¿Qué pasa en el Reino Unido?



Desde hace varios días todos los medios informativos le han dedicado largos espacios a los violentos disturbios que han puesto a Londres y hoy a otras ciudades del Reino Unido a fuego y sangre.
Ya se deplora el primer muerto.

Estos disturbios iniciaron como protesta a la muerte, el pasado jueves, de un joven llamado Mark Duggan, de 29 años de edad quien sucumbió después de que un agente policiaco lo hiriera por bala. El sábado unas trescientas personas se reunieron para protestar. La mecha ya estaba encendida.

Estos acontecimientos, en realidad encuentran su origen en un malestar mucho más profundo de toda una parte de la sociedad que se ha quedado al margen del crecimiento económico de las últimas décadas y que se ha visto aun más afectada por la inestabilidad mundial de los últimos tres años. En paralelo a esto no ha parado la tendencia al consumo desenfrenado con la aparición de nuevos productos cada vez más atractivos y más integrados a nuestra vida cotidiana.

Los jóvenes con pocos recursos y pocas esperanzas de los suburbios de todas las capitales europeas también desean su teléfono de última generación o su tableta. Pero para ellos la realidad es un poco más cruel ya que saben que difícilmente podrán acceder a todas esas maravillas del estilo de consumo moderno.

A partir de ahí todo está puesto para que a la menor chispa se encienden los ánimos y para quienes menos tiene vayan por sus objetos del deseo, por las buenas o por las malas.

La pauperización de las sociedades modernas en un contexto de híper consumo no llevara a nada bueno en cuando a estabilidad social se refiere. Hoy es el reino Unido, ayer fue Grecia y España, ¿mañana donde será?

Sólo nos falta esperar que los gobiernos locales traten de ver más allá de los fríos datos macroeconómicos y las impersonales tendencias de la alta finanza internacional para emprender una verdadera “revolución intelectual” para garantizar un bienestar socio económico a millones de personas que ya no están dispuestas a esperar mucho mas a que lleguen mejores tiempos.

Imagen: Reuters

1 comentario

  1. El problema es más complejo. No se trata de jóvenes marginados tratando de acceder a bienes materiales. Todos, por lo menos, traían Blackberry que fue como se organizaron. Hoy el Telegraph sacó un artículo interesante sobre el perfil de los que participaron en los saqueos. Hay de todo, desde universitarios hasta niños de primaria. Negros, blancos, asiáticos, hombres, mujeres, ricos y pobres.

    Aquí en Inglaterra cada quién esta dando su opinión y sólo hay consenso, al menos en el gobierno, en que no se va a permitir la impunidad. Pero no creo que nadie tenga muy claras las causas todavía.

    Me parece que una vez que todo vuelva a la normalidad, el Reino Unido va a tener que hacer una buena revisión de muchas de sus instituciones.

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