¿Qué leer?

De entrada me gustaría ofrecer una disculpa por tanto tiempo de ausencia pero he vuelto. He tenido la oportunidad de leer varios libros (unos por encargo y otros por gusto) así que tengo material para compartir con ustedes.

Hace unos meses leí una historia fascinante llena de imágenes y emociones encontradas como sólo Guillermo Arriaga es capaz de contar, su nombre: El búfalo de la noche.

El animal que despierta por la noche para adentrarse en los sueños de las personas. Un búfalo esquivo, llano, misterioso, dotado de vacío respira muy cerca de sus cabezas y su aliento azul delimita la llamada de la muerte.

Una bala que cruzó en diagonal estallando arterias, deseos, neuronas, ternuras y odios, un triángulo amoroso, un tatuaje y el acecho de un aliento caliente de color azul que sopla en la nuca es en lo que se ve envuelto Manuel Aguilera que, tras la desaparición de su mejor amigo, se sumerge en una serie de misterios, dudas, pistas inconclusas y engaños que lo encaminan hacia su inevitable encuentro frente al espejo que muestra la otra cara de sí mismo, la cara que todos ven y que él jamás había percibido.

El autor de los guiones cinematográficos u obras de cine —como él prefiere nombrarlas— de la exitosa trilogía de Amores Perros, 21 gramos y Babel presenta esta singular novela que sin distinción de clases, estratos sociales ni morales aborda los temores, las dudas, las traiciones y las pasiones de los jóvenes de la sociedad actual y reflejo del tambaleado entorno nuevo siglo. A través de su lectura, uno se va adentrando hasta cumplir con la pretensión del autor de provocar un diálogo interno en el que cada quien pueda preguntarse quién es, a dónde va y cuál es su destino como ser humano.

Preguntas que sin duda son el estigma de muchas personas en el transcurrir de su existencia y que seguramente han marcado sus vidas. Pero, ¿dónde encontrar las respuestas? ¿Será que en una señal, en algún detalle, en la fe del envío de un mensaje divino?, puede ser. En El búfalo de la noche el personaje de Manuel acostumbra practicar un rito que una vieja amiga le mostró. “Utilizar cualquier libro como si fuera I Ching, formular una pregunta, después abrir el libro al azar e invariablemente leer la quinta frase del tercer párrafo…«¿Qué está pasando?»…Hojeé con rapidez el libro y me detuve en la página ochenta y uno. La frase decía: Cada individuo contaba su propia versión”. Simplemente como una mera coincidencia significativa entre la pregunta formulada y la respuesta otorgada, sin hacer mayores afirmaciones sobre su veracidad, este rito refleja la necesidad de ser dirigidos y que los demás nos aconsejen qué camino tomar y que el fracaso sólo sea responsabilidad de los otros. Sin embargo, la respuesta a todos los cuestionamientos e incertidumbres está en nosotros mismos, pues somos los grandes artífices de nuestra vida, y los únicos responsables de las consecuencias que arrastramos y con las que tenemos que vivir para siempre.

“Cuando uno está allá adentro te sostienes por hilos muy delgados y cuando esos hilos se rompen todo se convierte en un torbellino”. El hilo que sostenía a Gregorio —un joven retraído que perdió la conciencia y el control de su existencia cegado por la locura— y lo contactaba con la realidad era Tania a la que amaba y aferraba profundamente, cuya pasión lo obligaba a profanarle un amoroso odio a Manuel, su mejor amigo, quien se enamoró perdidamente de la misma mujer convirtiéndose ésta en la manzana de la discordia fragmentándose así la amistad y los pactos de antaño a causa de una mujer que los unía y los separaba rebasando los límites de la cordura.

El pensar en una realidad plagada de banalidades, de carencia de pasiones y ambiciones; dónde la crudeza y el simplismo de las relaciones humanas donde el sexo es la única forma de liberarse y abandonarse en el otro causa escalofríos, asimismo, el pensar en el suicidio como la única salida ante la insoportable realidad resulta desesperanzador. Esta historia, nos hace reflexionar sobre nuestro propio accionar en nuestra vida diaria, en el cómo y hasta dónde vencemos el miedo a enfrentarnos con nosotros mismos y dejamos de huirle a la vida, al amor, al dolor, a la verdad, a la nulidad de sentimientos, al vacío, etc., conservando el sello característico de las obras del autor.

El búfalo de la noche es una novela muy bien escrita y definitivamente atrapa a lectores que como yo que una vez tomándole el ritmo al libro no lo dejamos. Quizá mi único reproche sería que me quedó a deber el final que por obvias razones no mencionaré pero tal vez para otros sea como tenía que ser.

No me fue posible ver la versión cinematográfica estelarizada por Diego Luna y Liz Gallardo. Sin embargo y sin tener el referente de la película les aseguro que vale la pena leer la novela que seguramente será del gusto de los seguidores de la trayectoria fílmica de Arriaga y que ahora, como en Un dulce olor a muerte, se nos presenta la oportunidad de apreciar la dualidad y el contraste existente entre la magia que proyecta su prosa cruda y en bruto, y los adornos y otros recursos igualmente mágicos que le da el cine.

Libro: El Búfalo de la Noche
Autor: Guillermo Arriaga
Editorial Norma

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