El Alzheimer afecta a más de 24 millones de personas en el mundo. Esta enfermedad deteriora zonas del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Su causa es todavía desconocida y no hay cura definitiva, pero los medicamentos como la memantina de merz, pueden frenar su desarrollo en diversas etapas, obteniendo una mejor calidad de vida para el paciente, su familia y el cuidador, a la vez que reduce significativamente los costos de la enfermedad.

Sin embargo, de forma paralela a las terapias farmacológicas, un grupo de medicos de la Universidad George Washington inició a finales de la década de los ochenta un programa para pacientes con Alzheimer basado en el arte y sus posibilidades.

Hay investigaciones que sugieren que el trabajo artístico ayuda a los pacientes con Alzheimer. Un estudio reducido realizado entre 12 personas con edades entre 65 y 85 años mostró que sesiones artísticas semanales contribuyen a la concentración durante 30 y 45 minutos, y el finalizar un trabajo artístico les genera satisfacción. También existen múltiples trabajos a pequeña escala publicados en revistas especializadas, fundamentalmente anglosajonas, valorando los efectos del arteterapia.

Según los especialistas de varias disciplinas, el arte, en específico la pintura, es una actividad que fomenta la imaginación. Esa es una razón de la creciente atención hacia el arte para las personas con Alzheimer. Incluso mientras la memoria se desvanece, la imaginación tiene la capacidad de robustecerse. Se ha aceptado ampliamente que el estado anímico, el estrés y la agresividad tienen un impacto importante en la salud física y en la evolución de los enfermos. Esta técnica proporciona un canal de comunicación con la forma de lenguaje más primigenia e instintiva: los símbolos.

La terapia con arte es una oportunidad para expresarse incluso después de que han perdido algunas de sus habilidades normales de comunicación. Para los enfermos con problemas de movimiento, los asistentes los guían con su mano encaminando el esfuerzo con la identificación de objetos o recordándoles palabras que manifiesten sus sentimientos.

Fue tan positiva la respuesta a este programa que en poco tiempo más de 26 estados de la unión americana implementaron esta terapia a través de distintas asociaciones y hospitales. Las pinturas y dibujos de las personas con Alzheimer son vendidos por el programa Recuerdos en Proceso en varias partes de Estados Unidos y los fondos son utilizados para financiar la lucha contra la enfermedad.

El crecimiento del arteterapia responde a la tendencia reciente de dar más relevancia a los aspectos emocionales de la enfermedad a la vez que se atiende el lado fisiológico.

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