Impulsa INAH proyecto en Tehuipango

Los sitios arqueológicos de Amoltepec y Tepantipak, ubicados en Tehuipango –el tercer municipio de mayor pobreza en México y primero del estado de Veracruz–, representan la base para el impulso de un modelo alternativo para el desarrollo comunitario, económico y sustentable, a partir de la valoración, conservación y protección de este patrimonio cultural.

Ante la serie de problemas sociales que presenta esta localidad nahua enclavada en el corazón de la Sierra de Zongolica, como la migración que se ha agudizado desde la década de los años noventa del siglo XX; el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) impulsa conjuntamente con la comunidad un modelo alternativo de desarrollo que permita mejorar la calidad de vida de los habitantes.

Iván Romero Redondo, antropólogo del Centro INAH-Veracruz, informó que esta iniciativa es resultado de la labor de investigación multidisciplinaria que se ha hecho en esta región de la Costa del Golfo, como parte del proyecto Etnografía de las regiones indígenas de México en el Nuevo Milenio, efectuada por el Instituto desde 1998.

“Ante las características de esta propuesta que integra varias líneas de acción, estaríamos hablando de una innovación para el trabajo arqueológico y antropológico realizado en Veracruz�, acotó el investigador al abundar que si bien en esta iniciativa la arqueología representa la vertiente más importante, también contempla la investigación relacionada con el desarrollo sustentable que derive en proyectos productivos que contribuyan a combatir los índices de pobreza de esta población de cerca de 20 mil habitantes.

Explicó que ante el panorama de marginalidad en el que vive Tehuipango, ubicado como el tercer municipio más pobre de Veracruz y el primero a nivel nacional, de acuerdo al Informe de Desarrollo Humano de México 2004; este fenómeno es resultado de los cambios generalizados que presentan las comunidades indígenas, derivado del tránsito hacia el capitalismo que ha propiciado la globalización económica.

Lo anterior, ha sido en detrimento de la gradual extinción de este grupo étnico, como su historia, identidad, lengua, prácticas rituales, actividad agrícola, terapéutica tradicional, labores artesanales, contaminación de sus ecosistemas, la propia migración y la consecuente desintegración familiar, aumento del alcoholismo y uso de drogas, entre otros factores.

Sobre el caso particular del fenómeno migratorio, Romero Redondo precisó que tradicionalmente en Tehuipango se había registrado la migración de tipo estacional, es decir que bajaban a Tierra Caliente para emplearse en la producción de caña o de café, y en virtud del empeoramiento de la situación económica comenzaron a ampliar sus éxodos hacia las ciudades de México, Puebla, Monterrey y Chihuahua.

“Sin embargo, lo más sobresaliente en este momento son los campesinos nahuas de este municipio, que han viajado hacia los Estados Unidos donde se quedan a trabajar por años�, aseveró luego de precisar que este fenómeno comenzó a intensificarse a mediados de los años noventa del siglo XX.

El antropólogo del INAH detalló que el surgimiento de la iniciativa de desarrollo comunitario, derivó del interés de un grupo de campesinos, maestros y comerciantes que mostraron su preocupación por conservar sus sitios arqueológicos de Amoltepec y Tepantipak, cuyos vestigios son importantes por ser únicos en la Sierra, por su extensión y características que se asemejan a la Zona Arqueológica de El Tajín.

Dichos sitios arqueológicos que se ubican hacia el año 300 d.C., actualmente continúan siendo usados por la población como centros ceremoniales para el desarrollo de rituales asociados con la agricultura y los denominados de “paso� como el matrimonio, basados en elementos de tradición mesoamericana.

En el impulso de este proyecto –manifestó Romero Redondo– ha sido fundamental la participación de dicho grupo de habitantes que optó por formar una asociación civil que lleva por nombre en náhuatl Tojcha Tlajsojtli, que significa “el tesoro de nuestro puebloâ€?, el cual ha sido apoyado por el INAH, en primera instancia para el desarrollo de acciones de conservación y protección del patrimonio cultural tangible e intangible.

Incluso –comentó– hay interés por parte de los indígenas nahuas que viven en Estados Unidos, de apoyar a la esta Asociación Civil mediante el envío de un dólar para fortalecerla. Ascienden a cerca de mil tehuipenses en aquella nación, dispuestos a apoyar a Tojcha Tlajsojtli.

“Actualmente se tienen pláticas con el Ayuntamiento de Tehuipango y el Gobierno del Estado de Veracruz, en virtud que existe también el interés del ejecutivo estatal, Fidel Herrera Beltrán, para contribuir a que este proyecto se lleve a cabo�, adelantó el investigador.

Entre las líneas de acción que contempla este modelo alternativo de desarrollo, destacan: la protección, resguardo y administración de los sitios arqueológicos; conformación de un museo comunitario de tipo arqueológico y etnográfico; fomento de talleres para revitalizar la producción artesanal tradicional (textiles, cestería, alfarería); generación de pequeñas cooperativas encaminadas a ofrecer servicios de eco y etnoturismo (recorridos arqueológicos, prácticas terapéuticas).

Consolidación de una red de brigadistas de estudiantes de la comunidad que fomente la importancia del patrimonio cultural, paralelamente ayude a crear el inventario de piezas arqueológicas del municipio y participe en las tareas de restauración arqueológica de Amoltepec y Tepantipak. Además de la reforestación de zonas prioritarias y el saneamiento de yacimientos de agua.

Entre las instituciones que también se han sumado a esta iniciativa se encuentran la Universidad Veracruzana, la Comisión Nacional para el desarrollo de los Pueblos Indígenas, la Asociación Civil “Laboratorio Escénico� y la Parroquia de la localidad.

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