El nuevo número de la Revista Biblioteca de México se convierte en el foro para rendir homenaje al genio de la lírica inglesa, de cuyo nacimiento se conmemoran 250 años. Para esta edición se publica la versión española que Xavier Villaurrutia publicara en 1942 de Proverbios del infierno, así como un fragmento del Matrimonio del cielo y el infierno.

A la manera de una galería de poetas, en este número 101 –editado con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes–, se rinde también un homenaje al llamado “Poeta en armas”, René Char, de quien se cumplen 100 años de su natalicio.

Se incluye un amplio ensayo del periodista francés Laurent Greilsamer, traducido por Marta Donís, en el que describe cómo a René Char se le podría considerar un eterno rebelde, perfil que comenzó en el seno de su familia y en la escuela. Desde su niñez en Provenza, afirma, era insumiso y de adolescente se convirtió en un sublevado.

Char medía casi un metro noventa de estatura. Se lo conoce por ser un pugilista social e intelectual que no dudaba en emprender batallas contra la intolerancia, el racismo y las injusticias generadas por la guerra.

En 1940 entró psicológicamente en la resistencia contra el fascismo alemán que amenazaba Francia, mientras la mayoría se hundía en la desesperación, el abandono y la negación. Quienes lo conocían afirmaban que no temía a nada, convencido de que era invencible en lo más profundo. Para él, el combate había comenzado. Soñaba con pelear.

Greilsamer afirma en el texto que Char estaba claramente situado por la policía dentro del campo de los revolucionarios. Muy pronto fue catalogado como un comunista peligroso. Se lo consideró también como un extremista que profesaba la erradicación del modelo social y político existente. Lo rastrearon en varias ocasiones sin encontrar ninguna prueba.

Entre los centenares de páginas que ocupan la obra de Octavio Paz, se recuerda la entrevista concedida por René Char en Cambridge en el año de 1970, en la que opinó sobre los logros de la literatura latinoamericana y se oponía a que por razones de propaganda comercial y publicidad desaforada, se redujera la riqueza de este movimiento exclusivamente a la novela.

El mismo Char, refiriéndose a la mutilación de la obra poética de los autores de América Latina, afirmaba: “Imagínese lo que sería la literatura norteamericana sin Pound, sin Lowell, o la francesa sin Francis Ponge o Ives Bonnefoy”.

Sobre la relación de Char con el escritor Albert Camus, el ensayista afirma que ambos estaban en la cima de su notoriedad, ambos conocían con amplitud la tragedia que se desarrollaba al otro lado de la Cortina de Hierro.

La edición de Biblioteca de México finaliza con una antología de poetas americanos de distintas lenguas, así como un artículo del poeta Juan Domingo Argüelles sobre algunas antologías poéticas mexicanas de la historia.

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