A un año de la muerte de Shohei Imamura, uno de los grandes maestros del cine japonés, la Cineteca Nacional y la Fundación Japón en México, con el apoyo del IMER, le rinden un merecido homenaje mediante la exhibición de once títulos fundamentales de su filmografía, como Los pornógrafos, La venganza es mía, La balada de Narayama, La anguila y Doctor Akagi.

La Retrospectiva Shohei Imamura se llevará a cabo del 12 al 22 de julio en la Sala 2, Salvador Toscano, en cuyo lobby se ha montado la exposición Carteles contemporáneos japoneses, de la artista plástica Kenya Hara, piezas que forman parte de la Colección de la Fundación Japón en México.

A las 19:30 horas del jueves 12, habrá una ceremonia de inauguración con la proyección de La mujer insecto (1963) en la sala mencionada. El ciclo continuará con la exhibición de los largometrajes Los pornógrafos (1966), el viernes 13; El deseo profundo de los dioses (1968), el sábado 14; La venganza es mía (1979), el domingo 15; y ¿Por qué no? (1981), el martes 17.

El programa también incluye: La balada de Narayama (1983), el miércoles 18; Lluvia de muerte (1989), el jueves 19; La anguila (1997), el viernes 20; Doctor Akagi (1998), el sábado 21, y Agua tibia bajo un puente rojo (2001), que tendrá como complemento el episodio dirigido por Imamura para 11’09’’01- Septiembre 11 (2002), el domingo 22. Las películas se proyectarán a las 17:00 y 20:00 horas, a excepción de La mujer insecto (17:00 y 19:30) y El deseo profundo de los dioses (16:15 y 20:00)

La capitulación de Japón, que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, ocurrió cuando Shohei Imamura tenía 18 años. Este hecho y sus consecuencias lo marcaron para el resto de su vida y determinaron en gran medida el camino de su futura carrera cinematográfica. La derrota imperial y la ocupación estadunidense fueron un duro golpe, pero al mismo tiempo abrieron un espacio de libertad individual antes inexistente.

El radicalismo del joven Imamura encontró un terreno mucho más propicio para desarrollarse en el mundo marginal de los rateros, las prostitutas y los contrabandistas, personajes que le resultaron mucho más próximos y entrañables que la clase media a la que perteneció.

Luego de diez películas que le permitieron familiarizarse con el oficio, en 1958 Imamura debutó como director en el contexto de la nueva ola del cine japonés. Si bien sus primeros cuatro largos fueron obras de encargo, en el quinto, Cerdos y acorazados (1961), ya aparecen sus preocupaciones personales, y la siguiente, La mujer insecto, lo reveló internacionalmente como uno de los nombres del cine japonés a tener en cuenta.

Su obra obtuvo diversos reconocimientos en prestigiados encuentros internacionales, entre ellos: la Palma de Oro en dos ediciones del Festival de Cannes, por las películas La balada de Narayama y La anguila.

Shohei Imamura murió en Tokio, el 30 de mayo del 2006, con casi ochenta años de edad. Su último trabajo cinematográfico fue el episodio japonés de filme colectivo 11’09’’01- Septiembre 11 (2002), en el que el atentado contra las Torres Gemelas le sirve para reflexionar sobre sus temas recurrentes.

Cineteca Nacional

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