Hyper Love 0.19
Marzo 22, 2006 por Moscaman
Post en ARTE y CULTURA, Hyper Love
Roma Norte 10.30am
En el árbol de la evolución habÃan tres changuitos aferrados a una rama: el changuito miedoso, el changuito amoroso y el changuito agresivo. Al changuito miedoso ni quien lo pelara porque simplemente deseaba ser invisible y asà evitar confrontaciones; el changuito amoroso resolvÃa los conflictos con la fuerza del amor, pero no el amor cursi, ñoño, asexualizado de los changos ñoños del siglo XIX que hasta hoy perdura sino el amor a pelo y a contra pelo, el amor sudoroso y apretón, el amor que raspa y da empujones, el que hace jadear, gemir y gritar. El changuito agresivo sabÃa siempre que la única forma de conseguir lo que querÃa era usando la fuerza para robar, matar, usurpar, entrampar y anteponerse a los demás por el miedo. Mientras el changuito agresivo destruÃa, quemaba, pillaba, masacraba y esclavizaba, el changuito amoroso continuaba amando, protegiendo, cogiendo, deleitandose de lo bello natural o artificial y construyendo maravillas; pero lleguó el momento en que el changuito agresivo sabÃa que todos sus movimientos hacÃa un lado eran contrapuestos por los del changuito amoroso hacia el otro: decidió que ya era hora de ponerle fin y en un arrebato de locura, sentenció la existencia misma del changuito amoroso al olvido: lo censuró de todos los libros, de las escuelas, de los centros de saber y de la memoria colectiva. ¡Llegó hasta tal punto la ceguera al respecto de la existencia misma del changuito amoroso que ya nadie podÃa reconocerlos ni aunque los vieran!
Entonces el changuito agresivo comenzó a desarrollar toda una serie de teorÃas sobre cómo los changuitos de hoy descienden del Gran Chango Ancestral, el más agresivo de todos. Lo peor es que los changos miedosos, que son siempre la mayorÃa, se van siempre por las ramas y apoyan a quien se golpee el pecho más fuerte y haga más ruido con las hojas . Pero el changuito agresivo sólo piensa en sà mismo, no le importa si los demás están cómodos, bien comidos y satisfechos sexualmente. Al chango agresivo sólo le importa su propio beneficio y luchará por conseguir siempre el mejor trato sea o no injusto para los demás. Y como ya nadie se acuerda de lo que representaba el chango amoroso –incluso después de malcoger-, los changos miedosos ahora amnésicos sólo veÃan al chango agresivo como única vÃa para continuar su existencia, asà tengan que trabajar duro por apenas unos cuantos cacahuates, asà tengan la prueba contraria de lo que se les dijo, asà tengan que dejar de comer bien o dormir en las ramas más apestosas y espinosas de la cada vez más reducida jungla.
En la mesa del restaurante del Sanborns sobre Salamanca se sentaba la madre, quien ululaba mucho y fuerte sobre su partido favorito, las bondades de la Fe y los vicios de la humanidad; el padre osaba contradecirle de vez en cuando aunque fuera para decirle que no exageresmivida y miraba en silencio su naranjada con agua mineral imaginándose un paisaje delicioso rodeado de desnudez y cópulas espontáneas; los hijos de veintitantos en cambio, lanzando vistazos a diestra y siniestra, preferirÃan que la tierra se los tragara en ese instante…
Hyper Love 0.18
Febrero 24, 2006 por Moscaman
Post en ARTE y CULTURA, Hyper Love
Condesa 11.30
Canito Gómez es de esos ciudadanos cuyas actividades tienen prioridad sobre los demás; aplanan gustos ajenos, arrollan responsabilidades y desgañitan el respeto. Si ya no le gustó el chicle que mastica, lo escupe; si ya no quiere el cigarrillo, lo avienta por detrás de su hombro; si le molestó el comentario de su congenere, le mienta la madre; cuando se acuerda que tiene una religión, la suya es la unica verdadera. Detrás del volante afloran aún más los instintos pero con la furia cotidiana afortunadamente canalizada por ese maravilloso invento llamado claxon. Es muy fácil: si se maneja hay que llegar al lugar de destino sin importar quién camine y si se camina hay que enojarse con los automovilistas que casi le arrollan a uno.
A Canito Gómez sólo le molesta una cosa: que lo traten de “perro�, para él es como recibir un periodicazo en la cabeza.
Curiosamente Canito se ha vuelto un buen observador de la relación entre los humanos y sus mascotas, aunque siempre desde la moda parisina de concentrarse unicamente en los defectos ajenos. Hubiera jurado que cada perro se parece a su dueño. Y es que de ver el desfile de estos canes en el parque RÃo de Janeiro uno pensarÃa igual: el Dalmata reflejaba sus manchas en los jeans de su dueño, el yorkshire compartÃa los listones de su dueña…
También hubiera jurado que es cierto que los perros son el reflejo de las manÃas, complejos y miedos de sus dueños: Un sabueso derretido sobre el pavimento compartÃa de lejos la aburrida conversación de su ojeroso propietario moldeado ya a la silla de la terraza del Café, mientras tanto un chihuahua competÃa en ladridos chillones con su alebrestada cuidadora de ojos saltones en la mesa de adjunto; a lo lejos, un mastÃn italiano de uno sesenta de alto paseaba a su dueño de uno cincuenta; a la izquierda una dulce anciana imploraba a su rottweiler de no engullir al french poodle que se desayunaba. ¿Dónde estaba ahà el nuevo eje franco-alemán? ¿Era acaso un reflejo de la real politik europea? ¿El euro no serÃa más que un espejismo de estabilidad?
A Canito Gómez sólo le gusta un perro y ese es su mascota. Hay perros que tienen personalidad propia y La Greta parecÃa no necesitar dueño. Se levantaba todos los dÃas a las 11am quiera o no su dueño convertido inadvertidamente en criado. Hay perros que tienen tanta personalidad que pueden competir y hasta rebasar a sus amos en carisma. La Greta levantaba un ojo fuera de sus cobijas para ver si no hacÃa demasiado frÃo para poder estirar sus paticortos animos. ParecÃa quitarse los cubreojos mañaneros y pedir su primera ronda de martinis. Una perra que cuando levantada se sentÃa desnuda sin su correa de diamantes. Las largas orejas simulaban una atractiva cabellera negra y su tÃpico ninguneo a los perros que la cortejaban en la calle cerraba hocicos y despertaba la envidia de las menos afortunadas. Siempre se le veÃa posando sobre el diván esperando algún dÃa ser retratada desnuda en su divina gloria. Lo suyo era el paté de foie gras mientras escuchaba la canción The Jet Set de Alphaville traicionando asà su edad. Dejaba a Canito con las deudas y las croquetas. El champagne era un lujo que se daba cada dÃa de fiesta que Canito le parecÃa organizar cada jueves y sábado. Ella era el alma de las fiestas fuera de casa y nadie se atrevÃa a admitirle a Canito que era la verdadera razón del por qué lo seguÃan invitando. De haber aprendido a hablar serÃa dueña de empresa o senadora aunque por los vivos ejemplos en México hoy dÃa ese es un detalle del cual bien podÃa pasarse…
Hyper Love 0.17
Febrero 10, 2006 por Moscaman
Post en ARTE y CULTURA, Hyper Love
Roma Sur
10.46am
Ya nadie piensa en ellos. Parecen aceptar su destino con estoicismo pero esta palabra sugiere demasiada conciencia. Uno los ve en la calle como fantasmas o esclavos zombificados aguantando los peores maltratos. Ya no tienen nacionalidad y la memoria de su grandeza pasada se ha desvanecido ¿por cuánto tiempo ya?
