¿Qué es el síndrome del túnel del carpo?

Por la Dra. Cristina Pérez
Especialista en Reumatología

El síndrome del túnel del carpo es la neuropatía periférica más común de la extremidad superior. Es tres veces más común en las mujeres, y ocurre cuando el nervio mediano, que abarca desde el antebrazo hasta la mano, se presiona o se atrapa a nivel de la muñeca (carpo). Este nervio da sensibilidad a los dedos pulgar, índice, medio y mitad del anular.

El tunel es un canal entre los huesos y ligamentos, estrecho y rígido, por lo que trastornos que ocasionen inflamación en los tendones pueden causar estrechamiento del mismo y por lo tanto, compresión del nervio. Enfermedades inflamatorias como en la artritis reumatoide, estados fisiológicos como en el embarazo, enfermedades de la tiroides, insuficiencia renal, cambios anatómicos en el túnel, lesiones que tienen un efecto de masa como los tumores, acumulación de ácido úrico o tofos, fracturas, diabetes mellitus, etc pueden ser causantes del síndrome. También algunas actividades son factores de riesgo como el jalar algún objeto con las manos flexionadas y fijas por tiempo prolongado, ejercicios de repetición con las muñecas flexionadas, presión con la palma y movimientos vibratorios, escribir en máquina o computadoras, profesiones como los músicos, las cocineras, costureras y carpinteros.

Este síndrome se caracteriza por dolor a nivel de la mano o la muñeca, y afectando los dedos pulgar, índice, medio y la mitad del anular, acompañándose de sensación de hormigueo en la misma zona. Estos síntomas se desencadenan con los movimientos de la muñeca, principalmente a la flexión, y hasta en 95% de los casos el dolor puede despertar al paciente por la noche, con la necesidad de sacudir la muñeca para aliviar el síntoma. En algunos casos puede existir una sensación como calambre o toque eléctrico, ardor o calor, así como dolor en el resto del brazo. Los pacientes refieren en ocasiones sentir la mano hinchada o con torpeza para realizar algunas de sus actividades. En casos avanzados la fuerza de prensión puede estar afectada, causando debilidad o que las cosas se caigan de las manos, así como también puede ocurrir dificultad para distinguir entre el frío y el calor al tacto.

El diagnóstico se realiza por la sospecha clínica ante la sintomatología referida, el antecedente laboral o de actividades que impliquen posturas forzadas de la muñeca o movimiento vibratorios y maniobras específicas a la exploración en consultorio. En relación a estudios complementarios, la electromiografía es el examen que nos ayuda a valorar alteraciones en la conducción nerviosa y consiste en la inserción de una aguja fina en el músculo para medir la actividad eléctrica del nervio. Para valorar la conducción del nervio, se colocan electrodos en la mano y la muñeca, aplicándose pequeñas descargas eléctricas que miden la velocidad con la que los nervios transmiten los impulsos. El ultrasonido también es un estudio diagnóstico de utilidad. Las radiografías de manos y de columna cervical son necesarias para descartar otras causas de los síntomas.

El tratamiento es variable, ya que puede incluir medicamentos para el dolor así como la inmovilización con férulas nocturnas, rehabilitación con ultrasonido, ejercicios de estiramiento y estimulación sensorial y inyecciones locales con corticoesteroides. Cuando estas medidas conservadoras no alivian la sintomatología, cuando los síntomas son severos y progresivos durante más de 12 meses, si existe atrofia muscular, un daño severo por la electromiografía o una lesión ocupante, el tratamiento quirúrgico está indicado, para la descompresión del nervio del túnel.

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