Historias de una hiena vacía, obra de Edgar Chías que se presenta en el foro La Gruta, tuvo su origen en la historia de La mataviejitas. Juana Barraza Samperio la asesina serial de la ciudad de México que llenó páginas enteras de los diarios en 2006, fue elemento de inspiración para el dramaturgo que integró dos monólogos en los que indaga sobre esa figura enigmática que representa la mujer homicida.

El teatro de Chías se distingue por el tratamiento singular que hace de los personajes femeninos. Se le acusa de misógino, aunque él prefiere negarlo y confesar una atracción por aquellos resortes internos de la mujer que controlan todos sus actos.

Confiesa Chías que su infancia y juventud la vivió entre mujeres. “El hombre fuerte de mi casa siempre fue una mujer. Me es más fácil entenderlas y lo que hay dentro de ellas me parece mucho más interesante que lo que hay en un hombre.”

Para Chías es un ejercicio de comprensión hacia este personaje femenino que emergió recientemente en la sociedad contemporánea: la asesina serial. A propósito, cita las películas Monster, de Patty Jenkins y Kill Bill, de Quentin Tarantino, en las que se trata el tema según la lógica de Hollywood crearon conciencia sobre esa figura relativamente nueva de las grandes urbes.

El autor se remitió a La Mataviejitas, así como al mito griego de Clitemnestra. Historias de una hiena vacía es un espectáculo integrado por dos monólogos: A su sombra y Serial, que abordan los celos, venganza y asesinato. “No se trata de moralizar sobre la figura del asesino, sino de indagar sobre la violencia que todas las mujeres llevan dentro”, explicó.

A través de la reformulación del mito de Clitemnestra, Chías realizó un estudio en el que se exhiben las razones que habitan el mundo interior de dos mujeres que torturan a su amado por celos, acaban con el deseo y matan por amor.

A su sombra es el monólogo más apegado a las líneas del mito. También, por su forma narrativa, guarda relación con el cuento Clitemnestra o el crimen de la escritora Marguerite Yourcenar. A través de sus líneas, el público conoce los planes que Clim concibe para recibir con acero a su caprichoso esposo, quien ha vuelto de la guerra con una amante. Varios sentimientos configuran una vorágine en el alma de esta mujer: deseo creciente e insatisfecho, dolor, venganza, temor a envejecer y desprecio al amor.

Clim cuenta su historia de abandono. Se le ve palidecer de ira y tristeza antes de compartir las razones por las que asesina a su esposo Agamenón.

Serial, el segundo monólogo, se desprende del mito. Reminiscencias de la historia griega funcionan como pretextos de una mujer para expresar sus deseos asesinos. Ella quiere matar por placer, desea privar de la vida a los hombres en un ritual de seducción nocturna.

Historias de una hiena vacía es un espectáculo de violencia. Cada uno de los monólogos es la radiografía escénica de una asesina distinta. Mientras una de ellas mata por placer, la otra lo hace por despecho.

Cada historia cuenta con un director distinto y ambas son interpretadas por la actriz Beatriz Luna. Maharat Sánchez, director responsable de A su sombra, ofrece una actuación mesurada y contenida en el tratamiento de las pasiones, refiere Chías. Por otro lado, Alberto Villarreal dirige la interpretación de la actriz con técnicas expresionistas y de cabaret. Es en Serial en la que Beatriz Luna canta un par de canciones en inglés y emplea un cuchillo como si fuera micrófono.

El deseo y la muerte, impulsos primarios del ser humano, coinciden en Historias de una hiena vacía, punto de fuga de la violencia femenina. Las funciones se realizan todos los miércoles a las 20h30 en el foro La Gruta del Centro Cultural Helénico, sito en avenida Revolución 1500, San Ángel Inn.

Conaculta

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