ALEMANIA (SEIS)

Ya con la cabeza más fría y sin apasionamientos, creo que es el momento de hacer un análisis de la actuación de la Selección Mexicana de Fútbol durante Alemania 2006.

Antes creo que vale la pena comentar el cierre de la justa mundialista, que pese a los pronósticos, los italianos se alzaron como nuevos campeones, a pesar de no desplegar un buen fútbol. Y en honor a la justicia, vale decir que fueron más efectivos que los otros equipos, sobre todo, los favoritos, como Brasil, Argentina, Alemania, Holanda o Francia.

Sin embargo, el gusto le durará poco al fútbol azurri, pues dentro de unos días, la justicia italiana podría sancionar a los principales clubes de la liga por actos de corrupción.

Por su parte, el astro francés Zinedine Zidane se retiró por la puerta de atrás, no con un campeonato, sino de todos sabido con una expulsión. Ahora se le recordará como el jugador de la agresión y no como el de los espectaculares goles. Aunque muchos analistas coinciden en que esa expulsión no empañará la trayectoria de Zizou. El tiempo lo dirá.

Y mientras en otras naciones ya iniciaron el camino para la siguiente justa mundialista, al ratificar al entrenador o bien al anunciar al nuevo estratega, en México, como siempre todavía no hay nada oficial, eso sí, todos hablamos, todos opinamos, todos sugerimos, todos no sentimos con el derecho de ser el entrenador nacional.

Pero antes que nada, como decía líneas arriba, es importante hacer un balance de lo que sucedió con un equipo que prometía más.

Ahora con la última clasificación de la FIFA, que nos ubica en el lugar 18, deberíamos cuestionarnos si realmente merecíamos estar en los primeros cinco, como sucedió durante meses.

¿Qué pasó con el tan pregonado proceso?

¿ Se cumplieron los objetivos?

¿Qué dejó al fútbol mexicano estos casi cuatro años de trabajar con base en un sistema?

Habrá que esperar y conocer el informe de Lavolpe, para rescatar lo rescatable y de inmediato ponernos a trabajar.

¿Decepcionó la selección?

Depende del cristal con que se mire:

¿Cuáles han sido los objetivos del fútbol mexicano en los últimos años?

¿Lo sabemos?

¿Para qué ir a un Mundial o a unos Juegos Olímpicos cada cuatro años?

¿Tenemos una idea?

¿Lo sabemos como sociedad?

¿No lo informan nuestras autoridades?

¿Tenemos claro realmente que pasa en nuestro deporte y hacia donde va y debe ir ?

Hay muchas interrogantes, muchas preguntas que faltan y que no hay respuestas contundentes a una sociedad que se vuelca en falsos ídolos de barro; en una sociedad ávida de tener triunfadores, de tener ejemplos a seguir, en una sociedad que ha perdido la fe en sus políticos y en algunas instituciones, y que busca en un puñado de deportistas esa hambre de triunfo y esa sensación de victoria.

En el terreno futbolístico, es de todos sabido que desde que la televisión se involucró en el fútbol, los intereses deportivos, fueron superados por los comerciales. Ahora la televisión es la que dicta y la que manda, tiene equipos y hace y deshace en Federación. Es juez y parte.

¿De qué le ha servido a México organizar dos Mundiales? ¿Mejoró nuestro nivel?, ¿Exportamos más jugadores? ¿Nuestra liga creció? Evidentemente no!

Lo ganadores no fueron el fútbol y los futbolistas. Fueron los anunciantes y la televisión.

Ahora para este Mundial sucedió lo mismo, la televisión (ahora dos compañías) inflaron mucho, quizás en exceso, a un producto que esta medianamente hecho y que le falta todavía mucho tiempo de trabajo.

El resultado esta ahí a la vista de todos, los ocho mejores son potencias mundialistas. A la final llegaron los favoritos, los que trabajan con base en objetivos, en proyectos, en función de lo que representa el fútbol y el deporte para la sociedad.

No hubo sorpresas.

Llegaron los que mejor trabajan en fuerzas básicas, en salarios, en medicina deportiva, en instalaciones, en formación, en educación escolar, en conceptos, en objetivos, en exportación e importación de jugadores y mientras no tengamos claro todo esto, no podremos avanzar.

