<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>DEFECITO.COM &#187; Iliana MuÃ±oz</title>
	<atom:link href="http://defecito.com/author/iliana/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://defecito.com</link>
	<description>Explorando la Ciudad de MÃ©xico</description>
	<lastBuildDate>Wed, 17 Mar 2010 15:53:14 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>No Othello</title>
		<link>http://defecito.com/2007/02/21/no-othello/</link>
		<comments>http://defecito.com/2007/02/21/no-othello/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 21 Feb 2007 16:01:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2007/02/21/no-othello/</guid>
		<description><![CDATA[El 14 de febrero se reestrenÃ³ No Othello en La Gruta del Centro Cultural HelÃ©nico. De autorÃ­a y direcciÃ³n de JosÃ© Alberto Gallardo. 
La puesta nos presenta una dramaturgia que, si bien es hija de su tiempo, habla de la metafÃ­sica actoral de una forma y con reflexiones que lo hacen perteneciente y vigente en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src='http://defecito.com/upload/noothello.jpg'align="right"/>El 14 de febrero se reestrenÃ³ <strong>No Othello</strong> en <strong>La Gruta</strong> del <strong>Centro Cultural HelÃ©nico</strong>. De autorÃ­a y direcciÃ³n de JosÃ© Alberto Gallardo. </p>
<p>La puesta nos presenta una dramaturgia que, si bien es hija de su tiempo, habla de la metafÃ­sica actoral de una forma y con reflexiones que lo hacen perteneciente y vigente en todos los momentos teatrales, es universal.  En el Siglo XX surgiÃ³ una corriente artÃ­stica denominada â€œArte por el arteâ€? y se referÃ­a a aquellos productos que estaban destinados al mismo sector que los creaba, con cÃ³digos y sÃ­mbolos que requerÃ­an un bagaje especÃ­fico para poderlos decodificar. Dadas sus caracterÃ­sticas, esta obra podrÃ­a ser insertada en esa categorÃ­a. La estructura, por ejemplo, nos remite a nuestro posmodernismo donde DesdÃ©mona y Othello son sÃ³lo un pretexto para hablar de preocupaciones mÃ¡s profundas, preocupaciones que a veces lo son porque parecen insignificantes pero tienen un fuerte grado de anÃ¡lisis. Definitivamente es un texto y una propuesta muy personal, casi de imposible acceso si no se conoce la anÃ©cdota de Othelo de pe a pa y mÃ¡s difÃ­cil aun si no eres actor, dramaturgo o director, o bien, un Ã¡vido y sensible espectador. </p>
<p>De ahÃ­, de lo complejo que el autor vierte en las palabras, surge la necesidad de actores que entiendan su bÃºsqueda, sus hallazgos y la necesidad de transmitir esas interrogantes como propias. En esta reposiciÃ³n, el elenco estÃ¡ conformado por Alicia Lara, Pedro Mira y Cinthia PatiÃ±o. Dado que yo la vÃ­ en su temporada pasada, no puedo hablar del trabajo de Lara, quien sustituye a un personaje masculino. En La Gruta, donde no es necesario gritar ni gemir, y sobre todo, con una propuesta como esta, donde lo imprescindible es la honestidad, el ser sincero con los textos, es muy evidente cuando un actor estÃ¡ donde debe estar, siendo sincero con sus emociones, con lo comprensible que sea para Ã©l lo vertido en su cuerpo, en su voz, vehÃ­culo de su mente. En este sentido, el trabajo de Cinthia PatiÃ±o se mostraba congruente y notable con las necesidades del montaje. </p>
<p>Dentro de esta metafÃ­sica del actor se habla de la ontologÃ­a  del lenguaje, la cuestiÃ³n de la extranjerÃ­a, usando convenciones en donde es deliciosamente evidente que los personajes no se entendÃ­an, como justo ahora podemos no entendernos con alguien mÃ¡s, aun hablando el mismo idioma. Las costumbres diferentes, las confusiones dadas por la cotidianeidad de los hÃ¡bitos es un reflejo claro de cuando uno estÃ¡ en otro paÃ­s y se siente maravillado por lo &#8220;otro&#8221; pero tambiÃ©n vulnerable. Esa vulnerabilidad es la que requiere ser transmitida al espectador, objetivo que se logra por momentos, pero no siempre.</p>
<p>La percepeciÃ³n de No Othello, lo lleva a uno por muchos rumbos, lo mismo al lenguaje de la narraciÃ³n, que al del combate escÃ©nico, que al de una escena Ã­ntima aparentemente sacada de una pieza contemporÃ¡nea. </p>
<p>El amor, un actor que representa un actor que representa un personaje son espirales que no terminan. Las escenas se encabalgan de un modo natural a veces y otras, forzado sin saber exactamente el porquÃ© de su espacio escÃ©nico, el uso estÃ©tico o funcional de la escenografÃ­a.</p>
<p>Definitivamente es un montaje arriesgado, porque el autor se atreve a decir lo que quiere aun cuando el eco no sea el de un &#8220;Ã©xito de masas&#8221; que tienen en comÃºn el consumo de productos medios. Es la defensa absoluta puesta en praxis, por una bÃºsqueda personal del lenguaje escÃ©nico. Sin embargo esta bÃºsqueda es realizada desde la conciencia de los elementos escÃ©nicos y el uso de recursos que pueden entrar o no dentro del gusto del espectador, pues son gusto y tÃ©cnica aquellos elementos que a veces logran sincronÃ­a y otras no. </p>
<p>NoOthello,  Sobre la obra â€œLa Tragedia De Othello, el Moro de  Veneciaâ€? de William Shakespeare, Autor y director: JosÃ© Alberto Gallardo. Asistente de DirecciÃ³n: Luz Vallmen<br />
Foro La Gruta. Centro Cultural HelÃ©nico<br />
Av. RevoluciÃ³n # 1500<br />
MiÃ©rcoles 20:30 hrs.<br />
Temporada:  Del 14 de Febrero al 14 de Marzo de 2007<br />
Elenco:<br />
ALICIA LARA Yago<br />
PEDRO MIRA Othello<br />
CINTHIA PATIÃ‘O DesdÃ©mona</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2007/02/21/no-othello/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LA INTOLERANCIA, CONSTANTINA Y UNA MAS</title>
		<link>http://defecito.com/2006/11/28/la-intolerancia-constantina-y-una-mas/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/11/28/la-intolerancia-constantina-y-una-mas/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 28 Nov 2006 18:45:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/11/28/la-intolerancia-constantina-y-una-mas/</guid>
		<description><![CDATA[


El dÃ­a de la intoleranciaâ€¦y Constantina no estaba, del joven dramaturgo Hugo Abraham Wirth se presenta bajo la direcciÃ³n de CÃ©sar Manjares en el Foro La Gruta del Centro Cultural HelÃ©nico.