Aunque parezcan criaturas divinas no tienen religión. Y es que no basta con tener la cabeza más cerca del cielo: no es su verticalidad ni su desquiciante parsimoniosidad la que los hace nobles sino su amor a la vida. ¿Realmente necesitan de una religión que se los diga?
Uno creerÃa que buscan un ego que nunca existió y que se refugian en su insignificancia por miedo a florecer. No importa su edad, ni su tierra de origen, aquà vienen a dejarse vivir tal y como los plantaron en esta vida. Su existencia de vegetal podrÃa incluso ser un insulto si tan siquiera supieran que la están viviendo. Ahà siguen : aguardando, soportando, cargando, dejándose explotar, dejándose abusar, dejándose mutilar. Y cada año es lo mismo: intentan desperdigar su amor más como el último recurso para sentirse vivos y continuar su penible existencia que como un placer naturalmente generoso. Los dÃas de fiesta son naufragios, los juegos son tormento, las reuniones una infamia, las florescencias un engaño.
Uno todavÃa creerÃa que el poco orden que queda les va a dar la poca de dignidad que se merecen y en realidad eso nunca sucede, porque el caos ya es demasiado grande, porque las supersticiones los han rebasado, porque la corrupción les rodea y se han resignado a convivir con ella.
Ni presidentes, ni cardenales, ni porros, ni secretarios, ni capos, ni embajadores, ni directores ejecutivos, ni generales, ni lÃderes sindicales, ni mucho menos diputados o senadores o partidos ecologistas; salvo un puñado de ciudadanos, sencillamente no figuran en la lista de prioridades de nadie.
SÃ, es terrible ser un árbol en la ciudad de México hoy dÃa… pero peor aún es ser un mexicano inconsciente.
Hyper Love 0.16
Febrero 3, 2006 por Moscaman
Post en ARTE y CULTURA, Hyper Love
Condesa 7.16am
La voz era como la de Enya pero ronca, quejumbrosa, adicta a la heroÃna y despertándose de un pasón. Nada que uno quisiera realmente oir a las 8 de la mañana. Pero en el departamento de duela reciente y viejas mañas, cada uno de los compañeros de cuarto parecÃa entonar su propio ritmo. Es muy sencillo, si es temprano en la mañana, hay que bañarse y desayunar. Poco importa que no haya que trabajar o que en otros paÃses se acostumbre darle un descanso a la piel, lo importante es no sentirse sucio aunque uno no lo esté, no sea más que para evitar romper la costumbre. Hay quien cree que México es un paÃs donde las costumbres prehispánicas se filtraron a través de las masacres y las violaciones, también llamada de forma menos agresiva “transfusión culturalâ€? hasta llegar a adoptar en nuestros dÃas algunas de las costumbres de estos pueblos. No sé qué tan bien se pueda corroborar pero lo cierto es que Hermenegildo y sus compañeros se bañaban todas las mañanas sin falta… no vaya a ser que en una de esas uno huela mal o el sol deje de aparecer al dÃa siguiente.
La música era como el coro de los niños de Viena pero al final de su reunión de Veinte Años Después, remojados en cerveza y Kirch, comparando fracasos y divorcios con ocasionales notas sopeadas en alcohol en un Biergarten anónimo. Pero en el departamento de dos recámaras y un solo baño los inquilinos se preparaban para ir a trabajar. Son el prodigio de la universidad mejor mercadologizada y supervaluada de Nuevo León, cada uno representa el porvenir de México… en sus listas de compras en Houston o Nueva York, en sus planes de trabajar para una compañÃa norteamericana o para abrir en su nombre una representación en su propio paÃs; en su forma de ser muy nacionalista, muy independiente, muy conciente y ser capaces al mismo tiempo de dejarlo todo de lado cuando se trata de hacer un negocio rápido. El desayuno para Vicencio no es el mismo desde que viajó por Europa, ahora ya sólo come un cuerno partido en dos con un poco de machaca y un par de salchichas inglesas que cocinó con un aparato comprado en la televisión donde un Johnny le dice a una Mary que ese aparato revolucionó la manera de cocinar y representa la culminación de la tecnologÃa actual ¡No lo creo! ¡Asà es Mary y qué crees? ¡Aún hay más!…
La música era como la del coro del Colegio de Soldados de Cristo al poco rato de descubrir que todos han sido vÃctimas de los abusos sexuales del padre Maciel y éste ha recibido la bendición papal. Pero en el departamento sobre Mazatlán los inquilinos no reparan sobre la distorsión acústica, asà como no reparan sobre los platos erosionando sus costras desde hace tres semanas en la tarja de la cocina, ni sobre la ropa desparramada en los cuartos buscando un dueño y una razón para no inmolarse, o el baño mohoso que espera algún dÃa volver a la naturaleza mientras la sala sigue dando el aspecto de un depa nuevo.
Para los inquilinos del depa el dÃa es bueno mientras permita seguir ganando dinero.
Hyper Love 0.15
Diciembre 21, 2005 por Moscaman
Post en Hyper Love, OPINION
Condesa 15.24
El automóvil rebasa con ansias de quemar caucho, ante la mirada reprobatoria de los demás conductores que presentÃan algo malo. La salida del segundo piso era tal y como se la habÃan descrito pero hace caso omiso de los automoviles que bajan su velocidad y hacen fila: acelera. El bólido se impacta y sale del puente precipitándose hacia la urbanización improvizada más abajo. La sombra del automóvil se ensancha sobre la mesa de una familia de legionarios hambrientos a punto de comerse a un ateo…
Mmmta…
Varios paseantes deambulan en la banqueta cada quien con su propia programación cuando de pronto se estrella un monitor de computadora en el suelo y se escucha un rugido humano de desesperación desde el balcón de un cuarto piso. Semidesnudo, deshecho de desesperación se avienta por el balcón ante la mirada de asombro y sorpresa de los de abajo. Empieza la canción de los Stones “La sinfonÃa de la vidaâ€? cantada por Velvet Underground.
