Encontramos un interesante artículo del Conaculta sobre los primeros juicios inquisitoriales y, como un poco de historia no le hace daño a nadie, nos permitimos presentarles un resumen a continuación:

La Inquisición surgió como un instrumento destinado a la defensa de la fe y de la sociedad amenazada por la acción de los herejes. En la Nueva España las instancias inquisidoras se hicieron presentes en los días sucesivos a la conquista; en 1560 y 1563 se registraron los dos primeros procesos inquisitoriales en el puerto de Campeche.

De acuerdo con los manuscritos del Archivo General de la Nación la primera acusación se hizo por blasfemia en contra de Gregorio Valdivia, natural del Campanario, España, teniendo como jueces al canónigo Mariño y Diego de Landa.

El segundo caso incriminó a Juan de Villanueva, clérigo presbítero, por su lenguaje inapropiado y conductas indecentes ante los fieles. El juicio fue dirigido por Lorenzo de Monteroso, chantre (canónigo) y provisor de la iglesia de la capital de la provincia.

Un acontecimiento trascendental que sentó un pésimo antecedente en la historia eclesiástica campechana se suscitó al poco tiempo de la elección de Diego de Landa como obispo de Yucatán. Las autoridades españolas del Santo Oficio habían recibido informes sobre injurias por parte de nativos de la región y encomendaron a Gregorio Fuente Ovejuna para solucionar el problema.

Amparado por Landa, el Visitador encarceló y azotó públicamente a los inculpados argumentando amancebamiento y ebriedad, violando así las leyes de la Corona de “no escarmentar� a las personas recién evangelizadas.

El Tribunal de San Francisco de Campeche operó de 1571 a 1819 y en este período encabezó alrededor de 147 denuncias y procesos fundamentalmente por motivos de bigamia, poligamia, herejía, blasfemia, curas solicitantes, brujería y hechicería.

Otras causas fueron los abusos y malos ejemplos por parte de religiosos, posesión de libros prohibidos, falso testimonio, idolatría, engaño, desacato, maleficios, conjuros, supersticiones, uso de hierbas en curaciones y duplicidad del bautismo.

Cuando los indígenas fueron excluidos de la custodia del Tribunal del Santo Oficio, continuaron siendo reprimidos por jueces eclesiásticos ordinarios que los trataban con crueldad. Al mismo tiempo, eran “testigos mudos� de lo que ocurría en la villa española y que reflejaba la única verdad posible de aquella época.

Bueno pues esto fué todo por hoy, una embarradita de historia siempre buena para la salud, cortesía de Defecito.com.

Con información del CONACULTA.

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