Históricos
Pink Floyd y Roger Waters por ser el escritor y creador de más influencia del grupo, hicieron múltiples aportaciones a la música moderna, desde el estilo revolucionario de tocar que algunos llamaron «rock progresivo», situando el álbum de concepto como una obra integral, hasta el montaje espectacular de luces y efectos. Lugar común, pero es una gran verdad mencionar que la música actual no se entendería (ni hubiera llegado a ser) sin Pink Floyd.

Oh George! Oh George! That Texas education must have fucked you up when you were very small
Si bien la música puede ser en su concepción una actividad de entretenimiento solamente, en Roger Waters hay un compromiso hacía la música.

Toda la obra de Pink Floyd y luego ya de solista está constantemente tocada por temas políticos, de denuncia y tono contestatario hacía situaciones de abuso e injusticia. En esta gira apoyado por una historieta con la letra de la canción, interpreta «Leaving Beirut» donde se pregunta por qué violentar los países del oriente medio, y le dice a Tony Blair que esa guerra contra el terror no es en su nombre.

Siempre vigente
El ojo agudo de Waters ha permitido que a lo largo de su obra siempre haya dosis importantes de una crítica introspección y observación, a sí mismo y a los demás: los temas de la soledad entendida como el individuo contra la sociedad en su conjunto, de la locura mental y de la locura de pensar diferente a los demás, de la interacción con la sociedad y el gobierno que casi siempre resulta desventajosa para el ciudadano.

Las letras de sus canciones están llenas de símbolos y referencias personales, una mezcla interesante que no permite diferenciar claramente donde comienza o termina el mismo autor y cuando ya es una historia que se está relatando.

De un nadie comunista a Rock Star
Hay una ruta interesante que ha sucedido con la carrera de Roger Waters y otros artistas más de la industria de la música. La transición de ser músicos idealistas y muchas veces pobres a ser exitosos y millonarios. En el caso particular de Waters podemos decir que lo ha llevado de manera excepcional. Se tiende a decir que aquellos que no están de acuerdo con el sistema deben vivir una vida ascética, como si fueran unos hermitaños que no quieren convivir con una sociedad con la que no están de acuerdo, pero es precisamente ese el triunfo de la persona, disentir y poder triunfar para seguir elevando la voz.

Hay una crítica muy interesante en el personaje «Pinky» en The Wall, la historia de una huérfano de padre (justo como Roger Waters que perdió a su padre en la segunda guerra mundial cuando apenas tenía meses de nacido) que llega a convertirse en una especie de Rock Star y líder totalitario, luego su decadencia, caída y juicio final por todos aquellos que lo llevaron a ser el fruto del modelo de éxito de la vida contemporánea.

Entre la excitación y la melancolía
La selección de temas para el concierto llevo al auditorio de la excitación a la melancolía, un oscilar entre los gritos de jubilo y emoción hasta los nudos en la garganta: por mencionar algunos «In the flesh», «Mother», «Shine on you crazy diamond», «Wish you were here», «The final cut»…

Fascinante
La producción de Roger Waters es inmensa, seguramente cada fan tendrá sus canciones preferidas. Una de las que más me gustan es Sheep, pero si hubiera pensado en la posibilidad de que la tocaran hubiera dicho definitivamente que no. La sorpresa fue que la última canción de la primera parte del show fue justamente Sheep, por si fuera poco fue el momento en que el cerdo inflable voló entre el escenario y la audiencia. En uno de sus costados rezaba «Cerdo Bush, derriba el muro de la frontera», por supuesto provoco el grito de los asistentes.

A propósito de escenarios pink floydianos, hay una escena en la película Children of men donde el personaje Theo está buscando un salvoconducto para la chica que a la postre resulta estar embarazada, donde por el cristal del edificio pueden verse las chimeneas de una fabrica y un cerdo volando, tal como la portada de Animals.
No quiero dejar de mencionarlo, en el referido cerdo que apareció en el concierto, en uno de sus lados tenía una leyenda que me pareció brillante y con la que comulgo: Kafka rules, Ok?

There’s someone in my head but its not me
La producción que da nombre a la gira es «The Dark side of the moon», una deliciosa crónica del más emblemático álbum de la banda. La impecable ejecución y el soporte visual permitieron que haya sido una experiencia inolvidable. Se debe resaltar el sonido perímetral que permitió en Time escuchar las campanas y los timbres literalmente por todos lados, así como los coros de «Another brick in the wall».

You! Yes, you! Stand still laddy!
El final no pudo haber sido mejor, al regresar tocaron «The happiests days of our lives», «Another brick in the wall», «Vera» y la canción que varios fanáticos dicen que es la mejor de la historia de la música: «Comfortably numb».
Una vez que tocaron esa canción nadie puede pedir algo mejor.

4 Comentarios

  1. Cuando vi el poster del concierto de Roger Waters en Guadalajara, pensé que me la había pasado dormido por años. ¿Cómo no me había enterado antes? Inmediatamente compré mi boleto + 3, aunque no sabía para quienes eran esos boletos (uno de ellos terminó en una reventa innecesaria). Por el poster vi que seguramente escucharía 2 de los himnos que me acompañan desde hace un tiempo: Wish you were here & Comfortably numb. The dark side of the moon es por sí solo un espectáculo aparte. Entonces nada podría ni salió mal. Gilmour, Mason, Wright y Waters no pueden juntarse, pero sin duda se dividieron exactamente entre 2. Y aunque solo tuvimos una mitad de esas, bien podemos decir que vimos el mejor espectáculo.

  2. Yo también estuve en ese mismo concierto.

    Fué verdaderamente estimulante. No sé si todo ese derroche de talento, las luces, ver un puerco tatuado volando por los aires… o fué toda esa marihuana que se quemó a mi alrededor. Al final del concierto, estaba tan emocionado que no quería irme… (Ahora no distingo, si no quería que terminara, por la música, o por la mota)

  3. También fui al concierto; al leerte volví a gozar el escenario, escuchar a Roger, oler la mota. «Hey! Teacher! Leave us kids alone!»

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