Los personajes y festejos que dieron vida a las pulquerías, cantinas y cabarets de la ciudad de México durante las primeras décadas del siglo XX, son presentados en el número 89 de la revista Diario de campo a través de una serie de fotografías pertenecientes al acervo de la Fototeca Nacional, bajo el título de Círculos de perdición y salvación, pulquerías, cantinas, cabaret.

En las imágenes se aprecian familias enteras en pleno festejo, hombres y mujeres de todas las edades y condiciones sociales disfrutando de una bebida en bailes o teniendo como marco edificios y calles de una estética perdida, en la mayoría de los casos debido al crecimiento urbano. También las fachadas de cantinas y pulquerías con el rótulo de su respectivo nombre, que fueron un gozo para la imaginación o un reto para el habla popular.

Son postales de una forma de vida desaparecida pero que dejó una importante huella en la cultura popular de la capital del país; a través de éstas imágenes es posible ver cómo de los años 20 a los 60, las calles del Distrito Federal se llenaron de personas, edificios y desde luego de cantinas y cabarets.

Las fotografías de esta edición son fragmentos detenidos en el tiempo para disfrute de las generaciones actuales.

La publicación abre con un ensayo de Carlos Monsiváis, investigador de la Dirección de Estudios Históricos del INAH, en el que realizó un análisis de la estética de éstas imágenes, así como del comportamiento de las personas que frecuentaban los espacios retratados.

Monsiváis toma como punto de partida una visión que resalta el significado de esos espacios, propuestos como recursos de diversión para los habitantes de la capital del país. Señala que a lo largo de dos siglos, los marginales de ocasión o permanentes se han divertido en tugurios, pulquerías, cantinas, piqueras, casas de citas, prostíbulos, dancings, tocadas, hoyos fonquis y tíbiris.

“Allí transcurren algunos de los instantes más rescatables o más ansiosos y enturbiados de su juventud; ahí se hacen adictos a lo que muy posiblemente será la estación Terminal de sus vidas; en esos lugares se entregan a nociones de la vida que de tanto repetirse se vuelven epitafios.

“Estos sitios son templos de la metamorfosis y como se decía antes donde están los cargadores o mecapaleros, las tribus del pulque; donde se localiza la devastación de los sentidos que atraviesan por su épica cotidiana. En estos sitios se definió desde los años 40 del siglo XX la estética del Arrabal�.

Las pulquerías son el punto de partida del ensayo de Monsiváis. Menciona como ejemplo típico de ellas a “Las Veladoras�, que entre las décadas de 1940 y 1950 se encontraba en la calle de Isabel la Católica, cerca de Fray Servando.

Se trataba de un tugurio bohemio donde si a la clientela le iba bien en la semana se obsesionaba con los encantos de lo marginal: imperaba la oscuridad y las luces bajas; ir al baño era descender o ascender a los infiernos. En las pulquerías todo transcurría en otro tiempo, menos rápido, más confuso, deliberadamente aletargado.

“Hay que decir que a las pulquerías no se les ha hecho justicia entre otras cosas porque de todos los sitios de la disipación, son los que menos facilitan el juego de las evocaciones amorosas.

“Para eso están los cabarets, que surgen años después. No se por qué al periodo que va entre las décadas de 1930 a 1960 no se le da el nombre de la ‘Epoca de oro de la vida nocturna’ en la ciudad de México, porque eso fue, la etapa en que los asistentes veían en los espectáculos y la música algo tan suyo que daba igual quién estaba de qué lado del escenario, si es que había�.

Monsiváis continúa su recuento al citar el “Dancing�, palabra que invoca pequeñas muchedumbres aglomeradas en una pista donde, de existir previamente, naufragaría la virtud. En la década de 1920 la ciudad de México se infestó de este tipo de celebraciones populares y en algunas de ellas se impuso la moda de literalmente bailar hasta morir.

El público que asistió a ellos era en su mayoría jóvenes de clase popular que practicaban durante toda la semana sus pasos hasta perfeccionarlos y presentarlos el siguiente fin de semana en una reunión de este tipo. Estos festejos sucedieron antes de la liberación sexual, por lo que presentó características especiales.

“Como en cada generación de cualquier clase social, ser o sentirse joven se traduce en bailar hasta que el otro cuerpo aguante, porque en esta etapa bailar fue la gran licencia para arrejuntarse, repegarse, no dejar milímetro libre entre un cuerpo y otro, hacer que intimen las anatomías, o como se diga�.

El otro lugar sobre el cual comenta Monsiváis es la cantina, donde se dieron los fervores y agravios cotidianos durante casi un siglo, escenario de la autodestrucción, del coloquio para celebrar el bicentenario de los chistes, para el concurso de autobiografías dolientes.

La cantina gira en torno al machismo, de la supremacía viril en la desdicha, de la ambición de sujetar a la realidad para cancelar las frustraciones.

“Son santuarios errátiles en los que prodigan situaciones patéticas, cómicas, trágicas, melodramáticas. En ella se reúnen todo tipo de personas y encontramos a nuevos parroquianos, como los travestis. De esa manera damos un gran salto que nos acerca en el tiempo y nos hace tener una visión generalizada de esta historia que no termina, y que por el contrario, se escribe cada día�.

Fuente Conaculta

6 Comentarios

  1. LLEVO UN TIEMPO BUSCANDO ESTA REVISTA…. ALGUIEN PODRIA DECIRME DONDE SE CONSIGUE?
    GRACIAS

  2. Javier Saavedra mi nombre es Verónica Morato y trabajo en Diario Monitor, estoy buscando a alguien que me de una entrevista sobre las pulquerías en la ciudad de México. Conoces a algún cronista o me la podrías dar tu.

    muchas gracias, mi correo es morattov@yahoo.com.mx

  3. Bueno pues si lastima que las pulquerias vayan desapareciendo ya que son una tradicion y es una bebida muy natural, en mi familia todavia somos poseedores de tres pulquerias en xochimilco y bueno todos los mitos que hay alrededor del pulque son mentiras!saludos

  4. Hola Veronica Morato bueno con respecto a que quieres hacer una entrevista pues no se de que manera nos podamos poner de acuerdo y si quieres venir a hacer tu entrevista a alguna de las pulquerias de mi familia, ya con anterioridad han venido a hacer entrevstas y a tomar fotos, te dejo mi mail por si quieres cntactarme cervantitos_11@hotmail.com

  5. son unos recuerdos que debemos no olvidar como parte de nuestra cultura popular y relidad nacional que no a cambiado solo se fue a otros escenarios hoy pensamos con racismos que es cosa de indigenas como se fueramos muy europeos salud con un buen pulmon cesar puertas

  6. busco las palabras dedicadas al pulque en el mural de la calle de regina. gracias

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