Ramón siempre buscaba la forma más espectacular de morir… para luego regresar a su mundo roÃdo por el gris profundo de lo anodino. PodÃa bucear bajo la espesa indiferencia por horas pero tarde o temprano tenÃa que regresar a la superficie y tomar una bocanada de cinismo para poder despertar y darse cuenta de donde habÃa estado y considerar que seguÃa sin poder contar con nadie. Entonces tenÃa otro sueño suicida…
Sentado en una mesa frente a un parque, saborea su café mientras ve a los demás platicar o leer un periódico mientras una ligera brisilla libera una que otra servilleta sostenida bajo el peso de los cubiertos. De pronto la brisa se convierte en un fuerte viento que jala sombreros, alacia peinados y roba periódicos. Ante una cara de consternación, la gente sigue su rutina habitual si acaso, mejor abrigada. Pero el viento aumenta de potencia hasta ser un Wilma categorÃa 5 que se lleva a los perros, su mierda , la gente, su mierda, los automoviles, su mierda, los estudiantes de comercio internacional y los vendedores de Biblias y… Tocan a la puerta: “¡Ramón! Ya está el desayuno, vente a comerâ€?.
No tuvo ni tiempo de pensar en ello. A su madre nunca se la llevaba ningún viento : era quien le servÃa de desayunar todas las mañanas.
Hyper Love 0.14
Octubre 18, 2005 por Moscaman
Post en Hyper Love, OPINION
Condesa 19:20
Un nutrido grupo de sonrisas veinteañeras con caras adolescentes poblaba la enorme estancia de un departamento en perfecto estado, limpio hasta la más reluciente pulcritud. Tan inmaculado que harÃa destacar las imperfecciones de un coqueto jovencito gay y convertirÃa a un descuidado varón hetero en orco. Nadie rebasaba el 1.75m pero todas parecÃan extrañamente más grandes ¿serÃan los BMWs estacionados afuera?
Una brisa frutal perfumaba las melódicas voces en un ambiente jamás igualado por el más quisquilloso emulador de Christian Dior. Colgada en la entrada, una desenfadada Lempicka sugerÃa acción desde la pared. En la mesa vestida de novia posmoderna, el sushi entretenÃa las medidas y las cerezas el cortejo. El pepino rayado con yoghurt se convertÃa en el albur inoportuno que nadie probaba. La música cadenciosa de ese lounge europeo aflojaba caderas y quijadas. Algunas risillas confundidas entre cascadas de rizos perfectamente esculpidos forzaban la atracción masculina como Circe a sus puercos.
Catherine Deneuve mordisqueándole los senos a Susan Sarandon revoloteaba en el último cajón del morboso subconsciente masculino adicto al cine; hora de mostrar la puerta a los invitados del sexo protuberante: se prendieron los discretÃsimos spots arriba de ellos, revelando aún más mugre donde no deberÃa haber sino limpieza del que puede costearla realmente. Un jovencito gay plagado de imperfecciones y su amigo orco se despedÃan de sus amigas. El perfume cerraba la puerta a los últimos rasgos de testosterona y los spots se volvÃan a apagar tranquilamente.
En la sala una Winona Rider se lamÃa las cerezas junto a una Angelina Jolie mientras en la pared una Judith klimteana se frotaba ansiosamente los muslos. Un juego de orquÃdeas se convertÃa rápidamente en un picante juego de mesa. Sus pétalos parecÃan deslizarse por encima y por debajo al ritmo de la música y por encima de los perfumes. Frutal y ácido se mezclaban con floral y dulce y el sushi se acababa muy rápido. Sólo faltaba la Callas vestida de Medea para iniciarlas en las vestales y empezar a correr desnudas por el bosque buscándose con sus risillas enflorecidas. Una Marlène Dietrich encuadrada de negro se reÃa sardónicamente desde su púlpito al lado del telefóno mientras se hinchaba el último pezón…
Hyper Love 0.13 (parte 1)
Septiembre 27, 2005 por Moscaman
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Roma 20.33
Aurora se habÃa topado con una palabra que para ella sonaba mágico-arcaica: ÑOÑO. La definición del diccionario: “Adj.y n. DÃcese de la persona excesivamente recatada o remilgada. 2. Adj. Sin gracia ni sustancia. 3. n. Méx.fam. Chocho (anticuado), cursi, afectado.â€?En ese momento la tormenta lanzó varios ataques a las cajas de alto voltaje que adornan las calles defeñas. Se quedó sin luz y sin esperanzas ¡la cruda ironÃa! Cruda como las ideas y acciones que a diario los medios de comunicación se ensañan en mostrar con un afán más mezquino que pedagógico.
Encendió una vela. Ante ella, un periódico albergaba otro más pequeño “Hermanos del Amorâ€?. Entre sus lÃneas una historia basada en la Biblia: “Y es que era muy joven y mis padres se peleaban a cada rato, y mis hermanos andaban en malos pasos, uno que le hacÃa a la droga y la otra se enojaba muy fácilmente, nadie hablaba y yo me quedé embarazada. Y fue entonces que, desesperada, fui adonde mejor me podÃan ayudar, con las chamanas y brujas que me daban mil recetas para cambiar pero nada cambió porque no estaba el amor de Jesús. Y entonces fue que entré a la congregación del Amor PÃo y supe que al fin iba a tener una respuesta. Entonces, trabajé mucho para traer la Palabra de Dios a la casa y al cabo de un tiempo ya todos en mi casa habÃan dejado de pelearse, mi hermano habÃa dejado la droga y mi hermanita ya no estaba enojada tanto, aunque ya no los veÃa yo tanto tampoco. Mis padres aceptaron a mi bebé y juntos volvimos a vivir como una familia de verdad, con la Palabra de Dios en nuestros corazones… Juanita Pérez.â€?
Suspiró. Pobre Juanita. Pensó en lo normal que es para Juanita recurrir en casos de problemas de comunicación a cualquier otra cosa por más incomprensible como una superstición que enfrentar los problemas tal y como son para resolverlos. ¿Resolver su problema con la evasión es realmente resolver? ¿Ella también podrÃa hacerlo? ¿Le funcionarÃa? Las incertidumbres le carcomÃan el cerebro: el novio no la iba a apoyar, y menos habiendo desaparecido; el condón no se rezurcirÃa para dejarla incólume e impoluta; no desaparecerÃan las nauseas, las ansias, los cambios hormonales, la expectativa que llena la falta de regla, el oportunismo de los Testigos de Jehová que para estas cosas tienen un sexto sentido.