La obra plantea tres historias coexistiendo en un mismo tiempo, en diferentes espacios, aunque con una distancia geogrÃ¡fica muy corta, lo que hace, que irremediablemente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><br />
<img id="image4059" src="http://defecito.com/uploads/2006/11/DiaIntolerancia.gif" alt="DiaIntolerancia.gif" /><br />
</center></p>
<p>El dÃ­a de la intoleranciaâ€¦y Constantina no estaba, del joven dramaturgo Hugo Abraham Wirth se presenta bajo la direcciÃ³n de CÃ©sar Manjares en el Foro La Gruta del Centro Cultural HelÃ©nico.</p>
<p>La obra plantea tres historias coexistiendo en un mismo tiempo, en diferentes espacios, aunque con una distancia geogrÃ¡fica muy corta, lo que hace, que irremediablemente todos los personajes converjan de manera directa o indirecta. Este diseÃ±o estÃ¡ predeterminado por la dramaturgia, que, muy acorde a su contexto, estÃ¡ inserta en una corriente que no requiere de focos centrales de atenciÃ³n, que impone textos simultÃ¡neos, que salta de un texto a otro, haciendo el trayecto hacia la otra anÃ©cdota, que en principio parece inconexa, pero despuÃ©s adquiere la forma. El juego es parecido a aquellos cuadros y hologramas donde se veÃ­an formas abstractas detrÃ¡s de las cuales habÃ­a escondida una figura y una vez que esta era descubierta por su espectador, no podÃ­a dejar de verla, para regresar a la amorfidad.</p>
<p>EstÃ¡ plagada de elementos kitch en el lenguaje, con referencias a Ã©pocas y personajes especÃ­ficos. PodrÃ­a ser fÃ¡cilmente una crÃ­tica que se torna nihilista, pues refleja ridÃ­culos a los escritores de novelas rosa y de autosuperaciÃ³n (Constantina es el alter ego de Carlos Cuauhtemoc SÃ¡nchez o Jorge Serrano LimÃ³n), diputada y escritora, con sus incongruencias y su mundo de fantasÃ­a y de moral apretada que tiene la depravaciÃ³n en casa, Horacio(Juan Carlos Vives), su marido, que se viste de mujer, tiene personalidades mÃºltiples y se masturba leyendo los libros de su esposa. Por tanto, se burla de los consumidores de estos libros, pero tambiÃ©n de aquellos grupos juveniles que, en este caso son representados es los personajes de Claus (Lucero FernÃ¡ndez) y Balam (Mario Alberto Monroy) se manifiestan bajo el departamento de la escritora exigiendo cosas absurdas, de una manera muy anquilosada, tomando como pretexto el asunto para darle pasiÃ³n a su vida, queriendo â€œser parte de la historiaâ€? siendo absurdamente ignorantes. </p>
<p>La otra parte del triÃ¡ngulo estÃ¡ compuesta por una abuela (Evangelina MartÃ­nez), vecina de Constantina, quien vive indignada porque por culpa de la diputada tuvo que cerrar su â€œcasa de citasâ€? y espÃ­a por su ventana el departamento de su enemiga, acompaÃ±ada de su nieto homosexual Ray (Rafael MorÃ¡n). Su historia cambia radicalmente y podrÃ­a remitir, en temÃ¡tica, que no en forma, a la planteada en RÃ©quiem por un sueÃ±o, donde la fama efÃ­mera de la T.V. toma mucha importancia.</p>
<p>El texto dramÃ¡tico propone claramente una farsa, que no siempre es asumida por la puesta en escena por factores como ritmo, pues es muy importante que los intÃ©rpretes estÃ©n concentrados tanto en lo suyo como de escuchas, atendiendo sus pies, provenientes de otra escena simultÃ¡nea; diferencia de tono y empatÃ­a entre los actores, confusiÃ³n al asumir un personaje fÃ¡rsico (aun cuando para el espectador es evidente lo absurdo del asunto, el actor deberÃ­a asumirlo de manera sincera y honesta). En este gÃ©nero es muy importante que el pÃºblico entre con disposiciÃ³n a la convenciÃ³n planteada. Esto depende del nÃºmero de gente (por cuestiones de sociologÃ­a de las masas) y de particularidades del dÃ­a y hasta de carÃ¡cter y personalidad que deben sincronizar. En esta funciÃ³n era difÃ­cil encontrar momentos de comunicaciÃ³n y dependÃ­a de ambos lados, por supuesto. </p>
<p>La Gruta expone un espacio, que si bien no estÃ¡ vacÃ­o, da la sensaciÃ³n de estarlo, quizÃ¡ por el minimalismo cromÃ¡tico rojo-negro, la distancia con la butaquerÃ­a o la disposiciÃ³n de elementos escenogrÃ¡ficos. La simultaneidad de voces parlantes y pensantes se logra bien, dado que el espacio del Foro es pequeÃ±o, sin embargo no es considerada esta situaciÃ³n para el volumen utilizado, pues generalmente la estridencia es la constante en la voz, no sÃ³lo en el sinfÃ­n de palabras altisonantes que son pronunciadas sino en el volumen tan alto, innecesario en un espacio escÃ©nico de esas dimensiones.</p>
<p>En una esquina del escenario hay un refrigerador rojo, elemento multisimbÃ³lico. Por el se proyectan imÃ¡genes, primero de anime japonÃ©s y posteriormente una especie de rayos, gotas o frecuencias deslizÃ¡ndose verticalmente. El frigorÃ­fico es â€œclÃ³setâ€? del depravado esposo a la vez que una puerta que conecta con otras dimensiones de la ya de por sÃ­ absurda realidad planteada (habrÃ­a que recordar que entre el absurdo y el realismo hay una frÃ¡gil lÃ­nea), asÃ­ como un aparato que congela en su interior una sorpresa.</p>
<p>Se nota una preocupaciÃ³n, no del todo lograda, pero ampliamente probada, por los elementos de producciÃ³n, por una construcciÃ³n de diseÃ±o de arte. QuizÃ¡ haya mÃ¡s Ã©nfasis en esto que en la direcciÃ³n de actores, quienes se ven acudiendo personalmente a su experiencia. Hay mucha tela de donde cortar para obtener risa, reflexiÃ³n, entretenimiento, enojo, aburriciÃ³n o incluso hasta la opciÃ³n de salir preguntÃ¡ndose Â¿quÃ© me quisieron decir?, todo depende, claro, del espectador.</p>
<p>EL DIA DE LA INTOLERANCIA Y CONSTANTINA NO ESTABA</p>
<p>De Hugo Abraham Wirth<br />
Foro La Gruta<br />
Av. RevoluciÃ³n 1500<br />
MiÃ©rcoles 20:30 hrs.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/11/28/la-intolerancia-constantina-y-una-mas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LA CATRINA VIAJA EN TRANVIA</title>
		<link>http://defecito.com/2006/10/24/la-catrina-viaja-en-tranvia/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/10/24/la-catrina-viaja-en-tranvia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Oct 2006 15:30:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Eventos]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/10/24/la-catrina-viaja-en-tranvia/</guid>
		<description><![CDATA[El fideicomiso del Centro HistÃ³rico organiza desde hace tiempo recorridos en
tranvia por las calles del Centro HistÃ³rico. Su mÃ¡s reciente paseo es La muerte viaja en tranvÃ­a, el cual incluye el recorrido por las calles y un espectÃ¡culo teatralizado en la sede del Fideicomiso, la casa de los condes de Heras Soto,  que es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img id="image3700" src="http://defecito.com/uploads/2006/10/tranvia.jpg"align="right"/>El <strong>fideicomiso del Centro HistÃ³rico</strong> organiza desde hace tiempo recorridos en<br />
tranvia por las calles del Centro HistÃ³rico. Su mÃ¡s reciente paseo es <strong>La muerte viaja en tranvÃ­a</strong>, el cual incluye el recorrido por las calles y un espectÃ¡culo teatralizado en la sede del Fideicomiso, la casa de los condes de Heras Soto,  que es un hermoso edificio colonial.</p>
<p>La cita es a las 19 horas a un costado de Bellas Artes. La puntualidad no es el fuerte del fideicomiso, quizÃ¡ crean que porque uno estÃ¡ en la convenciÃ³n de pasear o turistear, no tienen que atenerse al horario citado.</p>
<p>Una vez empezado el viaje, uno va sobre el tranvÃ­a acompaÃ±ado por un guÃ­a que, en este paseo, se viste muy elegantemente con sombrero de copa, traje y capa. Ã‰l va contÃ¡ndonos algunos datos sobre los edificios e iniciando la promesa de lo que veremos mÃ¡s tarde, un espectÃ¡culo referente al dÃ­a de muertos.</p>
<p>A manera de prÃ³logo, Ã©l nos habla ligeramente sobre las tradiciones de los aztecas, sus creencias religiosas y su concepciÃ³n despuÃ©s de la muerte. </p>
<p>Desde este punto del recorrido surge la duda sobre el pÃºblico al que estÃ¡ dirigido el trayecto, ya que, por su naturaleza, se pensarÃ­a muchas veces que va dirigido a un turismo, ya sea nacional o internacional. Pero para que esto fuera verdad, la informaciÃ³n deberÃ­a de estar mejor contextualizada, no dando por hecho que los usuarios son habitantes de la ciudad que ya conocen de antemano la informaciÃ³n.</p>
<p>Por otro lado, si su pÃºblico mayoritario es el citadino, tambiÃ©n estÃ¡ mal dirigida la informaciÃ³n, pues habrÃ­a elementos que son muy obvios, como decirnos &#8220;a su costado tienen el Palacio de Bellas Artes&#8221;. No sÃ³lo en este paseo, sino en general los de los tranvias de los estados manejan<br />
cierta &#8220;historia&#8221; que parece a conveniencia personal de los guias, por lo que serÃ­a mÃ¡s interesante que se informaran en diversas fuentes.</p>
