The Lost Prophets
Como estas semanas vacacionales elevan el espíritu del buen católico y cristiano, no he podido dejar el tema a un lado. Es claro que hay muchos personajes religiosos que han afectado al mundo, pero para mi sorpresa son pocos los que trascienden hacia la pantalla., pero no me quejo, muchas películas basadas en hechos religiosos son verdaderas piezas de arte. No es de extrañarse, la religión ha sido gran inspiración para artistas en todo el mundo y en cualquier ámbito, el arte sacro es de los más exquisitos y ricos hasta la fecha. Me pregunto si se debería retomar esta idea y aplicarla a las nuevas artes de nuestra sobrevalorada época, me pregunto si la falta de artitas voluntarios se debe a la nueva tendencia de transformar el concepto de religión en tabú, me pregunto si ya es suficiente introducción para entrar al tema.
El Clásico: Jesús de Nazaret
No tengo idea cuantas películas, miniseries, etc., se han creado en base a la vida de este personaje, ni siquiera se como se escribe Nazaret, el punto es que el personaje dio inspiración a muchos artistas, no solo al escritor, también al actor, director y demás involucrados. Su vida da cabida a muchas historias, pero en la que se centra la mayoría de la gente es aquella transcurrida durante sus últimos días. Aunque existen muchas versiones, yo me quedo con Jesus Christ, Superstar, no solo por la grandiosa actuación de Ted Neeley, sino porque la combinación de música, religión y cultura pop es un experimento mas que grandioso. Milagro milagroso: ¿Curar a un ciego? No, ¿Revivir a los muertos? Tampoco; el milagro más memorable de Jesús es el haber transformado el agua en vino, un evento que hasta la fecha se discute su naturaleza ética y moral, ¿Algún filósofo presente que quiera hablar?
El Favorito: Moisés
Directo de la zona desértica de Egipto, llega Moisés, el representante de la cultura judía en la actualidad o al menos en la cultura de la televisión. Sus antecedentes son largos: abandonado por su madre para salvarle la vida, rescatado por una reina y criado como parte de la realeza, encuentro cercano del tercer tipo con Dios, las plagas, los diez mandamientos, etc., etc. Me declaro ignorante a referencias cinematográficas del hombre en cuestión, pero creo que basta con ver The Ten Commandments (Los Diez Mandamientos) para darse una buena probada de su odisea, protagonizada por Charlton Heston. Milagro milagroso: No estoy seguro de darle el titulo de milagro a Moisés después de todo se supone que lo que logró fue por el poder de Dios mismo, pero bueno, que el mensajero cargue con la culpa y obviamente el milagro que me refiero es el de dividir el Mar Rojo en dos, escena que National Geographic desearía inmortalizar.
El Nuevo: Karol Wojtyla, alias Papa Juan Pablo II
Después de la muerte del hombre, se dio todo un torbellino de documentales, reportajes, libros e incluso una miniserie, así mientras los medios amasaban una jugosa cantidad de dinero con la imagen del difunto, la gente comenzaba a notar la vida del personaje que fue Juan Pablo II, la cual no fue tan sencilla como muchos creían (me incluyo entre ellos). No creo que se le vea de nuevo en la pantalla, no al menos en mucho tiempo, así que ha este personaje lo considero un One Hit Wonder del cine religioso, así que vean Karol: Człowiek, Który Został Papieżem (Karol: Un Hombre Que Se Hizo Papa), película Polaco-italo-franco-alema-canadiense con Piotr Adamczyk como Wojtyla, creo que la pasan por TV-Azteca a cada rato. Milagro milagroso: en definitiva, Karol no hizo milagros pero sí muchas acciones que valdrían la pena ser recordadas, pero lamentablemente se le recordará más por su gran amor a viajar a varios países, ganándose el apodo del Papa Peregrino.
En estas fechas se debe dar un maratón muy bueno de cine religioso, no solo con la intención de adentrase al tema del mes, sino también para disfrutar buen arte cinematográfico, así que dejen esa porquería morbosa de Mel Gibson y vayan a comprar a Martin Scorsese o al menos vean morbo del bueno y busquen El Crimen del Padre Amaro, hasta para pecar hay que tener estilo.
Nota: Heaven For The Weather, Hell For The Company



