¿Tan grandota, tan inteligente y vencida por un condón mal puesto? ¡Fuck! El torrente de ideas se desparramaba en su mente como el agua sobre la ventana aquélla noche. Aurora sabÃa de antemano que la idea de tener un escuincle a sus diecisiete no estaba en sus planes. Necesitaba ayuda, pero no la de los Testigos, sino de alguien que le dijera las cosas como son y no como lo imagina un grupo de pseudo-iluminados. ¿Adonde ir? Nunca tuvo una plática con sus padres sobre este asunto, para ellos ella seguÃa siendo una niñita asexual. ¿Cómo reaccionarÃan si supieran? ¿La sacarÃan de casa? ¿La tratarÃan de puta? ¿Por qué nunca se habló de sexualidad más que en términos negativos si es algo tan bonito? ¿Por qué no puede una dejar de embarazarse para gozar mejor de la sexualidad? Sus amigas sabÃan tanto del tema como ella o menos y la única chica del salón que se embarazó creó tal escándalo que tuvo que salir de la escuela acompañada de las muecas de asco de sus monjas pedagogas.
Ilustración: Ileana Mulet «Amor en el salón»
Hyper Love 0.13 (parte 2)
Septiembre 27, 2005 por Moscaman
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Aún asà pensó qué pasarÃa si lo tuviera: ¿el novio? ¡Ni sus luces! y a sus dieciocho años serÃa un padre-adolescente: nada bueno para un niño; ¿dejar que se desarrolle en un bebé y dar a luz, con toda la sangre, el dolor, el cansancio y el dinero que piden los hospitales? Sólo Juanita porque asà es ella, bruta hasta el final; ¿y luego qué? Ocuparse de limpiarlo, alimentarlo, aguantar sus berridos todo el dÃa. ¿A qué hora podrÃa estudiar para intentar obtener una carrera universitaria que le diera la oportunidad de alcanzar un trabajo de mejor salario para pagarle a sus hijos una mejor educación para que no tengan la desventaja que ella tendrÃa al tener a ese bebé? Esto parecÃa un cÃrculo vicioso.
¿Y si lo daba a un orfanato para ver si ahÃ, mientras vive en un ambiente desmaternizado, lo venden a buen precio a padres cuyos méritos se miden por el ancho de su billetera o se vuelve carne de consumo ilegal? ¿Eso la harÃa más responsable ante ella, ante Dios, ante sus propios remordimientos? ¡No gracias!
En lo que la tormenta seguÃa su pronosticado riego, Aurora sufrÃa varios estados emocionales en cinco minutos: Coraje, tristeza, añoranza, vergüenza, incredulidad, risa. Y los reciclaba cada diez…
Mientras más pensaba sobre la imposibilidad de tener al niño, sobre su edad, sobre su futuro, sobre la carrera que ni empezaba, sobre la falta de apoyo, sobre la falta de dinero, Aurora añadÃa una nueva emoción: la asfixia. Y es que, hasta ese momento, la realidad de su paÃs no le habÃa dado un terrible bofetón: en México, no hay ley que de opción a las mujeres para abortar su huevo fecundado como hoy en Europa o en los EEUU. Sólo las mujeres violadas o seguras de la malformación de su bebé pueden abortar legalmente en algunos Estados y aún asÃ, deben enfrentarse a la arrogancia de algunos doctores cuyo juramento está más del lado del Vaticano que de Hipócrates, deben enfrentar el amedrentamiento de los grupos de presión ultrarreligiosos ansiosos de aplicar su estilo de vida a los demás, seguros de la muy humilde y cristiana idea de que sólo ellos poseen la única Verdad. El periódico de la sala, sarcástico, le escupÃa una nota: una niña de 13 años fue violada y pretendÃa realizar un aborto: el doctor se negó por causas de sus creencias personales; en lo que se discutió en los juzgados, pasaron 3 meses: la niña ya no podÃa abortar. La niña no sólo tendrÃa que vivir con el constante recuerdo de su violación, sino que además tendrÃa que pasar por los dolores del parto y por si no fuera poco, su familia tendrÃa que pagar por los gastos del bebé, el bebé menos esperado del mundo y el más parecido a papá y que ninguna Iglesia por más caritativa que fuera ayudarÃa a financiar hasta la mayorÃa de edad ¿mientras tanto alguien la ayudó a ella? (¡Ay Torquemada si tan sólo pudieras gozar todo esto!).
¡Ding dong! La electricidad ya habÃa regresado. Abrió la puerta. En el umbral, los padres de su fertilizador y el mero mero Houdini frente a ella, todos mojados. Y en ese momento, a lo lejos, sus propios padres estacionando el auto. Ese era un buen momento para recurrir a la evasión al estilo Juanita… Los saludó con una sonrisa bien ñoña.
Ilustración: Ileana Mulet «Amor en el salón»
Hyper Love 0.12
Septiembre 2, 2005 por Moscaman
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Condesa 15:24
Hay certezas e incertidumbres en este mundo. Se puede saber con certeza que algunos cibernautas opinan sin jamás hacer uso de su raciocinio aunque no se sepa a ciencia cierta por qué es que se atreven a opinar en público de forma tan desvergonzada. No se puede saber si George Bush jr. y compañÃa están detrás del 9/11-Al Quaeda, pero sà se sabe que ellos son los últimos grandes beneficiarios pues les permite invadir paÃses hasta sin justificación y restarle garantÃas individuales a sus propios ciudanabos dejándolos sumergidos en incertidumbres para luego poder mentir descaradamente en los medios de comunicación. Un poco como hacen los cibernautas que opinan por opinar…
No es que Patito tenga realmente una conciencia polÃtica sino que, varias tardes a la semana se reúne con sus amigos en uno de los poquÃsimos cafés en México donde se funden los fast-thoughts de ONGés, ecologistas, académicos, cientÃficos, analistas polÃticos, reporteros, fotografos, pintores, soñadores… (lo que los fascistas tradicionales de hoy llaman basura marxista), como un necio torrente sanguÃneo en el cuerpo de una sociedad agonizante. La sociedad mexicana necesita recuperar su salud intelectual y Patito necesita encontrar al amor de su vida. Curiosamente ambas misiones se encuentran al mismo nivel de dificultad. A Patito no le preocupa mucho saber cuantos muertos se cuentan desde el ’93 en la frontera norte sea por el narco, por la migración ilegal hacia los EEUU, por los feminicidios o los tráficos ilegales de una naturaleza más tétrica, ni se preocupa por saber por qué los grupos antiaborto no luchan contra este tipo de muertes. Tampoco le interesa saber si la economÃa mexicana adquiere ese adjetivo por la buena voluntad o el cinÃsmo de la Casa Blanca. Y mucho menos se preocupa por saber donde dejarán en 20 años a este paÃs las legiones de polÃticos corruptos, de estudiantes ignorantes, de ciudadanos inconcientes, padres madreadores y madres padroteras y ponedoras, y legionarios del Jesús convertido en César…
Pero ¿cómo no darle la razón a Patito si la vida termina a los 70, si la vida profesional a los 60 y la juventud a los…? Patito está en una carrera contra el tiempo porque necesita asegurarse un empleo para conseguir un crédito hipotecario y conseguirse aunquesea una de esas nuevas casas de 3 recámaras, 2 baños, sala, comedor y terraza más estacionamiento y acabados de semi lujo, el todo distribuido a lo ancho de unos semilujosos 50m2, proeza de arquitectos mexicanoides viviendo en Miami, donde por fin pondrán a la abuela al abuelo y la mascota –un rottweiler de 90kg. Los dientes y el examen médico tendrán que esperar.
