas maneras… vienen las elecciones presidenciales, las más competidas de la historia, el ánimo influirá en el posible votante… aclaró, no para influir en tal o cual candidato, sino en simplemente salir a votar.

Creo que hay tiempo para que todos corrijan. Insisto, se espera mucho de está selección, ojalá y correspondan a esos millones de mexicanos que los estaremos viendo no “vibrando� o “cantando�, sino con el objetivo de tener a mexicanos ganadores que puedan ser un ejemplo a seguir como deportistas, ciudadanos y sobre todo seres humanos.

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