<p>Lo que sÃ­ es cierto es que en este caso, el guÃ­a fue muy simpÃ¡tico y creÃ³ una atmÃ³sfera cÃ³moda y entretenida. Al llegar al edificio colonial se lleva a cabo una representaciÃ³n de aproximadamente una hora. En ella se nos presenta a la catrina, interpretada por Arturo Rosales, quien en una manera travesti se presenta a sÃ­ mismo (a) cantando La llorona, es acompaÃ±ado por un guitarrista que durante la representaciÃ³n mostrarÃ¡ ampliamente su talento. Juntos interpretarÃ¡n de manera intercalada un repertorio de canciones mexicanas.</p>
<p><img id="image3701" src="http://defecito.com/uploads/2006/10/images.jpg"align="right"/>La catrina de Rosales es inconstante, comenzando por el maquillaje tan basado en los personajes creados por el cÃ³mico Dario T. Pie, que da pie a la reflexiÃ³n sobre si porquÃ© no utilizar un maquillaje personalizado que no aluda a esta imÃ¡gen.</p>
<p>Posteriormente, en el canto tiene momentos sublimes, muy acoplados no sÃ³lo con el mÃºsico sino con la combinaciÃ³n entre interpretaciÃ³n y tÃ©cnica, pero tambiÃ©n tiene otros, dentro de la misma canciÃ³n donde se va al extremo contrario, desafinando o desentonando. Mientras el texto exuda mexicaneidad se encuentran incongruencias sobre la forma, pues en un zapateado que se avienta, el interprete no estÃ¡ ceÃ±ido al folklor mexicano, remitiendo mÃ¡s bien a un estilo flamenco.</p>
<p>Sin embargo es necesario decir que la experiencia se le nota y que Ã©l la estructura que sostiene el espectÃ¡culo completo, sacando a flote los errores propios y ajenos y sobre todo logrando por su personalidad una gran empatÃ­a con la gente, lo cual no es poca cosa.</p>
<p>QuizÃ¡ el mayor problema deviene en que el tema de dÃ­a de muertos realmente no es tratado, ni siquiera de manera superficial. Pues en lugar de hablar de la tradiciÃ³n, optaron por introducir fragmentos teatralizados acerca de Benito JuÃ¡rez y su esposa, Margarita, en contraste con el emperador Maximiliano y su esposa Carlota. Estas intervenciones son muy largas, la forma tan ortodoxa de contar la historia hace que estos personajes no se humanicen y sigan siendo finalmente una monografÃ­a de papaelerÃ­a en tercera dimensiÃ³n. Esto aunado al hecho evidente de<br />
que de estos cuatro personajes, sÃ³lo la intÃ©rprete de Margarita es una actriz profesional, hace que tengamos que ver poses, vicios y momentos de amateurs que aunque intenten sacar adelante su papel no saben la manera tÃ©cnica de exclamar o emitir un grito por la muerte del ser amado, por dar un ejemplo.</p>
<p>Por momentos es incomprensible la intenciÃ³n del fideicomiso, pues no logran tocar el tema de dÃ­a de muertos, el paseo por el tranvÃ­a no es tan extenso y la representaciÃ³n, a pesar de lo entretenido de la catrina, se torna aburrida y larga en muchos momentos, nos llenan de fechas y datos pues justamente su concepciÃ³n de historia es modernista, decimonÃ³nica y no atiende al caracter humano, de virtudes y defectos, de quienes crearon la historia. Para ellos serÃ­a bueno que tomaran como referencia el trabajo hecho por el dramaturgo Flavio GonzÃ¡lez Mello, quien con 1822 y Lascurain dio un tratamiento muy interesante a hechos histÃ³ricos. Por otro lado, creen que su pÃºblico se sentirÃ¡ beneficiado de cualquier extra, como dar pan de muerto y cafÃ© y no hacen por profesionalizar su quehacer, ya que es evidente que no toda la gente implicada es un experto en el Ã¡rea. Al principio, en el tranvia, la primer intervenciÃ³n es una mujer que se sube y hace una oraciÃ³n, pero trae en la mano un &#8220;acordeÃ³n&#8221; con su mÃ­nimo texto, al cual recurre dos veces en un lapso de 30 seg.</p>
<p>Hay detalles bÃ¡sicos que van mÃ¡s allÃ¡ del dinero. En la escena entre Benito JuÃ¡rez y su esposa, ambos estÃ¡n escribiendose misivas. El hombre que representa a JuÃ¡rez trae consigo una hoja bond actual en la que estÃ¡ escrito el libreto. Ella, por el contrario, trae una hoja que simula un papiro antiguo en el que quizÃ¡, puedan estar tambiÃ©n sus lÃ­neas, sin embargo no lo notamos, y en el teatro o lo que se precie de llamarse como tal, eso es lo importante, lo que se ve.</p>
<p>Estas caracterÃ­sticas adquieren valor en funciÃ³n de un elemento, el costo, se habla de los problemas de producciÃ±on que existen para llevar a cabo el paseo, sin embargo el costo por este viaje especÃ­fico es de $180. AsÃ­ que si el pÃºblico estÃ¡ pagando esta cantidad, merece resoluciÃ³n y no pretextos.</p>
<p>Como sea, es una buena opciÃ³n para salir de la rutina de un dÃ­a entre semana por la noche (si usted estÃ¡ dispuesto a pagar ese costo). La ofrenda construida en el palacio de los condes, aunque no es tradicional debido a los colores utilizados (blanco y negro), es muy bella. Y sobre todo, vale la pena poder observar el Centro HistÃ³rico con los ojos de la noche, sin tanto trÃ¡fico, ni puestos ambulantes,  notando edificios majestuosos que nunca hemos visto, creandose la ilusiÃ³n de visitar una ciudad nueva o bien, en la que por arte de magia, aparecieron edificios de un momento a otro.</p>
<p><strong>Martes, miÃ©rcoles y viernes 19:00 hrs.<br />
Reservaciones e informes al 5512 1012</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/10/24/la-catrina-viaja-en-tranvia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LINEA HORIZONTAL</title>
		<link>http://defecito.com/2006/10/17/linea-horizontal/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/10/17/linea-horizontal/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Oct 2006 15:01:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/10/17/linea-horizontal/</guid>
		<description><![CDATA[


AsistÃ­ a la funciÃ³n de estreno de esta obra atraÃ­da por estas premisas de su invitaciÃ³n: â€œÂ¿PorquÃ© (sic) no llevar la acciÃ³n al desastre mismo?   A un accidente automovilÃ­stico, donde se deja abierta la puerta a la interpretaciÃ³n personal de cada espectador&#8230;.ï¿½?
Todo sonaba sumamente interesante, incluyendo el lugar de la representaciÃ³n: Una casa [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center></p>
<p><img id="image3637" src="http://defecito.com/uploads/2006/10/LineaHorizontal.gif" alt="LineaHorizontal.gif" /><br />
</center></p>
<p>AsistÃ­ a la funciÃ³n de estreno de esta obra atraÃ­da por estas premisas de su invitaciÃ³n: â€œÂ¿PorquÃ© (sic) no llevar la acciÃ³n al desastre mismo?   A un accidente automovilÃ­stico, donde se deja abierta la puerta a la interpretaciÃ³n personal de cada espectador&#8230;.ï¿½?</p>
<p>Todo sonaba sumamente interesante, incluyendo el lugar de la representaciÃ³n: Una casa abandonada en Lomas de Chapultepec.</p>
<p>El que desde el inicio etiqueten su producto como una â€œobra abiertaï¿½? no habla de un material polivalente sino de una justificaciÃ³n a priori sobre la indefiniciÃ³n.</p>
<p>Es bien sabido que Dali antes de convertirse en el padre del surrealismo, Picasso un icono del Cubismo o todos los impresionistas proveernos de una pincelada basada en la luz y en la percepciÃ³n inicial, estudiaron en la academia y eran perfectamente capaces de pintar un retrato o un bodegÃ³n al mÃ¡s puro estilo naturalista, pero su instinto, su contexto y su creatividad los llevaron a explorar otras formas de expresiÃ³n plÃ¡stica y rompieron con los paradigmas aprendidos.</p>
<p>De esto hay que subrayar que para crear un parteaguas, para experimentar, para romper moldes, hay que conocerlos primero y en el caso del teatro, conocerlo no significa solamente ser espectador o leerlo, sino asimilarlo desde la escena. </p>
<p>La CompaÃ±Ã­a de Teatro Astillero, dirigida por Oswaldo Valdovinos PÃ©rez,<br />
intenta con este, su primer montaje, â€œofrecer un teatro profesional de calidad a largo plazoï¿½? y a pesar de que estÃ¡n rodeados de buenas intenciones, no cuentan con la preparaciÃ³n adecuada para lograrlo, no por ahora, al menos.</p>
<p>LÃ­nea Horizontal, de Eric Leyton, es una dramaturgia que cuenta como eje central un choque automovilÃ­stico con la interrelaciÃ³n de problemas personales entre los ocupantes del auto, que son mostrados como causa del siniestro. El texto propone de por sÃ­ una desfragmentaciÃ³n de la dimensiÃ³n temporal pero esto no es contrastado por el montaje, creando un montaje ininteligible, de cuarenta minutos insufribles y de muchas ganas pero en misma cantidad de ignorancia para llevarlas a cabo.</p>
<p>El problema no radica en lo amateur de sus elementos, finalmente en cualquier actividad creativa, la Ãºnica forma de aprender, es haciendo, sino en la pretensiÃ³n de haber logrado un montaje profesional y la creencia de que la preparaciÃ³n obtenida es suficiente para lograrlo. La presentaciÃ³n ante un pÃºblico es importante en el proceso de formaciÃ³n, pero para eso existe la escuela y la prueba-error con amigos, familiares y demÃ¡s, pero querer abrir el resultado a un pÃºblico general y en dado momento, cobrar por ello, en esta etapa de su proceso como CompaÃ±Ã­a en inconcebible.</p>