Obvio que Patito busca ese crédito y el del automóvil para ahorita, antes de que se acabe su juventud y el número de dientes propios, para poder gozar aunque sea por unos cuantos añitos con El Amor De Su Vida (EADSV). Y es que a Patito le hubiera encantado haber nacido en una familia acomodada, como en las telenovelas o en Bosques de las Lomas, para poder contar con las palancas, los medios, la educación y la alimentación adecuadas, para poder ver con desprecio a los que nacieron en su condición mientras termina una carrera universitaria; y es que sabe que por lo menos él no es un huevón ni una rata y que con empeño todo se puede, aún con 2 hijos, 3 padres y una mascota qué mantener; y es que a sus 25 años ya sabe cómo funciona el mundo y cuáles son sus capacidades, su fortaleza fÃsica y moral; y es que sabe que con el amor a su madre y a Dios (y la Virgen claro) se le abrirán todas las puertas de la felicidad; y es que aunque no se fijó en aquél auto, tiene el IMSS para aunquesea que no lo compongan sino tan sólo lo echen a andar; y es que, perdón señor González por llegar tarde otra vez, es que llovió y yo ando cansado que por el bébé señor; y es que ¿cómo iba yo a saber que me despedirÃan asÃ, si ya llevaba cinco años trabajando? Y es que no te preocupes Leonides, mientras nos sigamos queriendo, ¿Leonides? …
Si bien hay certezas e incertidumbres en este mundo, una cosa es segura: habrÃa menos incertidumbres de pensar un poco más en aquellas certezas que las derrumban. Pero ¿a qué hora?
Patito realmente amó. Y como burócratas del IMSS lo velan hoy unas sombras – entre ellas EADSV – en el Gayosso de Guanajuato. Y una cosa es segura: no volverá a amar jamás.
¿Y usted qué opina?
Hyper Love 0.11
Julio 22, 2005 por Moscaman
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Tequilito sabÃa que esa era la noche.
HabÃa estado rondando por la glorieta de la duda hasta que un foco le estalló: fue cuando tuvo una idea. Si lograba comer sano, dormir bien, hacer mucho ejercicio y confesarse el domingo anterior, podrÃa alcoholizarse ese viernes como Dios manda.
El plan era muy sencillo, si querÃa ganarse el premio que ofrece el bar a quien más beba, podrÃa ganar suficiente para irse a Cancún en las próximas vacaciones. Imaginen: esa harina deliciosa cosquilleando sus pies y los azules más tibios que mojan su cuerpo bajo el sol.
Horas de dedicación habÃan pagado sus frutos. Tequilito se sentÃa más liviano, más lúcido, más esplendoroso como jamás se habÃa sentido. Y hay que decir que se informó bien para consumir los carbohidratos y los lÃpidos necesarios para aguantar la ingesta masiva de alcohol. Incluso subió de peso, a unos impresionantes 60kg, peso completo en la categorÃa de los muy pobres y los miserables en México (para los muy miserables según el esquema oficial, bastarÃan unos 40kg).
Y qué si tenÃa hipertensión arterial como regalo genético del abuelo -¡ay don Josefo!-; y qué si se ponÃa a insultar a la gente cuando ya no controlaba sus modales en la peda; y qué si su cuerpo seguÃa cubierto de nuevas pecas ocasionadas por el último intento: estaba dispuesto a correr el riesgo con tal de llevar a su novia a Cancún, tierra de mayas, de droga y de sialorréicos gringos adolescentes, una tierra mágica, un paraÃso infernal de los que valen la pena.
Tequilito se sentó en la barra mientras aguardaba su turno para recibir el preciado legado del mestizaje hispanoamericano, quemándole la garganta, calentando sus entrañas. El primero no cuenta, es de prueba. Al quinto trago Tequilito apenas estaba secamente jovial pero ya despertaba algunas interjecciones de sorpresa y apoyo por parte de los espectadores. Para cuando llegó al décimo trago, su contrincante, un embrutecido luchador de sumo ignorante de su vocación, empezaba a tambalearse en el banquillo más humilde que los dueños del local pudieron haber conseguido. Pero Tequilito seguÃa entero, vivaz, aguantador como un verdadero macho mexicano. Bueno, veÃa doble pero eso se le podÃa atribuir a su deficiente visión que nunca pudo corregir por falta de dinero.
La mole de contrincante murmuraba algo incoherente para cuando le sirvieron el vigésimo trago de algo que suponÃa era tequila pues asà se lo recordaba a cada instante la exuberante edecán de pechos contenidos y lengua lamedora. Sus movimientos se hacÃan más lentos pero el barullo alrededor los eclipsaba con cumbias pegajosas y un juego cataclismico de luces; Tequilito entraba ya en la categorÃa de los hÃgados super pesados que nadie parecÃa creer, aunque también empezaba a sufrir los contratiempos etÃlicos y su mandÃbula tenÃa una propensión a bajar sin preaviso. Su rival yacÃa en el piso lodoso del bar pero Tequilito aún pedÃa a señas uno más (“¡Una másd hijoshde putah!â€?). Era la prueba de su superioridad, la prueba de su hombrÃa, la prueba de su perseverancia y de su amor por Mescalinita, su novia de 4 años que aún no tocaba para que vieran que era la verdadera guardiana de su corazón ahorita sobresaltado.
Tequilito lo logró. No sabÃa si era Cancún realmente, pero ahà estaba él, con su novia a su lado, semi desnudos, sonrientes, acariciados por un sol frÃo en el cielo más azul que habÃa visto; la arena tal cual, parecÃa talco, ni se sentÃa en las manos y sentÃa una paz interna incrementada por el silencio a su alrededor, ni un alma osaba molestar la pareja enamorada que se habÃa imaginado…
Tequilito se salvó de milagro con la intervención de los paramédicos pero estuvo en coma un dÃa. Eso le dio tiempo suficiente para confesarse el domingo. TenÃa que recuperarse pues sabÃa que tenÃa gran potencial y ese era el momento. Claro, esta vez sà se fijarÃa que hubiese un concurso.
