Demandan decenas de ONGs a los legisladores y al poder ejecutivo aplicar un Plan de Acción efectivo para combatir la epidemia de sobrepeso y obesidad que afecta al 70% de los adultos y a uno de cada cuatro niños en México y que ha provocado, entre muchas otras consecuencias en salud, que 10 millones de mexicanos sufran diabetes. El Plan de Acción está propuesto como parte del Manifiesto por la Salud Alimentaria que la asociación civil El Poder del Consumidor presentó en su documento “El Ambiente Obesigénico: entre el poder Legislativo y el Ejecutivo”.

El documento presenta datos claros del aumento del sobrepeso y la obesidad en la población mexicana, cambios radicales en los hábitos alimenticios (aumento del 60% en el consumo de refrescos en los sectores más pobres del país y caída del consumo de frutas y verduras de 30% en toda la población, ambos en un periodo de 14 años), el impacto de la publicidad de la comida chatarra sobre los hábitos alimentarios de los niños, el predominio de estos productos en las escuelas, la ausencia de bebederos de agua potable en escuelas y espacios públicos, la falta de información clara y útil para el consumidor en el etiquetado de los productos y la nula orientación nutricional, dejando en manos de la publicidad la manipulación y alteración de los hábitos alimentarios.

El Plan de Acción que presenta el Manifiesto por la Salud Alimentaria se centra en 7 puntos:

1. Campaña nacional de orientación nutricional que establezca claramente cuáles son los alimentos y bebidas que son recomendables para su consumo habitual y aquellos que, si se consumen, solo debe hacerse de manera esporádica.

2. Establecer un mínimo de requerimientos nutricionales para los alimentos y bebidas que se ofrecen y venden en las escuelas.

3. Hacer obligatoria la educación nutricional en las escuelas, asociándola con la oferta de alimentos al interior de los planteles educativos y con la producción regional de alimentos.

4. Prohibir la publicidad de comida chatarra en los horarios infantiles de televisión y en todos los medios y espacios dirigidos a los niños.

5. Establecer un etiquetado claro y útil para todos los alimentos procesados y bebidas que permita identificar si contienen concentraciones bajas, medias o altas de azúcar, grasas totales, grasas saturadas, grasas trans y sal.

6. Hacer obligatoria la instalación de bebederos de agua potable en escuelas, parques y espacios públicos.

7. Garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria asegurando que el país produzca los alimentos básicos y que éstos sean accesibles a la población.

El manifiesto está firmado por organizaciones como El Poder del Consumidor, Alconsumidor, Red por los Derechos de la Infancia, Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia, Presencia Ciudadana, Comercio Justo México, Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo, Red de Acción de Plaguicidas y sus Alternativas en México, Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio, entre otras. Y por personalidades como Alejandro Nadal, Arnoldo Kraus, Cristina Barros, Pablo Romo, Mónica Serna, Luisa Gómez Pombo y Nayeli Nesme, entre otras.

El Dr. Abelardo Avila, investigador del Instituto Nacional de la Nutrición, invitado a comentar el documento, señaló: “Por un lado, la publicidad que se muestra en la televisión durante los programas infantiles es, sin duda, un factor fundamental en el aumento de la obesidad en la población infantil. Por otro, estudiamos el comportamiento de los niños en las escuelas, sabemos qué productos compran y cuánto gastan. La mayor parte de los productos que adquieren los niños en las escuelas tienen altos contenidos de azúcar, grasa y sal, y calculamos que estarían gastando anualmente alrededor de 19 mil millones de pesos en las escuelas ”.

Comunicado de El Poder del Consumidor.

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