<p>Sus intÃ©rpretes, MarÃ­a Teresa Adalid, Iliana Arias Antonio, NoÃ© IvÃ¡n GarcÃ­a y Oswaldo Valdovinos, cuentan con enormes deficiencias actorales, pero esto se debe a que no son actores formados, en Iliana Arias, por ejemplo se ve un potencial, pero no hubo direcciÃ³n de actores ni conciencia de todo lo que se requiere en un montaje. Las escuelas de IniciaciÃ³n ArtÃ­stica son una excelente opciÃ³n del INBA para sensibilizar a sus estudiantes y darles herramientas para desinhibirlos y darles una probada para saber si la actividad es apta para ellos, pero son justamente de â€œiniciaciÃ³nï¿½?, posteriormente hay que seguir estudiando, no se puede creer que con estudios mÃ­nimos uno obtenga el rango para profesionalizarse. Parece ser que todos sus integrantes tienen una formaciÃ³n basada en disciplinas que si bien son afines al teatro, no son teatrales en realidad, conocimientos que en un futuro pueden llevarlos a crear puestas en escena de gran calidad, si aprenden a integrarlos adecuadamente y si obtienen a largo plazo la experiencia escÃ©nica necesaria que equilibre su sapiencia en otros Ã¡mbitos.</p>
<p>El montaje estÃ¡ lleno de buenas ideas y es muy notorio. No dudo que si logran ser autocrÃ­ticos, en un futuro, puedan llenar ciertas expectativas. Tienen conciencia de la integraciÃ³n de la luz, del audio y hasta hacen la inclusiÃ³n del video. Saben de lo necesario de un programa de mano, una carpeta y la existencia de las Relaciones PÃºblicas. El prometido choque automovilÃ­stico (que en lo absoluto es cercano a la realidad como lo prometÃ­a su publicidad) es logrado con una escenografÃ­a/atrezzo de excelente manufactura en el que usan la estructura de un automÃ³vil y es trabajado con diversos materiales consiguiendo, en efecto la textura de un aparatoso choque.</p>
<p>LÃ­nea Horizontal se estrenarÃ¡ prÃ³ximamente en un espacio escÃ©nico del centro histÃ³rico, aun no se ha definido el sitio, ni la fecha, ni el horario, pero si usted llega a oÃ­r de esta obra, acÃ©rquese bajo previa advertencia, sabiendo que su mente debe ser â€œabiertaï¿½? no en un sentido moral sino hacia la experimentaciÃ³n a priori con un bajo rango de calidad escÃ©nica.</p>
<p>1/Lo correcto es Â¿Por quÃ©â€¦.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/10/17/linea-horizontal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>JULIO SIN AGOSTO EN OCTUBRE</title>
		<link>http://defecito.com/2006/10/09/julio-sin-agosto-en-octubre/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/10/09/julio-sin-agosto-en-octubre/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Oct 2006 18:28:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/10/09/julio-sin-agosto-en-octubre/</guid>
		<description><![CDATA[El Foro Shakespeare es el escenario que alberga esta puesta en escena, escrita y dirigida por Carmina Narro. 
En un espacio minimalista, con un piso de linoleum entre blanco y azul aÃ±il, una mesa de comedor, una mesa de paque, un reclinatorio religioso y una banca, se desenvuelve la historia que gira en torno a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img id="image2085" src="http://defecito.com/uploads/2006/06/JulioAgosto.gif"align="right"/>El <strong>Foro Shakespeare</strong> es el escenario que alberga esta puesta en escena, escrita y dirigida por <strong>Carmina Narro</strong>. </p>
<p>En un espacio minimalista, con un piso de linoleum entre blanco y azul aÃ±il, una mesa de comedor, una mesa de paque, un reclinatorio religioso y una banca, se desenvuelve la historia que gira en torno a Julio y su padre, Julio y su hijo, Julio y su amante. Estos planos se mueven indistintamente en la dimensiÃ³n del tiempo, por lo que no tienen otra secuencia ni orden sino el del mosaico estructural.</p>
<p>Un saxofÃ³n, a cargo de <strong>AndrÃ©s Loewe</strong> nos envuelve en esta dinÃ¡mica cÃ­clica de padres e hijos, de la insatisfacciÃ³n constante que se siente entre uno y otro rol y que se repite cuando el hijo es padre y no puede ser lo adecuado para su hijo.</p>
<p>Como los tiempos estÃ¡n entremezclados, vemos la relaciÃ³n de Julio (Carlos Pascual) con su hijo pequeÃ±o (Tizoc Arroyo), asÃ­ como la superposiciÃ³n de tiempo presente, pasado y futuro en un mundo sin lÃ³gica de encuentros de vivos y muertos, sin que tenga que ver con nada paranormal, todo se desenvuelve de un modo mÃ¡s freudiano en todo caso.</p>
<p>Julio es asesinado por su amante (Alfredo Herrera) al que conoce siendo este un chichifo de parque, aunque en realidad es â€œescritorâ€?. La obra comienza con esta atractiva escena. Julio, un hombre sentado tranquilamente en un parque, es seducido por Bruno que con su cuerpo y su poder de convencimiento logra ser llevado a casa de un potencial cliente que a la postre se convertirÃ¡ en su pareja fija.</p>
<p>QuizÃ¡ la principal cuestiÃ³n como espectador al salir de ahÃ­ es, cuÃ¡l es el objetivo de quÃ© me cuenten esta historia. En cierto momento uno se entera del asesinato, asÃ­ que el que estÃ© muerto, para el final, ya no es sorpresa, tampoco el momento que precede a la muerte, pues uno predice un pelito de amantes, que en este caso no tiene que ver con celos sino con poder, con la lucha de la imagen que el otro tiene de nosotros. Se vuelve un sinsentido la estructura si no es justificada por una lÃ³gica interna, bien de la dramaturgia o  del montaje. Todo lo atractivo que posee de inicio la puesta se va desvaneciendo, pues si bien cada escena estÃ¡ cargada de cierta intensidad y momento dramÃ¡tico, uno no alcanza a comprender el conflicto general de la obra y el teatro sin conflicto, resulta ocioso. </p>
<p>Carlos Pascual nos regala un trabajo muy natural y fresco que es adecuado al ser el protagonista del drama pues hace contrastar los momentos de tensiÃ³n con su trabajo tan fluido. Claro que, quizÃ¡ a partir de la quinta fila los gestos tan sutiles no sean apreciados del todo como lo fue en la primera, pues es cierto que su interpretaciÃ³n era tan suelta que podrÃ­a no gustar a alguien que busque un poco mÃ¡s de extracotidianeidad o artificiocidad. El conflicto de Julio al ser un padre gay de un niÃ±o pequeÃ±o que es molestado por sus amigos porque su papÃ¡ es maricÃ³n, no llega a cristalizar en forma de rebote o consecuencia para Ramiro, el hijo. La interpretaciÃ³n que hace del personaje Tizoc Arroyo, a pesar de ser adecuada, pues hay un estudio corporal de la actitud infantil, se vuelve un tanto molesta pues para uno es evidente que el joven treintaÃ±ero no es un niÃ±o y las actitudes que en un infante pueden ser simpÃ¡ticas, en Ã©l se vuelven por momentos pesadas, sobre todo cuando mÃ¡s pequeÃ±o es su personaje. </p>
<p>Rodrigo Johnson como padre de Julio, entra en la misma tesitura de naturalidad de Pascual, lo cual crea una buena combinaciÃ³n de padre-hijo, ambos cÃ­nicos, humanos un poco ingenuos un poco sabios por la experiencia de la vida. Sus momentos juntos son disfrutables, aunque visualmente estorba el elemento escenogrÃ¡fico del reclinatorio que sÃ³lo ilustra la actividad del padre-abuelo y no aporta nada a la composiciÃ³n escÃ©nica ni al personaje, pues sÃ³lo es usado en una escena.</p>
<p>Alfredo Herrera en su personaje de un Bruno aspirante a escritor pero chichifo para sobrevivir, estÃ¡ dirigido bajo un clichÃ© que rompe muchas veces y deja salir algo mÃ¡s interesante, sin embargo se debate entre estos dos estados.</p>
<p>El  montaje pulula entre lo intrÃ­nseco de las relaciones, lo sutil y lo ilustrativo como la escena que despuÃ©s de un largo oscuro, nos muestra una mesa llena de sangre, de un momento del que ya hemos escuchado hablar previamente.</p>
<p>*Cabe aclarar que quien aparece en el pÃ³ster, no es Carlos Pascual.</p>
<p><strong>Foro Shakespeare<br />
Zamora 7, Condesa<br />
Lunes, 20:00 hrs.<br />
	</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/10/09/julio-sin-agosto-en-octubre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>EL GALAN FANTASMA</title>
		<link>http://defecito.com/2006/10/02/el-galan-fantasma-2/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/10/02/el-galan-fantasma-2/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Oct 2006 17:02:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/10/02/el-galan-fantasma-2/</guid>
		<description><![CDATA[Con la finalidad de hacer inteligible el verso, el reconocido director HÃ©ctor Mendoza presenta esta obra de Pedro CalderÃ³n de la Barca en la Sala Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque.
Bajo esta premisa, el montaje nos muestra un escenario casi vacÃ­o, con una alfombra gris de piso y un tapiz azul sobre cuatro paredes que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img id="image3463" src="http://defecito.com/uploads/2006/10/ElGalanfantasma.jpg"align="right"/>Con la finalidad de hacer inteligible el verso, el reconocido director HÃ©ctor Mendoza presenta esta obra de Pedro CalderÃ³n de la Barca en la Sala Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque.</p>
<p>Bajo esta premisa, el montaje nos muestra un escenario casi vacÃ­o, con una alfombra gris de piso y un tapiz azul sobre cuatro paredes que delimitan el espacio. Esto permite que toda la atenciÃ³n se centre sobre el actor y los juegos espacio-temporales que se crean sin mayor apoyo escenogrÃ¡fico. Ya en el segundo acto, entra en juego una escalera colocada en la lateral para fomentar un cambio espacial de escenas que se desarrollan en el bosque. Esta es innecesaria pues los juegos de convenciÃ³n continÃºan y el espacio dramÃ¡tico no continÃºa todo el tiempo en el bosque. La iluminaciÃ³n de Alejandro Luna es notoria pero sin dejar de ser elegante y precisa, apoyada por el constante recordatorio hacia el pÃºblico de la convenciÃ³n teatral, dejando atrÃ¡s los montajes de Siglo de Oro donde los personajes usaban quinquÃ©s, mostrÃ¡ndonos una situaciÃ³n dramÃ¡tica que requiere luz y que descaradamente se la piden a la cabina de tÃ©cnicos, creando un juego que encanta al pÃºblico, llegando hasta la catarsis final donde entra en escena una pistola que apoya el desenlace de la obra, pero con la idea, no de la actualizaciÃ³n de la Ã©poca sino de la inclusiÃ³n de un elemento moderno ante los personajes que desconocen su procedencia, su uso y su poder, llevando al final a una parte Ã¡lgida que hace que el pÃºblico quede con muy buen sabor de boca.</p>
<p>El segundo acto se acerca mÃ¡s a la idea de gozo y entendimiento que se pretende, pues el acto precedente es confuso por momentos y de ritmo no apto de una comedia. Y es que el gÃ©nero es trastocado en este montaje, pues si bien dramaturgicamente pertenece a la comedia, ciertas decisiones en la puesta en escena y estilo actoral nos llevan al tono de la farsa, que es lo que se logra en el espectador, quien sale mÃ¡s contento de este juego que de la historia en sÃ­.</p>
<p>Las actuaciones navegan entre la forma y estilizaciÃ³n y el realismo. Aun asÃ­, se perciben intÃ©rpretes mÃ¡s aptos para este juego que otros, pues a pesar de los dos barcos en que transitan, algunos siempre son convincentes y a otros todavÃ­a se les ve verdes. Manuel Sevilla, que hace al criado Candil, con la tÃ­pica relaciÃ³n que guarda con su amo en esta Ã©poca, logra un trabajo siempre comprometido y de matices claros. Fernando Escalona, con un estilo muy particular que ya se le ha visto en otras obras, llena el escenario con su corporalidad y su interpretaciÃ³n, que aunque se nota estratÃ©gica, es satisfactoria. Julia es interpretada por Georgina RÃ¡bago con adecuadas intenciones, Elisa Mass y Lorena Abrahamsohn como las criadas resaltan en sus juegos escÃ©nicos con Candil, con Mass teniendo mÃ¡s dominio corporal, pero haciendo buena mancuerna en general. Laura Padilla como Enriqueta y Erika de la Rosa como Laura, tienen momentos muy buenos aunque contrastantes con otros poco interesantes, Sergio Alvarez como Astolfo y Francisco Cardoso como Carlos con personajes muy importantes que no logran llenar por completo, teniendo problemas con su voz, sus matices y su plantarse en escena.</p>
<p>La risa se desborda, quizÃ¡ aprovechando el disfrute que el pÃºblico tiene a veces sobre lo predecible. Hay elementos particulares que no tienen razÃ³n de ser, como los personajes desfilando al fondo del escenario en fila con corporalidades extracotidianas, acompaÃ±ados de la mÃºsica de Rodrigo Mendoza, que sirve de cortinilla de una escena a otra. Este elemento acompaÃ±a el canto de Fernando Escalona en un momento de casi â€œcomedia musicalâ€? que no logra ser lo virtuoso de este gÃ©nero ni tan gracioso para ser una parodia. </p>
<p>En cuanto a comprensible, el objetivo se logra, sin ser mucho mÃ¡s osados que el contraste con el arma de fuego y aunque el vestuario es estilizado flotando entre el siglo XVI y los 20Â´s y el charleston de algunos personajes no hay un diseÃ±o de arte que nos hable de la construcciÃ³n de un mundo particular, como, hablando de siglo de oro y verso, han logrado Carlos Corona con El MelancÃ³lico en teatro y Baz Luhrmann con su Romeo + Juliet en cine. </p>
<p>Una obra disfrutable, con el broche de oro que hace olvidar los momentos de pesadez cercanos a lo ininteligible comÃºn del teatro en verso, dejando la sensaciÃ³n de que serÃ­a un producto sobresaliente proviniendo de un creador joven, por la limpieza de la escena, y simplemente entretenido hablando de alguien con tanta trayectoria, llevÃ¡ndonos a los cuestionamientos sobre que la edad, la experiencia y la sabidurÃ­a quizÃ¡ nos conducen a la bÃºsqueda de la sencillez. Esto Ãºltimo lo tendremos que averiguar personalizadamente, por el momento habrÃ¡ que ver la obra de teatro y no la expectativa del nombre del hombre detrÃ¡s de ella, pues sin deberla ni temerla, la fama puede crear exigencias en los otros cuando alguien quizÃ¡ sÃ³lo busca entretener. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/10/02/el-galan-fantasma-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>HEDDA GABLER O EL ETERNO CUENTO DE&#8230;</title>
		<link>http://defecito.com/2006/09/25/hedda-gabler-o-el-eterno-cuento-de/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/09/25/hedda-gabler-o-el-eterno-cuento-de/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Sep 2006 15:02:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/09/25/hedda-gabler-o-el-eterno-cuento-de/</guid>
		<description><![CDATA[El personaje decimonÃ³nico de Ibsen, Hedda Gabler, guarda similitudes temÃ¡ticas con Madame Bovary de Flaubert. Lo interesante es que hoy en dÃ­a ambas guarden similitudes con el ser humano del siglo XXI, presa de la insatisfacciÃ³n, la inconformidad y el aburrimiento. Hedda es una mujer que a lo mÃ¡s que aspira es a ser una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img id="image1919" src="http://defecito.com/uploads/2006/05/Hedda-Gabler-1.gif"align="right" />El personaje decimonÃ³nico de Ibsen, Hedda Gabler, guarda similitudes temÃ¡ticas con Madame Bovary de Flaubert. Lo interesante es que hoy en dÃ­a ambas guarden similitudes con el ser humano del siglo XXI, presa de la insatisfacciÃ³n, la inconformidad y el aburrimiento. Hedda es una mujer que a lo mÃ¡s que aspira es a ser una anfitriona llena de invitados para asÃ­ pasar los dÃ­as. Actualmente a pesar del ritmo agitado de la vida, nada es suficiente y el sÃ­ndrome â€œhedagableresianoâ€? sigue consumiendo a la humanidad.</p>