(© Moscaman 2005)
Hyper Love 0.10
Julio 4, 2005 por Moscaman
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El cigarro es como un animalito. Una criatura pachona que te roba el oxÃgeno porque te quiere. Sabe que vives en un mundo tan estresado que de no ser por su hurto serÃas presa fácil de la euforia.
Por eso la Sra. de Bush deberÃa fumar.
Ayer Nico soñó que era un cigarrillo y que, a cada aspirada, se consumÃa en una bocanada extática. Se perdÃa en el humo de su propia desintegración, en el más placentero de los infiernillos.
Era su sueño favorito – después del que lo representaba como una tasa de café – y empezaba siempre igual: unos labios gigantescos se el acercan, lo prensan delicada mas firmemente. En algunas ocasiones la lengua le acaricia la colilla y es cuando el deseo se prende con un enorme encendedor. Y como en todo deseo pasional, lo primero en desvanecerse es la cabeza. Le agrada la idea de que esa boca aspire el deseo que emana de él. De pronto, más besos, manoseos y bocanadas de placer. Su cuerpo entero se calienta con las brazas del amor.
Por eso el Papa deberÃa fumar.
Y puesto que el mundo responde a las adicciones, una gracia del consumismo, en cuanto terminaba su orgasmo, Nico se prendÃa otro.
Al final, Nico abrÃa las ventanas y se fumaba una mujer. También se fumaba a jóvenes inquietos pero eso lo censuraba para proteger su imagen de ‘buen fumador’.
El problema con los fumadores no son las cenizas que dejan esparcidas, ni el mal aliento de sus ceniceros, ni la generosidad de los animalitos que velan por la salud de los que le rodean. El problema es que amor y adicción se confunden, nublando asà la mente. Las ideas se ahuman cambiando su sentido original.
Por eso Juan ha fumado demasiado.
Y es que la exageración siempre lleva a la descomposición, a la inarmonÃa. Si se excede en la fumada, se secan cuerpo y espÃritu, se amarga el corazón, se tergiversa el placer original que otorga la acción de fumar.
Hoy, Nicotino se debate entre la vida y la muerte en el hospital Obregón, vÃctima de su propia pasión por los pensamientos desecados. (© Moscaman 2005)
(Foto: Paty Villanueva)
Hyper Love 0.09
Junio 24, 2005 por Moscaman
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Roma 23.15
Ernesto tiene 23 años y está enamorado de Alan, de 22. Lo acaba de conocer y no se preocupa por saber cuánto durarán, pues mañana es otro dÃa, y lo que será, será. Pero hoy Ernesto está enamorado y espera a su novio-de-hoy en un bar gay de la Roma con una sonrisa de oreja a oreja. La música se trepa y pegostea a los cuerpos semidesnudos de los hombres de distintas edades, asà como el sudor y el humo del cigarro. Ahà sólo conversaciones sobre el último faje, el tamaño de su verga, si estaba peludo y buenón, y el último álbum de la Britney. Nada espectacularmente distinto en términos intelectuales de cualquier bar heterosexual o heteronormado: es decir, donde se asume que todos los varones son heteros, hasta demostrar lo contrario o hasta que el alcohol permita una excusa para el desahogo o la experimentación.
-…que si vas a ir a la Marcha.
-¿Cuál Marcha?
-La del orgullo gay idiota ¿pues cuál otra?
-Ah! Ya, no te me sobresaltes wey. Pues no sé.
A Ernesto no le gusta ir a la Marcha porque parece más un carnaval que cualquier otra cosa. Alan, ha ido en los últimos 3 años porque siempre termina con más de un número telefónico o varios e-mail, pero tampoco le ve gran utilidad a ese cada vez más grande jolgorio donde se ve la gran diversidad de la diversidad LGBT (Lésbico Gay Bisexual y Transgénero): travestis (los favoritos de la prensa), transexuales (los favoritos de la prensa), lesbianas motociclistas (las favoritas de la prensa), padres de familia con hijos LGBT (atracción de los periódicos más crÃticos) y una inmensa mayorÃa de gente de todas las edades que no se diferencian por algún rasgo en particular del resto de la población (y que los medios siguen desdeñando). Fuck!
-Se me hace una pérdida de tiempo Alan.
A Ernesto le gustarÃa decir que Alan no necesita de la marcha cuando en realidad querrÃa decir que no hay necesidad de que ligue si le tiene a él, pero a fin de cuentas, sabe en el fondo, que a él también le gustarÃa ligar como lo hace Alan. Ninguno está enterado de que desde George Bush jr., pasando por Ratzinger, Provida y los Legionarios de Cristo, entre otros grupos idólatras de la ignorancia, les encantarÃa verlos quemándose a fuego lento en la plaza de la constitución en sus ciudades respectivas, de no ser por que dichas Constituciones aún son republicanas y tienen la desdicha de garantizarle la igualdad de derechos a todos los seres humanos. Libertad, Igualdad, Fraternidad. Aunque sea en papel, ¿vale?
La música trepidante zumba en los oÃdos de los asistentes. Ernesto y Alan se dirigen hacia el bar por una cerveza pero es tal el número de personas que es como nadar a contra corriente. Y de pronto, Ernesto pierde ligeramente el paso y le detiene el cuerpo de otro hombre. Éste le rompe una botella de cerveza en la cabeza – acto inusito en los antros gay, aunque como siempre, no imposible- y provoca una pelea. Alan, extrañado y sorprendido sale del antro para pedir auxilio policiaco mientras los guardianes de la seguridad del antro sacan a los peleoneros. La policÃa acude al lugar y pretenden apresar a los dos peleoneros ante la inconformidad de Alan. Al final, éste los acompaña a la delegación. En la delegación, el objetivo del funcionario es involucrar tanto a Alan como a Ernesto en una riña pública que provocó un “desordenâ€?: los separan. A Ernesto le piden esclarecer cómo es que intentó golpear al otro con una botella mientras el otro tuvo que defenderse. En otro cubÃculo, a Alan le preguntan que cómo le gusta más: que se la metan o meterla en culos de hombres y si es bueno para mamar, ante su mirada atónita dado el trabajo profesional de estos guardianes de la ley. Tanto Alan como Ernesto terminan por alguna extraña razón cumpliendo una sentencia de 2 meses en un Reclusorio en el DF, sufriendo el acoso de sus compañeros de celda, las riñas internas, el maltrato de los celadores y los avances sexuales de quien sea. Alan, tuvo que abandonar su trabajo, su carrera de estudiante en Londres, pues de ahà venÃa, en un breve descanso vacacional para no extrañar a su paÃs. Al cumplir con su tiempo, se enteraron al recuperar sus cosas, de que el extraño quien provocó todo esto, era, según los mismos funcionarios que los inculparon, un inmigrante centroamericano que fue deportado en el acto. Ni Ernesto ni Alan saben lo que significa un “agente provocadorâ€? pues para ellos el 68, el 71 es historia de rucos.