Cierto, hemos crecido, las contrataciones de Pavel, Osorio y Salcido, hasta el momento (sin olvidar a Márquez, Guille y Borgetti), son producto de un trabajo y de la proyección que ha tenido el fútbol mexicano en la Libertadores, Copa América, Confederaciones y la Copa del Mundo. Sí, hay un trabajo, pero no es el deseado, nos falta mucho para alcanzar ese quinto partido o esa medalla olímpica.

Se ha crecido, pero por esfuerzos muy individuales y a cuenta gotas.

Todavía no hay elecciones en la Federación, es más todavía no se entrega un reporte de lo que pasó en tierras germanas por parte de los directivos y del entrenador y ya se están repartiendo el poder.

Entre los mismos directivos se “tiran? públicamente, no hay un respeto.

Y no se diga por el puesto de entrenador nacional, todos se sienten con méritos para llegar.

Escuchamos como todos se sienten salvadores del fútbol mexicano, pero lo que realmente les interesa no es el deporte en si, sino lo que les deja como negocio, como inversión. Dentro de poco volverá la guerra de la televisoras, no crean que por una causa justa, no, sino por los derechos para transmitir los partidos de la selección nacional, que se paga y cobran en millones no de pesos, de dólares. Al tiempo.

¿Futbolísticamente el Tri respondió en Alemania?

A medias, salvo detalles en los tres partidos de la primera fase y el encuentro contra Argentina, el fútbol mexicano quedó a deber. Se esperaba más de los jugadores que llevó Lavolpe, muchos no llegaron al cien por ciento, otros mantuvieron una regular actuación y algunos no dieron de lo que ellos se esperaba; y si a eso le sumamos las pifias de Márquez, Bravo y Pérez, pues nunca se obtuvo una regularidad (con esto no quiero decir que su actuación fue mala, pero sin influyeron en el ánimo de los demás).

¿Valió la pena apoyar y dar todo a Lavolpe ?

Habrá que esperar el informe, no todo fue malo… se exageró y en algunos casos él como estratega exageró.

Se vio otro fútbol y otros futbolistas, es cierto (tres de ellos ya vendidos a Europa).

Se vio otra actitud, es cierto.

Se vio otro carácter, es cierto.

Se vio otro México, es cierto, sobre todo contra Argentina.

Pero no podemos conformarnos con eso.

Todavía se puede dar más, pero mientras no haya objetivos a corto, mediano y largo plazo, y que además se respeten no importando quienes estén al frente de la Federación y de la Dirección Técnica, no creceremos.

(Foto FIFA World Cup)

4 comentarios

  1. Chrisss

    Para mí es muy claro a las mediacridades
    (Televisa y Azteca), no les importa si
    juegan con las ilusiones, esperanzas,
    sueños, y dinero de millones de Méxicanos,
    sino que su único interes es el dinero
    (suena muy cruel pero Quién duda que NO se
    inflo a nuestra SUPER SELECCIÓN MEXICANA???).

    Pese a ello cada vez estoy más convencidos de
    que queremos ser no de los buenos, ni de los mejores sino CAMPEONES pues estamos hartos
    de seguir con este rumbo,
    el rumbo de la nación . . .

  2. colette

    En el caso de Zinedine Zidane (nestro Zizou) los franceses lo adoramos y lo perdonanos de su acto, no somos de acuerdo pero se disculpo delante de la gente (por TV) y dio la razon de su acto. La FIFA, esta actuelmente buscando la verdad… a seguir….
    Toda mi amistad, adoro a los Mexicanos. Colette.

  3. Gaby Tejeda

    Crecer, ser, crear, dar, soñar, realizar…¿Tan difícil es? Sólo es cuestión de querer.
    Pero no intentemos ser lo que no somos, la mitad de nuestros fracasos y desengaños son por esa causa.
    México es el país del “casi”, del “Ya merito”. Creo que más bien es el de los cangrejos de la cesta.
    “Si no subo yo, no subes tú” Y “Si ya estoy arriba, menos te ayudo a subir” Trabajo en “EQUIPO”, no lo entendemos.
    Somos o queremos ser vedettes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *