Más tardó en irse que en regresar el futbolista Francisco Fonseca quien se enlista en el equipo de Tigres después de su breve paso por Europa.

No sé porqué siempre ocurre lo mismo, un jugador talentoso, seleccionado nacional, joven y con gran futuro es contratado por un equipo europeo (Benfica de Portugal). El futbolista llega con miles de sueños, expectativas, ganas de superarse y seguir creciendo. Sin embargo se limitan a dejarlo en la banca y aprovecharlo en muy pocas ocasiones. Esta situación desgasta, impacienta y baja el ánimo del jugador, quien ve truncado su idea de ser “el mejor futbolista�. El tiempo transcurre y ¡oh sorpresa!, un equipo mexicano que está prácticamente hundido por su mal desempeño en las últimas temporadas decide comprarlo.

¿Cuánto? ¿Cómo? ¿Por qué?

No importa, el chiste es contar con una figura que sea de renombre, que juegue bien, que le de un respiro a la directiva y motive a la afición a volver a confiar en su equipo. El problema que veo aquí es el dinero y el manejo de intereses, es impresionante ver cómo los equipos extranjeros y hasta los propios jugadores hacen muy buenos negocios a costillas del futbol mexicano. Primero compran un buen jugador mexicano, se negocia una cantidad más o menos decente y se va. Dejan pasar un tiempo, no juega, lo mantienen en la lista de espera y al jugador se le cuecen las habas por pisar la cancha; un equipo mexicano voltea a verlo como el posible salvador de la pesadilla en la que vive y comienza la negociación. El Benfica obviamente aprovecha la situación y realiza la transacción por una muy buena cantidad, donde recuperan su inversión inicial y le ganan otro tanto por un jugador que no era titular en el equipo; y por si fuera poco el Kikín y su representante (su papá) se vieron muy listos y pretenciosos al aceptar la negociación. Con todo esto Francisco Fonseca se convierte en la compra más costosa por 4.6 millones de dólares.

Esperemos que Tigres lo trate bien y que Carrillo (el director técnico), aunque haya dejado claro que él no lo pidió, lo aproveche, sea jugador titular y les reditúe lo que invirtieron. Kikín es un gran jugador de eso no hay duda, ojalá no pierda el ímpetu y el hambre de crecer que siempre lo ha caracterizado y nuevamente sea llevado a Europa por otro club que confíe en él.
Finalmente y sin meterme en tantas críticas lo único que pongo sobre la mesa es que no es la primera vez que sabemos de los sueldos tan elevados que los clubes mexicanos dan a los jugadores, y el poco crecimiento en cuanto a nivel internacional tiene la liga.

Creo que por un lado, los clubes extranjeros deberían explotar todas sus contrataciones y por el otro, los jugadores mexicanos que logran salir del país aprovechen la oportunidad de conocer otros sistemas y escuelas de este deporte, que cualquier situación adversa la vean como un aprendizaje y no claudicar en el intento por un salario cómodo.

Al menos yo hubiera preferido que continuara “haciendo el intento� como Pável Pardo y Ricardo Osorio en Alemania, pero bueno ya que está por acá no hay nada más que decir más que: Bienvenido y que en México, en Europa o en la selección y por mucho nos ha demostrado que es un excelente jugador.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here