El estrés por trabajo provoca ataques cardiacos, afecciones cerebrovasculares, infecciones respiratorias e incluso la muerte, por lo que puede considerarse como la plaga del siglo XXI, opinó el profesor de la Facultad de Psicología de la UNAM, Jesús Felipe Uribe Prado.

En su opinión, el reto de los psicólogos es diagnosticar e identificar a tiempo los factores laborales que originan esa sobrecarga emocional y tratar de prevenirlos, problemas que en Estados Unidos representan un gasto anual de entre 20 mil y 50 mil millones de dólares.

Por ello, es importante que en el ambiente de trabajo la salud se entienda como bienestar y calidad de vida, y no como la ausencia de enfermedades, consideró el académico en un comunicado de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Las empresas deben entender que evitar situaciones de «burnout» o síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal en los empleados, les genera más beneficios que costos, sostuvo.

El desgaste ocupacional se manifiesta en trastornos de sueño, malestares gastrointestinales, afecciones sexuales, dolores de cabeza o espalda, sudoración, nerviosismo, gripas frecuentes, incluso una baja considerable en el sistema inmunológico, además de problemas psicológicos como fobias u obsesiones, detalló.

Es necesario entender que «burnout» y estrés laboral no son lo mismo, pues el primero es un proceso de adaptación a ciertos estímulos que se perciben como amenazantes y la respuesta origina cierta tensión y resistencia en el organismo, pero al final hay un acomodo, abundó el especialista en salud ocupacional.

Precisó que el estrés en el trabajo es benéfico cuando ayuda a tomar decisiones, a prever accidentes o a evitar cometer errores en la ejecución de alguna tarea operativa, pero es nocivo cuando paraliza al empleado ante una situación de riesgo, le impide decidir adecuadamente o le provoca percances al llevar a cabo sus funciones.

En este caso, expuso, el «burnout» es una reacción al estrés, donde independientemente de que desaparezca la causa que lo origina, el desgaste ocupacional permanece y en esos casos hay deterioro emocional, una sensación de cansancio, se acude a trabajar contra la voluntad y cuesta trabajo levantarse.

Otro problema es la despersonalización o insatisfacción del logro, lo cual implica sentir que no hay desarrollo completo ni realización personal, mejoras o ascensos, añadió.

El especialista describió también las actitudes negativas o «cinismo», que consisten en la deshumanización, pues se trata a la gente como un número u objeto, situación que se ha estudiado en el área de servicios, donde los médicos ni siquiera miran a los pacientes a los ojos.

En el desgaste ocupacional cuentan también aspectos familiares, sociales, económicos o políticos como el desempleo; el cambio de horario, como en el caso de las enfermeras o los agentes de
seguridad, y cuando se idealiza una profesión y cuando el sujeto entra al mercado laboral no es lo que imaginaba, dijo Uribe Pardo.

Para prevenir ese problema es necesario informar a la gente sobre lo que puede provocar en su salud física y mental, e instarla a tomar precauciones; programas deportivos o de esparcimiento, así como la rotación de puestos o periodos de descanso al personal, agregó.

1 Comentario

  1. MI COMENTARIO VERSA SOBRE EL ESTRES.
    YO PIENSO QUE EL90% DEL ESTRES ES CAUSADO POR SITUACIONES EMOCIONALES Y POR LO TANTO ES AHI DONDE SE DEBE ELIMINER.
    PERO COMO LA MENTE ES LA MAS INMISCUIDA EN EL PROBLEMA.
    EINSTEIN DECIA QUE NINGUN PROBLEMA SE PUEDE SOLUCIONAR EN EL MISMO NIVEL QUE FUE CRADO. LO QUE QUIERE DECIR QUE SOLO ATRAVES DEL ESPIRITU SE PUEDE SOLUCIONAR O SEA A TRAVES DE LA ORACION.
    NOSOTROS LO PODEMOS DEMOSTRAR QUE SI SE PUEDE CON RESULTADOS INMEDIATOS.

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