<p>Es cierto que no cualquier persona serÃ­a presa de dichos sentimientos, pero Ibsen supo plasmar magistralmente la vida burguesa y el conflicto de este personaje paradigmÃ¡tico, bonita, inteligente, deseada por muchos, pero infeliz. Casada ahora con Tesman, bosteza de pensar en la vida que le espera y mÃ¡s cuando contrasta su matrimonio con su pasado amoroso y los filtreos y coqueterÃ­a de los que es capaz con otros hombres.<br />
Este aÃ±o, como parte del Homenaje Internacional al dramaturgo noruego, en MÃ©xico<br />
vemos el montaje de este clÃ¡sico bajo la direcciÃ³n y adaptaciÃ³n de Enrique Singer.</p>
<p>A pesar de lo escueto, que no minimalista, de la escenografÃ­a, todo el primer acto el espectador entra perfecto en la convenciÃ³n de estarse â€œasomandoâ€? a la vida de estos reciÃ©n casados. El texto habla de una casa reciÃ©n amueblada y a uno le da la impresiÃ³n de un montaje escenogrÃ¡fico con pobreza econÃ³mica y conceptual, que por otro lado, afortunadamente deja a la lupa el trabajo actoral, sustento del montaje. Porque si hay algo que resaltar, son las actuaciones, con una homogeneidad que se agradece y una entrega absoluta que nos regalan momentos realmente disfrutables. Lisa Owen, como Hedda Gabler, verosÃ­mil en todo momento, interpreta toda la lÃ­nea dramÃ¡tica del personaje llegando a un punto Ã¡lgido donde â€œel no puedo mÃ¡sâ€? del subtexto se revela en todas sus acciones haciendo que su presencia en el escenario sea potente de principio a fin. Es acompaÃ±ada por ConcepciÃ³n MÃ¡rquez que nos abre la obra como la tÃ­a July, haciendo una excelente presentaciÃ³n y abriÃ©ndonos el apetito a degustar la pieza. Ana Graham como Berta, la sirvienta, quien adquiere un tono caricaturesco por su presencia nada discreta en el escenario, contrario quizÃ¡ a la funciÃ³n del personaje, pero atendiendo, aparentemente a la propuesta de direcciÃ³n, Roberto Soto como un alegre Jorge Tesman, Carmen Madrid como Thea Elvsted, Arturo RÃ­os como el Juez Brack, logrando que a uno se le borre cualquier otra imagen de cualquier otro juez Brack y Carlos AragÃ³n como el complejo Ejlert Lovborg. La escenofonÃ­a se presenta como divisiÃ³n de cada escena acompaÃ±ando el dramatismo presente, su presencia es fuerte como la de la iluminaciÃ³n, que nos ayuda a enmarcar los momentos de tensiÃ³n asÃ­ como resalta el diÃ¡logo Ã¡cido.</p>
<p>Que la temÃ¡tica de la obra es vigente no queda duda, lo que estÃ¡ en tela de juicio en todo caso es si el gÃ©nero trÃ¡gico es aun soportable por el pÃºblico actual. Llego a esta reflexiÃ³n, no sÃ³lo a partir de esta puesta sino de lo insostenible que se comporta el espectador ante los personajes ejemplares modernos que, con una trama intensa, terminan viendo la consecuencia de sus actos. Un poco esta incapacidad del espectador para comprender el gÃ©nero y un poco la direcciÃ³n de este montaje, que, mientras el primer acto corre a un ritmo perfecto, involucrando al espectador de manera total, rompe ese vÃ­nculo con el intermedio y nos brinda un segundo acto demasiado precipitado, en donde las acciones y los sucesos dejan de ser creÃ­bles y dan paso a la risa del espectador, que bien, puede ser resultado de una tensiÃ³n, de nervios o de no estar acompaÃ±ando la sucesiÃ³n de hechos. </p>
<p>Y es que en esta parte, aunque el elemento actoral estÃ¡ realizando un trabajo mÃ¡s que correcto, el tono que toma la obra se torna en melodrama o farsa. Hay decisiones que en un teatro tan pequeÃ±o como en el que se presenta, son peligrosas. Al necesitar un objeto en quÃ© quemar un escrito, aparece despuÃ©s del intermedio un aguamanil que nunca encuentra su justificaciÃ³n escÃ©nica, pues el personaje del juez lo usa aparentemente para lavarse la cara por la maÃ±ana, pero es una acciÃ³n meramente de requisito, lo cual evidencia la incomodidad del objeto en escena (mas cuando la cantidad de estos es tan limitada), y posteriormente cuando es tomado para ser cambiado de lugar es evidente que es de plÃ¡stico, rompiendo toda ficciÃ³n basada en la Ã©poca, pues si bien el montaje no plantea el naturalismo, en el diseÃ±o de vestuario maneja un estilo realista y elegante y en la escenografÃ­a y en la utilerÃ­a se usan objetos que funcionarÃ­an en un teatro grande donde el pÃºblico estÃ© lejos, pero a la distancia real se siente molesto que el vino blanco sea agua simple, que el Ã¡lbum de fotos del que todos le vemos de cerca, estÃ© vacÃ­o, etcâ€¦Eso respecto a los objetos, en cuanto a ritmo, la â€œadaptaciÃ³n es correctaâ€? pero es inverosÃ­mil que hacia el final todo suceda tan intempestivamente, se siente un ritmo impuesto, no natural de los personajes, del contexto y de las circunstancias, asÃ­ como tampoco es creÃ­ble que Lovborg tome un trago de vino y al segundo siguiente ya estÃ© ebrio.</p>
<p>Sin embargo, a pesar de estos detalles y de que es mejor el primer acto que el segundo, la obra cuenta con dos elementos de riqueza innegable, el texto dramÃ¡tico de Ibsen y un excelente trabajo actoral, haciendo que definitivamente valga la pena acudir como espectador al homenaje que la humanidad, tan bien retratada por Henrik Ibsen, le hace a su pintor. </p>
<p><strong>HEDDA GABLER</strong><br />
Teatro El Granero<br />
Centro Cultural del Bosque<br />
Lunes y Martes, 20:00 hrs. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/09/25/hedda-gabler-o-el-eterno-cuento-de/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>RANCHERISIMAS</title>
		<link>http://defecito.com/2006/09/18/rancherisimas/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/09/18/rancherisimas/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Sep 2006 16:03:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/09/18/rancherisimas/</guid>
		<description><![CDATA[Este 15 de septiembre lo Ãºltimo que pensÃ© fue llegar a sentir un gramo de patriotismo en la sangre, y aun cuando el reto era difÃ­cil, ademÃ¡s de que no propuesto, pues segura estaba de que no sucederÃ­a, vino un espectÃ¡culo a mostrarme que estaba yo equivocada.
Mariana GajÃ±a y Marissa Saavedra se autodenominan una gÃ¼era [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este 15 de septiembre lo Ãºltimo que pensÃ© fue llegar a sentir un gramo de patriotismo en la sangre, y aun cuando el reto era difÃ­cil, ademÃ¡s de que no propuesto, pues segura estaba de que no sucederÃ­a, vino un espectÃ¡culo a mostrarme que estaba yo equivocada.</p>
<p>Mariana GajÃ±a y Marissa Saavedra se autodenominan una gÃ¼era y una morena producciones regalÃ¡ndonos un espectÃ¡culo de mÃºsica, jolgorio y diversiÃ³n en el Teatro La Gruta del Centro Cultural HelÃ©nico.</p>
<p><center><br />
<img id="image3310" src="http://defecito.com/uploads/2006/09/Rancherisima1.gif"/><br />
</center></p>
<p>QuizÃ¡ el espacio donde se presentan no es calificativo de la propuesta, pues hay que aclarar que aunque ambas son actrices, realmente esto no es teatro, mantiene elementos comunes pues es un hecho escÃ©nico, requiere de interpretaciÃ³n, de interrelaciÃ³n con el espectador y es tan o mÃ¡s entretenido que el teatro, sin embargo no hay conflicto ni nos cuentan una historia de manera tal que pueda ser denominado asÃ­.</p>
<p>El asunto es que eso no importa, sale sobrando pues logran el objetivo de que el espectador se entregue blandito ante ellas mientras los participantes de la puesta hacen los mismo, se dan. Esa entrega se siente y aunque, es lo que deben hacer de facto, se agradece y mucho. </p>
<p>El â€œshowâ€? mexicano estÃ¡ constituido por dos mujeres, una gÃ¼era y una morena que, so pretexto de interpretarnos sus canciones, intercalan pequeÃ±as historias o prefacios a cada una de ellas. La manera de hacerlo es invitando a los asistentes a jugar la loterÃ­a con ellas. AsÃ­ que cada canciÃ³n que cantan es una carta y uno va tachando literalmente su tarjetÃ³n hasta que haya un afortunado que grite â€œloterÃ­aâ€?. EstÃ¡n acompaÃ±adas por Alfonso Borbolla que si bien no canta, desquita con creces su presencia ahÃ­. El funge como mÃºltiple hombre usado o ejemplificador de ciertas conductas, logrando diversos matices corporales y vocales y siendo a su vez es un contacto importante con el pÃºblico, quien, lo acepta a manos llenas. En la sala, con el paso del tiempo, se logra crear un ambiente de familiaridad tal, que recuerda a las carpas o el cabaret. Lo agradable del caso, es que uno nunca es instado a llevar a cabo esta conducta, sino que surge de manera espontÃ¡nea y natural, ayudada claro, por la venta de cervezas y tequilas en el lugar, remitiÃ©ndonos a una cantina de pueblo, pero con estilizaciones bienvenidas al lugar, pues es relevante decir que el espectÃ¡culo estÃ¡ concebido de manera cabal, la producciÃ³n logra que cada elemento en el escenario (y fuera de Ã©l) en la butaquerÃ­a o en las mesas (pues hay con dinero, para elegir) sea adecuado y de excelente calidad. </p>
<p>Las intÃ©rpretes, cantantes, creadoras y demÃ¡s del espectÃ¡culo logran una complicidad muy buena con el pÃºblico, haciendo que no haya distinciÃ³n de gÃ©neros o edades. Aun cuando lucen muy sexys en sus trajes de chiapanecas con minifaldas, tacones de lentejuela y medias de red, no logran ni por un momento la antipatÃ­a de las fÃ©minas y todo se desenvuelve de manera muy amena.</p>
<p>La propuesta incluye mÃºsica en vivo, con Yurief Nieves, Sergio Robledo y Rodrigo MartÃ­nez, quienes estÃ¡n muy bien acoplados a las cantantes, logrando momentos de sincronÃ­a absoluta.</p>
<p>QuizÃ¡ el Ãºnico inconveniente es cuando ambas voces cantan de manera simultÃ¡nea pues se vuelve evidente que la voz de Marissa Saavedra, potente y con una peculiar tesitura trabajada, opaca a la de Mariana GajÃ¡, siendo esta quien luce mÃ¡s su bis cÃ³mica.  QuizÃ¡ estas caracterÃ­sticas son las que, finalmente, logran un equilibrio de â€œtalentos y simpatÃ­asâ€? tan florecientes en esta representaciÃ³n. Todos los elementos estÃ¡n muy bien elegidos, desde el reparto humano hasta la elecciÃ³n de los temas siendo la carta de â€œlos ardidosâ€?, con la canciÃ³n Necesitas GerolÃ¡n, cuando mÃ¡s cercano se estÃ¡ de una teatralizaciÃ³n de un tema cantado.</p>
<p>Al final todo el pÃºblico acabÃ³ coreando MÃ©xico Lindo y querido, teniendo un final digno de un concierto y haciendo que mÃ¡s allÃ¡ de la â€œindependenciaâ€? los presentes disfrutÃ¡ramos de una comuniÃ³n, efÃ­mera pero intensa.  Sin duda fue una funciÃ³n importante tanto para los creativos como para el pÃºblico que lo vivimos esa noche, seguramente irrepetible, pero con la fortuna de que el espectÃ¡culo estÃ¡ constituido con una calidad tal, que aun sin la euforia del 15 de septiembre, seguro se vivirÃ¡ como algo muy disfrutable.</p>
<p><strong>RancherÃ­simas</strong><br />
Con: Mariana GajÃ¡, Marissa Saavedra, Alfonso Borbolla<br />
MÃºsicos: YuriÃ©f Nieves, Sergio Robledo, Rodrigo MartÃ­nez<br />
Asistente de direcciÃ³n: Daniela Arroio.<br />
Foro La Gruta<br />
Centro Cultural HelÃ©nico<br />
Viernes 20:30<br />
SÃ¡bados 19 y 21 hrs.<br />
$90 y $120</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/09/18/rancherisimas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>CUENTAS PENDIENTES</title>
		<link>http://defecito.com/2006/09/04/cuentas-pendientes/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/09/04/cuentas-pendientes/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 04 Sep 2006 14:00:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/09/04/cuentas-pendientes/</guid>
		<description><![CDATA[AnÃ³nimo drama es una editorial creada por Carlos Nophal, en inicio, para difundir textos dramÃ¡ticos. Posteriormente, instaura la colecciÃ³n literalia en donde se incluye literatura que no pertenece al gÃ©nero drama.
Cuentas pendientes pertenece a esta colecciÃ³n, es un libro de cuentos escrito por JosuÃ© Lira (Cd. De MÃ©xico, 1968).
Como su tÃ­tulo lo indica, las cuentas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img id="image3161" src="http://defecito.com/uploads/2006/09/CuentasP.gif"align="right"/>AnÃ³nimo drama es una editorial creada por Carlos Nophal, en inicio, para difundir textos dramÃ¡ticos. Posteriormente, instaura la colecciÃ³n literalia en donde se incluye literatura que no pertenece al gÃ©nero drama.</p>
<p><strong>Cuentas pendientes</strong> pertenece a esta colecciÃ³n, es un libro de cuentos escrito por <strong>JosuÃ© Lira</strong> (Cd. De MÃ©xico, 1968).</p>
<p>Como su tÃ­tulo lo indica, las cuentas que este autor tiene que contar y, en su caso, que pagar, son tan diversas como las que los seres humanos contraemos a lo largo de nuestra vida. AsÃ­, con un estilo eclÃ©ctico en el general del libro pero con una unidad indiscutible en cada uno de sus cuentos, el autor nos envuelve en sus relatos, haciendo presente la consigna tan paradÃ³jica en el quehacer artÃ­stico que es, mientras mÃ¡s personal, mÃ¡s universal.</p>
<p>Cada uno de los nueve cuentos posee una energÃ­a propia, segÃºn la cuenta que se deba, claro estÃ¡. Siempre con un manejo de lenguaje impecable, pero con distintos estilos, Lira nos introduce lo mismo en el trauma de una adolescente convertida en mujer (E mail), con su particular forma de la temÃ¡tica que JoaquÃ­n Sabina nos sintetizÃ³ diciendo, No hay nostalgia pero que aÃ±orar lo que nunca jamÃ¡s sucediÃ³â€¦que en la visiÃ³n sui gÃ©neris de un vagabundo presa del terror urbano (Un hombre con hambre) que nos remite lo mismo a Allan Poe que a Easton Ellis, este Ãºltimo recordado tambiÃ©n en La confesiÃ³n. </p>
<p>El libro se hace disfrutable justamente porque nos lleva de un estadio a otro, sin un orden ascendente lÃ³gico, igualmente el tono, pasa del cÃ³mico (Ni tan ValentÃ­n), al aparentemente â€œlightâ€?, a la densidad de lo ininteligible. Como el recorrido de cualquier personaje, el autor se vacÃ­a en sus personajes cambiando la voz del narrador, siendo lo mismo una mujer, que un hombre.<br />
Se tiene que saber usar el idioma y las caracterÃ­sticas y riqueza de la lengua para poder jugar con ella, desbaratarla y ser lo mismo simple que el ser mÃ¡s barroco ya no sÃ³lo en el uso de las palabras sino al ser el arquitecto de las formas y estructuras en las que un cuento se articula, manteniendo siempre, la atenciÃ³n del lector. Con Valeria y dos express y DÃ©dalo el autor nos invita a aquellos juegos cÃ­clicos, a la meta realidad, la metaliteratura, la metafÃ­sica, la ontologÃ­a de la creaciÃ³n, de las dimensiones y de los tiempos, sin dejar de lado, en algo tan complejo, el humor Ã¡cido inherente a su realidad.</p>