Ahora, ninguno de los dos quiere presentarse ante ninguna “autoridad competenteâ€? para hacer una denuncia. Y sin denuncia, no hay número de folio para que cualquier comisión de derechos humanos les ayude; les ayude a limpiar su expediente, le ayude a uno recuperar su carrera y trabajo en Londres, les ayude a recuperar su sentimiento de seguridad, su fe en este paÃs.
-Y tú, ¿vas a ir a la Marcha?
-No, para qué si es sólo un pinche carnaval…
(© Moscaman 2005)
Hyper Love 0.08
Junio 6, 2005 por Moscaman
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Condesa 7.30pm
Severina hubiera sido una excelente dominatrix. Su cadencia al caminar silencia bocas, su mirada ata manos y cuando sonrÃe, reaviva las llagas del amor.
Con vista al parque España, su departamento incluye por un capricho de la naturaleza del arquitecto una columna en la sala. De haber sido una mujer domadora de caballeros, al único al que hubiera esposado habrÃa sido el amante en turno, compartido o no con una copa de champagne y, tal vez, con su esposo. Sobre las paredes pintadas de un rojo profundo incluirÃa retratos jadeantes de varones desnudos y mujeres de belleza altanera. Sus pantalones de látex negro irradiarÃan el pecado que muchas sólo verÃan tras el entramado de sus dedos hipócritas. ¿Y la honestidad?
A Severina le hubiera gustado ser una mujer fuerte y libre que se mezclara en un trÃo a cuatro manos in crescendo y un chicote equino, los jueves por la tarde. Le agradarÃa enseñar a los otros a liberar sus deseos reprimidos y a soltar de un disparo las palomas de la pasión. Y ¿por qué no? InvitarÃa a sus amigas a sorber juntas el fruto de la prohibición.
Ella misma alimentarÃa su imaginación adulta y se desprenderÃa de los prejuicios del sexo, aprendiendo de la naturaleza humana en carne propia, soltando los lastres antinaturales de la religión y sus mezquindades, reconstruyendo su alma con experiencias ilustradoras –como pintar al ser amado con un poema cachondo que recorra su geografÃa corporal y tomarle fotos de su sensualidad descaradamente instinctiva; preparando su acervo de recuerdos sexy para aquel momento en que nos harán falta, evitando la amargura de saber que su juventud se ha ido y que le hubiera gustado haber hecho todo lo que su energÃa y sus hormonas le hubiesen permitido.
Pero hoy, Severina tiene que dejar a los niños en la escuela e ir al trabajo; luego tiene que ir al súper y recuperar a los niños; debe cuidarlos, atenderlos y ayudarlos con la tarea y hacer la cena esperando al marido para –si acaso- ver un programa de televisión juntos antes de dormir cansadÃsimos y repetir la rutina todos los dÃas, excepto domingo cuando sus amigas del ‘club del jitomate’ pasan por ella para alejarse más del marido y acercarse a su dios: el chisme.
A Severina le hubiera gustado ser una dominatrix pero a lo único que pudo aspirar fue a ser ama de casa.
Mientras tanto, en la oscuridad crepitante del horno, amarrado y embadurnado de mantequilla, insultado y vejado con un relleno de tocino y ciruela pasa, un pollo esperaba morbosamente su destino…
(© Moscaman 2005)
(Ilustración: Danae de Gustav Klimt)
Hyper Love 0.07
Mayo 31, 2005 por Moscaman
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Roma Sur 2.30
Nada respiraba armonÃa en ese departamento. Era como si el odio mismo hubiese decidio vivir ahÃ. Ya nadie se hablaba. Y si se hablaban era para gritarse, espuma en boca, y desearse mÃnimo la muerte. Ya no habÃa plantas, sólo sus tétricos recuerdos aferrados a la maceta desdentada. El gato recibÃa a las visitas –todas del gobierno- con una cara provocadora de “¿y tú qué güey?â€?, antes de esconderse a toda prisa ante las intenciones gastronómicas de sus dueños. Los vecinos que nunca les habÃan hablado ahora quisieran verlos desaparecer. El amor aquà ya no era un lujo, sino una imposibilidad. La mugre que se acumulaba a diario en cada diminuto rincón era tal que las hormigas que solÃan abastecerse por años enteros decidieron un buen dÃa escribir con sus cuerpos un mensaje muy claro: “¡hasta la madre!â€?
La madre habÃa fallecido después de una larguÃsima agonÃa que el resto de la familia parecÃa haber disfrutado hasta el último soplo. Tal vez su única respuesta a los años de escarmiento, tortura y vejaciones procuradas siempre detrás de una fachada de pureza religiosa. Su regaño tÃpico, “¡ven que Dios te quiere hablar!â€? y el calcetÃn blanco que entonces se ponÃa en una mano armada de una filosa navaja se les continuaba apareciendo por las noches acompañado de aullidos y cicatrices palpitantes.
El padre, jubilado desde hace una eternidad, recibÃa una huesuda pensión que le permitÃa seguir ahorrándose las comidas de sus hijos quienes ya creciditos, podÃan aspirar ahora sà a trabajar por si mismos y pagarse su educación, o robar, lo que les acomodara mejor.
Para Estricnina –nombre que le puso su padre de cariño- nada de eso valÃa la pena, sólo la televisión contaba en realidad: horas de evasión le proporcionaban un trabajo como perito en criminalÃstica, en Las Vegas, Miami o Nueva York; una familia poderosa cuyo lÃder dirigÃa la cruzada contra la Maldad mundial, un novio asesino serial y una casa propia con niños en una zona residencial ¡ah! y los celos del amante rubio armado hasta los dientes.
Su hermana, Cianuria, preferÃa no evadirse, no desahogarse ni buscar ayuda. Su idea era que si lograba aguantar toda la mierda junta durante un buen tiempo, con esfuerzo y dedicación lograrÃa explotar un buen dÃa en que no tuviese que arrepentirse de acuchillar a los lastres que tenÃa por familia.
El hermano menor, Magnánimo, estaba en la cárcel, y cuando no estaba en la cárcel, estaba con sus amigos del barrio planeando algún atraco, de modo que casi nunca estaba en casa, excepto para dormir. Su cuarto olÃa al aliento de un sapo fumador adicto a las cebollas. La ropa regada por todas partes escondÃa la comida putrefacta y la droga. En algún lado se encontrarÃa a Mickey su ratón, disecado entre capas de camisas arrugadas. Su perro, TribilÃn, veÃa el horizonte desde la azotea en la que parecÃa vivir, contando los dÃas en que la amargura le apretaba la garganta, viendo de sus ojos llorosos cada amanecer, cada puesta, tratando de entender si en algún momento, alguien se acordarÃa de él y le darÃa un buen plato que comer. Encadenado, seguÃa el vuelo de las aves mientras aguardaba sin fuerzas su destino.
(© Moscaman 2005)
(Ilustración: Mujer desnuda con cabello rojo de Eduard Munch)
Hyper Love 0.06
Mayo 26, 2005 por Moscaman
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Condesa 6:30
La ciudad estaba bajo ataque. La enorme tarántula rugÃa como acero de fundidora mientras con sus gigantescas patas derrumbaba edificios, aplastaba grupos enteros de curiosos, socavaba plantas de electricidad. Parte de la ciudad se sumergÃa asà en la penumbra. Sus innumerables ojos de un negro profundo parecÃan ventanas a través de las cuales uno vislumbraba un inquietante futuro. Lo curioso es que la bestia parecÃa debatirse consigo misma en su paso frenético por la gran urbe, arrasando con los despachos de arquitectura y de abogados, suspendiendo temporalmente la demanda Sahagún a Wornat. De la bestia se desprendÃan pedazos de su propia carne, incluso se desprendió una vez una pata entera, la cual cayó en un estadio deportivo provocando cientos de lesionados. En aquel momento, la criatura no dudó un segundo y volvió a pegar su miembro amputado a su cuerpo con una excreción pegajosa que salÃa de su orificio bucal. Aparentemente, habÃan pedazos a los que le tenÃa particular atadura aunque no se sabe si emocional.
HacÃa más de un par de decenios que la bestia se habÃa hecho notar, particularmente por su tamaño. Era una tarántula más que se sumaba al conjunto de gigantescos bichos que asolaban al planeta entero. Antes, hace mucho, no era más que un rumor: la historia de una bestia que según unos era un ser divino pues ayudaba a la gente en sus tareas cotidianas, según otros era un ser maligno que vendrÃa a sumergir al mundo en las tinieblas. Sin poder encontrar una sola explicación más racional alejada de maniqueÃsmo estúpido, decidà observar los hechos por mi mismo y servir de periodista improvisado para una cadena semiclandestina de información.
De hecho, fue asà que noté lo siguiente: prendados de algunas patas de la bestia por medio de cables y crampones, podÃa uno vislumbrar unos individuos vestidos de negro. Estaba claro que a raÃz de sus actividades parasÃticas en la piel del animal, éste perdÃa algunos pedazos que luego intentaba pegarse de nuevo en su lugar. Era una guerra sin cuartel, aunque la bestia parecÃa defenderse bien. También era claro que el super pegamento parecÃa funcionar durante un rato en el cual los encapuchados eran incapaces de actuar y preferÃan moverse a otra área de la criatura. Lo que no me quedaba claro era el emblema que todos traÃan adherido a su traje: una calavera blanca, ¿a qué jugaban?
Ese fue un hallazgo que me tomó un cierto tiempo. No fue como descubrir aquellos pingüinos mordisqueándole una pata a la tarántula gigantesca. No habÃa mucho que investigar: allà estaban, un grupo pequeño de pingüinos del tamaño de un elefante y una cara de pocos amigos. Le arrancaban la carne viva al animal con su pico, gimiendo entre dolor y placer cada vez que probaban su sangre. Su estrategia era muy simple: reunirse en banda para atacar algún punto débil del animal y retirarse al mismo tiempo para volver a aparecer en cualquier instante, llamando la atención de los medios de comunicación. Un dÃa decidà seguirlos. Me percaté que su movimiento pingüinesco que le hacÃa ladearse de un lado a otro, era un tanto mecánico y sospeché inmediatamente de su naturaleza. Al entrar sigilosamente a una de sus guaridas no fui desmentido. La cabeza del pingüinote se abrió y de allà salió un individuo vestido de pingüino, el cual se reunió con sus congéneres, todos disfrazados de igual forma. De modo que para pasar desapercibido, un dÃa entré usando el mismo disfraz. Tal vez en general y un poco de lejos mi traje parecÃa engañarlos, pero pronto atrajo la atención de unos cuantos – los más ortodoxos – quienes empezaron a hacerme una serie de preguntas en un idioma que apenas reconocÃa como un inglés moderno técnico.
- ¿qué versión eres?
Tuve que correr por mi vida mientras una bandada iracunda de hombres pingú me asediaban emitiendo unos gritos guturales de guerras. Me escabullà por entre el acero deformado y los cables rotos, el cemento embarrado de óxido y sangre, en la parte más obscura de la ciudad, cuando de pronto, una voz dulce y tranquila me habló.
- No temáis, que daño no os haré.
- ¿quién sois?…jem… ¿quién es usted?
- Un amigo que en su problema os va a ayudar. No corráis más que vuetro problema solucionado está.
Al lado del ser luminoso, vestido de un blanco reluciente, se aparecieron pronto otros seres igual de luminosos, con caras tan fingidamente bonachonas que no podÃa dejar de tomar mis precauciones. Todos parecÃan flotar por encima del suelo e irradiaban una aureola cintillante.
- Del camino muy lejos estáis, dijo uno con barba mesiánica.
- A cruzar la ciudad le ayudaremos, dijo la otra, con la voz más virginal.
Finalmente, entre todos me ayudaron a sobrevolar la ciudad por encima de los pingüinos enfurecidos, los zorros merodeadores y unos barcos anclados en plena calle. Al dejarme cerca de mi casa no me dijeron nada más y tan tranquilamente como se aparecieron emprendieron del vuelo.
- Un momento – alcancé a preguntarle al aparente lÃder – ¿quiénes son ustedes? ¿Cómo te llamas?
- “Macâ€? me podéis llamar – dijo, mientras emprendÃa el vuelo con una sonrisa exageradamente dulce.
De pronto, nadie se percató que la tarántula gigantesca se habÃa acercado a nosotros demasiado y un grupo de encapuchados se deslizaba de un lado al otro del animal, chocando con el grupo de samaritanos santificados y pude percibir que un objeto caÃa al suelo. La recogÃ. Era una manzana totalmente blanca a medio morder.
Alfonso… Alfonso… Despierta güey, ¿qué quieres que te despidan? Ya es suficiente con que tu PC haya dejado de funcionar hoy para que además te duermas ¿no? Ya está el técnico aquÃ.
(© Moscaman 2005)


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