El 21 de diciembre es cumpleaños de mi padre y es por esto que quise averiguar que otros acontecimientos se celebran o se recuerdan de este dÃa y compartirlo con ustedes. Encontré algunos datos interesantes como que en 1471 los portugueses descubrieron la isla de Santo Tomé, y quizá es por esto este dÃa es la celebración de Santo Tomás; también ese dÃa pero de 1639 nace Jean Racine, destacado dramaturgo francés. En 1879 El New York Herald anuncia que Edison inventó el alumbrado público y en 1937 nace la actriz Jane Fonda, entre muchos otros acontecimientos.
Pero en cuanto a literatura se refiere, el 21 de diciembre de 1921 nació el talentoso e ingenioso escritor Augusto Monterroso del que les platicaré a continuación.
Nació en Tegucigalpa, capital de Honduras. A los 15 años su familia se estableció en Guatemala y en 1944, por cuestiones polÃticas, y se quedó a vivir en México. En 1959, publica la primera edición de Obras completas (y otros cuentos), un conjunto de narraciones donde se muestran indicios de los rasgos caracterÃsticos de su narrativa que consisten en una prosa concisa, breve, sencilla en apariencia pero llena de referencias, un excelente manejo de la parodia y el humor negro.
Es considerado como uno de los maestros de la mini-ficción, aborda temáticas complejas con una provocadora visión del mundo y una narrativa que deleita a todo tipo de lectores. Ha ganado numerosos reconocimientos como: El premio Magda Donato en 1970, el Villaurrutia en1975; en 1988 le entregaron la condecoración del Ã?guila Azteca, por su aporte a la cultura de México; el premio Juan Rulfo de narrativa en 1996 y en el 2000 el prestigioso PrÃncipe de Asturias de las Letras. Falleció en febrero de 2003.
Algunas de sus obras son:
La oveja negra y demás fábulas (1969); Movimiento perpetuo (1972); Lo demás es silencio (1978); Viaje al centro de la fábula (conversaciones, 1981); La palabra mágica (1983); La letra e: fragmentos de un diario (1987); La vaca. Colección de ensayos (1999).
Su composición “Cuando despertó, el dinosaurio todavÃa estaba allÔ, es considerada uno de los relatos más breve de la literatura universal.
Les comparto algunos de sus fábulas:
El paraÃso imperfecto
Es cierto, dijo melancólicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardÃan en la chimenea aquella noche de invierno-; en el ParaÃso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allà el cielo no se ve.
El espejo de no podÃa dormir
HabÃa una vez un espejo de mano que cuando ser quedaba solo y nadie se veÃa en él se sentÃa de lo peor, como que no existÃa y quizá tenÃa razón, pero los otros espejos se burlaban de él, y cuando por las noches los guardaban en el mismo cajón del tocador dormÃan a pierna suelta satisfechos, ajenos a la preocupación del neurótico.
Y para finalizar este que es un poquito más largo pero es muy bueno, de mis favoritos.
La rana que querÃa ser una rana auténtica
HabÃa una vez una rana que querÃa ser una Rana auténtica, y todos los dÃas se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecÃa encontrarla y otras no, según el humor de ese dÃa o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocÃan que era una Rana auténtica.
Un dÃa observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentÃa que todos la aplaudÃan.
Y asà seguÃa haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comÃan, y ella todavÃa alcanzaba a oÃr con amargura cuando decÃan que qué buena rana, que parecÃa pollo.
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