<p>PodrÃ­a cada lector hacer una clasificaciÃ³n de los cuentos por tema, forma, modo, personajes, tono o complejidad, cualquiera que se haga, de manera explÃ­cita o tÃ¡cita, nos darÃ¡ como conclusiÃ³n la categorizaciÃ³n en la que el lector se identifique con aquello que se llama gusto, pero admitiendo, de cualquier forma la calidad del escrito. Las letras, como una de las formas de expresiÃ³n mÃ¡s antiguas del hombre, nos llevan a replantearnos el dicho de HerÃ¡clito de que no hay nada nuevo bajo el sol. En efecto, asÃ­ es, pero cuando se adquiere honestidad aunado a la tÃ©cnica se obtiene un resultado en el que el lector valida la experiencia del autor, en primer lugar leyÃ©ndolo (gracias a ser publicado) y posteriormente, experimentÃ¡ndolo.</p>
<p>Ni siquiera existe un perfil definido de lector, pues lo mismo lo disfrutarÃ¡ un ser sencillo que un ser que goce del barroquismo, quizÃ¡ de esto dependa su ranking personal. Al ser una colecciÃ³n de cuentos, uno puede, como en un disco, saltarse un track, leerlos en desorden o llevar a cabo las obsesiones mÃ¡s personales de lector.</p>
<p>Se aconseja no desesperarse en el cuento no accesible, quizÃ¡ es el momento, quizÃ¡ no es para hoy, quizÃ¡ nunca serÃ¡ ese cuento para uno, pero si se da oportunidad al siguiente uno puede haber abierto la caja de Pandora y quedar tan fascinado como satisfecho del producto, pues en definitiva uno no puede leer Cuentas Pendientes y pasar de largo, quizÃ¡ haya molestia, hastÃ­o, reflejo, pero intensidad y provocaciÃ³n son una promesa de estos cuentos. </p>
<p>AnÃ³nimo Drama estÃ¡ disponible en el Centro Cultural HelÃ©nico y en algunos otros centros de cultura. Para mayores informes puede escribir a anonimodrama@gmail.com o llamar al 5709 12 16.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/09/04/cuentas-pendientes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LOS CUATRO CANTOS DE LA BESTIA</title>
		<link>http://defecito.com/2006/08/29/los-cuatro-cantos-de-la-bestia/</link>
		<comments>http://defecito.com/2006/08/29/los-cuatro-cantos-de-la-bestia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Aug 2006 14:00:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Iliana MuÃ±oz</dc:creator>
				<category><![CDATA[ARTE y CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro y Danza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://defecito.com/2006/08/29/los-cuatro-cantos-de-la-bestia/</guid>
		<description><![CDATA[La guerra existe desde que el hombre es hombre, hoy es LÃ­bano, ayer fue cualquier lugar donde la cÃ©lula del gÃ©nero humano habite. Un parteaguas en el tema lo constituyÃ³ la fabricaciÃ³n de la bomba atÃ³mica en el siglo pasado. Las dimensiones extraordinarias que tomaron las manifestaciones del odio han sido dignas de la ficciÃ³n. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La guerra existe desde que el hombre es hombre, hoy es LÃ­bano, ayer fue cualquier lugar donde la cÃ©lula del gÃ©nero humano habite. Un parteaguas en el tema lo constituyÃ³ la fabricaciÃ³n de la bomba atÃ³mica en el siglo pasado. Las dimensiones extraordinarias que tomaron las manifestaciones del odio han sido dignas de la ficciÃ³n. Y para expresar una opiniÃ³n particular sobre el tema, Â¿quÃ© mejor que la ficciÃ³n en el escenario?.<br />
<center><br />
<img id="image3086" src="http://defecito.com/uploads/2006/08/bestia2.JPG" /></p>
<p></center>	</p>
<p>El dramaturgo y director David Herce tomÃ³ como premisa el tema de Hiroshima y su contexto para crear su espectÃ¡culo Los cuatro cantos de la bestia, la dramaturgia ha sido merecedora del Primer lugar por el Premio Nacional de Dramaturgia Gerardo Mancebo del Castillo. </p>
<p>El proceso de creaciÃ³n del montaje durÃ³ dos aÃ±os, trabajo que por momentos es evidente en la escena y en otros uno no pensarÃ­a que llevÃ³ tanto. Sin embargo el tiempo es palpable en la concepciÃ³n absoluta partiendo desde cero, tomando muchas posturas, desechando propuestas, intentando una y otra vez mÃ©todos expresivos desde la dramaturgia, la actuaciÃ³n, la iluminaciÃ³n, etc. porque lo que si es evidente es que la obra fue concebida como un producto completo en su totalidad, en el que, si hay cabos sueltos, es mero accidente, pero todos los elementos participantes deben encajar, desde la producciÃ³n, la cual estÃ¡ muy bien pensada en todos sus Ã¡mbitos hasta la elecciÃ³n de las atmÃ³sferas lumÃ­nicas, el vestuario y la mÃºsica. En estos tiempos donde es tan difÃ­cil constituir grupos de teatro cohesionados, siempre serÃ¡ interesante ver el resultado de uno con un trabajo arduo tras de sÃ­.</p>
<p>El tema es muy complejo y parece ser que al querer asirlo por completo, se quiere tocar demasiado, sin lograr el mismo efecto en todos los cuadros, pues la puesta no estÃ¡ conformada por una historia lineal sino por cuadros por momentos inconexos que muestran diversas aristas de la misma temÃ¡tica. Falta justamente hallar el hilo conductor que haga que el paso de una escena a otra no se sienta agresivo, sino natural, aun cuando haya evidentes cambios de personajes y tonos. Es notable la bÃºsqueda de la universalidad, utilizando diversos idiomas y referencias culturales, haciendo del producto, un consumible multiregional.<br />
<center><br />
<img id="image3085" src="http://defecito.com/uploads/2006/08/bestia1.JPG" /><br />
</center><br />
Es indudable que el proceso de exploraciÃ³n actoral tuvo rangos muy amplios, por lo que parece les fue difÃ­cil â€œeditarâ€? el material a presentar y hay momentos en los que el significado intrÃ­nseco no logra pasar hasta el espectador sino que sÃ³lo se queda rondando en el cÃ­rculo interno de los actores. En este punto, a pesar del entrenamiento conjunto durante tanto tiempo, no se logra una homogeneizaciÃ³n en tÃ©cnicas, maneras de proyectar ni en estilos de interpretaciÃ³n por lo que uno puede observar una gama diversa de trabajos, lo cual es interesante al ser participe de escenas memorables, como la interpretada por VerÃ³nica Roblero en un monÃ³logo que, vestida de kimono rojo, con una lengua ininteligible para  nosotros se sincera con el dolor de una perdida creando un estado de trance vocal y fÃ­sico muy interesante. Pero por otro lado, hubiera sido deseable tener un nivel comÃºn en los intÃ©rpretes. QuizÃ¡ lo Ãºnico que comparten de manera innegable es el compromiso y la convicciÃ³n en el proyecto que demuestran en el escenario. La obra corre el peligro, desgraciadamente, de ser irregular de una funciÃ³n a otra, no logrando siempre la cumbre alcanzada en la funciÃ³n anterior, por ejemplo, cuestiÃ³n que durante una temporada puede presionar a los actores pero tambiÃ©n harÃ¡ que encuentren su equilibrio ahora que su trabajo adquiriÃ³ forma al estar bajo la lupa del espectador.</p>
<p>El montaje no sÃ³lo muestra las caras del cubo de la destrucciÃ³n, sino que lo hace con estilos diferentes, finalizando con una escena de clown, con el ritmo, la comicidad y la lÃ³gica interna que el gÃ©nero implica, siendo que al principio lo primero que uno ve es una escena muy lenta, con respiraciÃ³n basada en tÃ©cnicas como el Tai-chi, en donde uno asiste a la vida cotidiana de los personajes antes de la llegada de la bomba que destruirÃ­a sus vidas.</p>
<p>Por instantes uno asiste a la construcciÃ³n de imÃ¡genes muy estÃ©ticas que permiten la contemplaciÃ³n instantÃ¡nea, sin embargo carecen de un significado tangible. Es interesante como se llega a ellas, pero quizÃ¡ el error radique en el  de tiempo de duraciÃ³n, pues no tiene caso que sea muy largo lo que es incapaz de transmitir algo mÃ¡s allÃ¡ de la primera impresiÃ³n visual. Las reminiscencias son variadas, la influencia oriental, las artes marciales, el tema del amor como una bomba, como en Hiroshima mi amor, tema que estÃ¡ apuntado, pero no explotado. </p>
<p>El espectador pasarÃ¡ de un estado a otro, de una escena a otra, de un estilo a otro, la reflexiÃ³n es permanente, lo ideal serÃ­a lograr integrar el lado emotivo tambiÃ©n como una constante, pues es un objetivo perceptiblemente perseguido por la compaÃ±Ã­a.</p>
<p>Un trabajo que a uno le puede gustar o no, pero en el que definitivamente hay mucho trabajo de por medio.</p>
<p><strong>LOS CUATRO CANTOS DE LA BESTIA</strong><br />
Elenco: Isis GarcÃ­a, NoÃ© HernÃ¡ndez, David Herce, SofÃ­a Beatriz LÃ³pez, VerÃ³nica Roblero</p>
<p>TEATRO CARLOS LAZO.<br />
FAC. DE ARQUITETURA. C.U. Insurgentes Sur 3000<br />
MARTES 7:00 p.m. $80, desc. con credencial.<br />
<a href="www.peregrinoteatro.com.mx">www.peregrinoteatro.com.mx</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://defecito.com/2006/08/29/los-cuatro-cantos-de-la-bestia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
